Amazon ha apostado por un nuevo modelo de entretenimiento basado en inteligencia artificial. A través de su Alexa Fund, el gigante tecnológico ha invertido en Fable, una startup de San Francisco que acaba de lanzar Showrunner, una plataforma que permite a los usuarios crear episodios de series animadas simplemente escribiendo unas frases.
La plataforma: televisión jugable y personalizada
Showrunner se presenta como la “Netflix de la IA”. El usuario puede generar escenas o episodios completos desde cero o sobre mundos narrativos ya existentes. Para ello, debe acceder a la plataforma a través de Discord. En esta primera fase de lanzamiento, el uso será gratuito, aunque la compañía prevé introducir tarifas de 10 a 20 dólares mensuales para los creadores que deseen generar cientos de escenas animadas. El visionado de contenidos seguirá siendo gratuito.
Según Edward Saatchi, cofundador y CEO de Fable, Showrunner representa un nuevo tipo de entretenimiento, más cercano al mundo de los videojuegos que al cine o la televisión tradicionales. “Hollywood está a punto de convertirse en un entretenimiento bidireccional”, afirma. “Los espectadores podrán crear episodios nuevos con unas pocas palabras e incluso convertirse en personajes con una simple foto”.

Primeras series y funcionalidades
Showrunner se lanza al público tras una fase alfa en la que participaron 10.000 usuarios. De salida, incluye dos mundos narrativos: “Exit Valley”, una sátira animada al estilo Family Guy sobre líderes tecnológicos como Elon Musk o Sam Altman; y “Everything Is Fine”, una historia surrealista sobre una pareja que discute en Ikea y acaba separada en universos paralelos.
Una de las funciones más sorprendentes, y populares durante la prueba alfa, es la posibilidad de que los usuarios se inserten a sí mismos en las historias. Saatchi admite que no lo esperaban: “La gente quiere estar en mundos ficticios, pero también contar historias sobre sí misma”.
Una tecnología con límites… por ahora
El sistema está basado en el modelo de IA propio de Fable, llamado SHOW-2. El año pasado, la compañía ya experimentó con SHOW-1, publicando nueve episodios generados por IA inspirados en South Park. Aunque esos capítulos no contaban con la autorización de los creadores originales, llegaron a acumular más de 80 millones de visualizaciones. Saatchi asegura que se puso en contacto con el equipo de South Park y que este quedó tranquilo al saber que no se comercializaban.
No obstante, el propio Saatchi reconoce que la IA aún no es capaz de sostener arcos narrativos complejos como los de Breaking Bad o Juego de Tronos: “Hoy la IA solo puede manejar historias episódicas donde los personajes vuelven a empezar en cada capítulo”, afirma. Por eso, Showrunner se centra en contenido animado y episódico, como comedias, procedimentales policiales o exploraciones espaciales.
Fable ha incorporado “guardarraíles” éticos en su modelo para evitar usos ofensivos o ilegales, así como mecanismos para evitar que los personajes actúen fuera de sus perfiles. Además, busca mantenerse al margen de la “guerra de modelos fotorrealistas” entre gigantes como OpenAI, Meta o Google: “Si compites con Google, ¿vas a ganar?”, se pregunta Saatchi. “Nosotros queremos tener los modelos más creativos”.
Un pasado en realidad virtual, un futuro incierto
Saatchi ya había estado al frente de Oculus Story Studio, la división de entretenimiento en VR de Oculus (hoy Meta), que cerró en 2017 tras no alcanzar sus objetivos. En 2019 fundó Fable Studio, primero centrado en realidad virtual y ahora volcado en narrativas interactivas basadas en IA. La empresa cuenta con 15 empleados y está situada en el Mission District de San Francisco. Entre sus anteriores inversores destacan Day One Ventures, 8VC y Greycroft.
Aunque Amazon no ha revelado el monto de su inversión, su participación da credibilidad a un proyecto aún por demostrar. El propio Saatchi admite: “Puede que a nadie le interese esto y que no funcione”.
Mientras tanto, Jacob Madden, director tecnológico de Fable y co-creador de Showrunner, se muestra más optimista: “La plataforma permite experimentar y perfeccionar historias en tiempo real. Redefine lo que puede ser una serie de televisión”.

