Coca-Cola desata una nueva controversia navideña tras presentar su anuncio de 2025, producido íntegramente con inteligencia artificial. La compañía, que lleva décadas marcando el inicio de las fiestas con su icónico Holidays are Coming, ha vuelto a confiar en la IA para recrear su clásico anuncio de 1995, donde los camiones rojos iluminados recorrían paisajes nevados.
Una tradición reinterpretada por la IA
El nuevo spot, realizado en colaboración con los estudios Secret Level, Silverside AI y Wild Card, sustituye a los tradicionales actores por animales generados digitalmente que observan los camiones de Coca-Cola en entornos artificiales. Según la compañía, el objetivo era “repousser les limites de la précision technique, de la narration cinématographique et de la qualité de production”. Pratik Thakar, vicepresidente mundial y responsable de IA generativa en Coca-Cola, declaró que “la IA es una superpuissance en matière d’exécution et de production, rendant possible ce qui était auparavant impossible”.
La empresa defiende esta apuesta como un paso hacia la modernización de su imagen y la optimización de sus procesos creativos. Thakar explicó a The Hollywood Reporter que “la IA permite acelerar sustancialmente el proceso de producción: tareas que tradicionalmente exigían un año entero ahora pueden completarse en apenas un mes”.
Una reacción poco festiva
Sin embargo, la acogida pública ha sido todo menos cálida. En YouTube, los comentarios se cuentan por centenares, y la mayoría critican la frialdad del resultado. “Después de un año de desarrollo de IA, el resultado es igual de malo”, escribió un usuario, mientras otro ironizaba: “La mejor publicidad que he visto para Pepsi”.
Los críticos señalan que el anuncio resulta “espeluznante”, con animales de “miradas muertas” y escenarios artificiales que rompen la magia navideña. En redes sociales, se ha acusado a la compañía de “matar el espíritu de la Navidad” en favor de la eficiencia económica.
Un debate ético y creativo
Más allá del aspecto visual, el uso de inteligencia artificial en campañas publicitarias reabre el debate sobre el papel de la creatividad humana. Muchos profesionales del sector argumentan que Coca-Cola podría haber optado por animación CGI tradicional o por estudios de animación especializados, preservando la calidez emocional de sus anuncios históricos.
En cambio, la elección de la IA responde a una lógica de ahorro y rapidez que, según los críticos, deshumaniza el producto final. Como señalaba el periodista John Tones en Xataka, “esto es un spot hecho por máquinas que genera cierta nostalgia de un espíritu más analógico y artesanal”.
Coca-Cola y la IA: una relación consolidada
No es la primera vez que la marca apuesta por la inteligencia artificial. En 2023, ya había empleado esta tecnología en su campaña Masterpiece, que combinaba arte clásico y animación generada por IA, recibiendo entonces elogios por su estética cuidada. Sin embargo, el intento de 2024 —el primer anuncio completamente generado por IA— fue duramente criticado por errores visuales y personajes poco expresivos.
Aun así, Coca-Cola parece decidida a continuar por este camino. La multinacional considera que la IA ofrece ventajas competitivas al reducir costes y permitir la producción de campañas en plazos mucho más cortos. Según Thakar, la tecnología también facilita el acceso a un archivo histórico de anuncios que puede servir como fuente de inspiración para nuevos proyectos.
Un símbolo transformado
Desde su estreno original en 1995, el anuncio Holidays are Coming se ha convertido en un icono cultural asociado al inicio de la Navidad. Su transformación en un producto digital ha despertado sentimientos encontrados: para algunos, es una muestra de evolución tecnológica; para otros, una pérdida del alma que definía su encanto.
A medida que la IA se afianza en el sector publicitario, surgen preguntas inevitables: ¿hasta qué punto puede una máquina capturar la emoción humana? ¿Y dónde queda la línea entre innovación y deshumanización?
Coca-Cola, con su inmenso poder simbólico y económico, ha colocado de nuevo estas cuestiones en el centro del debate. Mientras tanto, el público parece dividido entre la fascinación por la tecnología y la añoranza de la Navidad de siempre.

