Madrid, Barcelona, Andalucía y Las Rozas ya están probando el potencial de la tecnología para agilizar la burocracia y mejorar los servicios públicos. AMETIC, la asociación que representa a la industria digital en España, ha presentado este 20 de mayo de 2026 un documento estratégico titulado «Inteligencia y automatización al servicio del ciudadano».
Este whitepaper, elaborado por su Comisión de Smart Cities, analiza cómo la integración de la inteligencia artificial y la automatización robótica de procesos puede resolver cuellos de botella históricos en la administración. La importancia de este avance radica en la capacidad de pasar de una gestión reactiva a una predictiva, permitiendo que las ciudades respondan a las necesidades de sus habitantes antes de que surjan los problemas.
Desde la reducción de tiempos en licencias hasta la gestión autónoma de infraestructuras críticas, la hoja de ruta marca un camino hacia territorios más eficientes y competitivos. El informe no solo destaca los beneficios técnicos, sino que también aborda los retos estructurales y la necesidad de un cambio cultural profundo en el sector público para que estas herramientas beneficien realmente a la sociedad.
¿En qué consiste la hiperautomatización de las ciudades?
La hiperautomatización es un concepto que va más allá de la simple digitalización de documentos. Se trata de la combinación de diversas tecnologías, principalmente la inteligencia artificial (IA), la automatización robótica de procesos, conocida como RPA, y los agentes inteligentes. El objetivo es que los sistemas de software puedan gestionar procesos administrativos de extremo a extremo, desde que se recibe una solicitud hasta que se resuelve, sin necesidad de intervención manual constante.
Este enfoque permite atacar directamente uno de los mayores problemas de la gestión pública: el volumen masivo de documentos y las tareas repetitivas que consumen el tiempo de profesionales cualificados. Según el documento presentado, la integración de estas herramientas reduce significativamente los errores humanos y acorta los plazos de respuesta. De esta forma, el personal de la administración puede centrarse en funciones que requieren juicio y criterio personal, delegando lo rutinario a las máquinas.
Un aspecto fundamental que destaca el informe es que la tecnología ya no es solo una herramienta, sino un factor de competitividad y eficiencia para los municipios. Para que esto funcione, es necesario que la tecnología se ponga al servicio del ciudadano, simplificando su relación con las instituciones y garantizando una mayor capacidad de adaptación de los servicios públicos ante demandas cambiantes.
Un cambio real: de la burocracia lenta a la gestión predictiva
El impacto de estas soluciones no es una promesa a futuro, sino una realidad con cifras concretas en diversas regiones de España. En Madrid, por ejemplo, la implantación de 8 robots RPA en la asesoría jurídica ha permitido gestionar más de 1.000 notificaciones judiciales diarias. Gracias a esto, un solo robot ha liberado de tareas mecánicas a cinco personas del equipo, permitiendo resolver en dos semanas cargas de trabajo acumuladas durante meses.
La eficiencia también se nota en los servicios sociales y la planificación urbana. En la capital, la comprobación de requisitos para 5.000 becas infantiles se completó en menos de cuatro horas. Por su parte, el Ayuntamiento de Barcelona ha logrado que la tramitación de licencias de terraza pase de 30 a solo 5 minutos, lo que supone multiplicar la productividad por cinco en este trámite específico.
Más allá de la oficina, la tecnología está transformando la infraestructura física de las ciudades:
- Gestión de activos: Madrid utiliza un gemelo digital 3D para monitorizar su inventario arbóreo. El sistema analiza la salud de cada árbol y, si detecta riesgo de caída por viento, emite órdenes automáticas para cerrar parques y enviar inspecciones.
- Seguridad vial: El Túnel de Glòries en Barcelona activa semáforos y alertas de emergencia en segundos de forma autónoma al detectar incidencias mediante cámaras.
- Transporte: Metro de Madrid ha automatizado el control de sus contratos de mantenimiento, gestionando versiones y notificaciones sin intervención humana.
- Ayudas masivas: La Junta de Andalucía procesó 100.000 solicitudes de empleo en 37 días, repartiendo 169 millones de euros en incentivos de forma ágil.
Este cambio de modelo permite pasar de una actitud reactiva, donde se actúa tras el problema, a una predictiva, donde los sensores y los datos permiten anticiparse a las averías o plagas.
Contexto y colaboración: quiénes impulsan este cambio
El documento ha sido impulsado por AMETIC, la voz de la industria digital en España, a través de su Comisión de Smart Cities. En su elaboración han participado empresas tecnológicas destacadas como Inetum, Vicomtech, Cibernos, Zabala Innovation y MB3. Celestino García, director general de la asociación, subraya que este proceso es vital para la mejora de los servicios prestados a ciudadanos y empresas.
La presentación contó con el apoyo de la Red Española de Ciudades Inteligentes (RECI), representada por José de la Uz, alcalde de Las Rozas. De la Uz destacó la importancia de la colaboración público-privada para identificar oportunidades y acelerar la adopción de estas innovaciones con un impacto real en la vida diaria.
No obstante, el camino presenta obstáculos importantes que las administraciones deben resolver. El informe identifica infraestructuras informáticas obsoletas, la falta de estándares de interoperabilidad entre departamentos y la necesidad de mejorar la calidad del dato como los principales frenos. Además, la ciberseguridad se sitúa como una prioridad absoluta ante una mayor exposición digital.
¿Qué significa esto para el futuro?
El gran reto de los próximos años no será únicamente tecnológico, sino humano. El informe hace especial hincapié en la gestión del cambio cultural dentro de las administraciones. La automatización suele generar resistencias naturales entre los trabajadores, por lo que AMETIC propone planes de reskilling o reciclaje profesional. Esto permitirá que los empleados públicos asuman tareas de mayor valor añadido, dejando las funciones mecánicas a la IA.
El objetivo final es construir un modelo de transformación que sea sostenible e inclusivo. A medida que ciudades como Las Rozas continúan implementando proyectos de riego automático o atención ciudadana mediante IA, el ecosistema español también busca proyectarse internacionalmente a través de acuerdos entre la RECI y el ICEX. La meta es aprovechar el potencial tecnológico para crear territorios más habitables y eficientes para todos.

