El Ministerio del Interior destina más de 30 millones de euros a la modernización del SIVE, el sistema de vigilancia que controla las narcolanchas en el Estrecho de Gibraltar. El nuevo plan incorpora inteligencia artificial para detectar embarcaciones ilegales sin necesidad de supervisión continua de operadores. La renovación abarca nuevas estaciones fijas y sensores de última generación en Cádiz, Algeciras y Ceuta. El contrato, ya formalizado, busca mejorar la eficacia frente al narcotráfico y la inmigración irregular.
El Sistema Integral de Vigilancia Exterior (SIVE), pieza clave en la lucha contra el narcotráfico en el sur de España, se prepara para una transformación tecnológica sin precedentes. El Ministerio del Interior ha formalizado la adjudicación de un contrato valorado en más de 30 millones de euros para modernizar este sistema que vigila los flujos marítimos irregulares en zonas especialmente conflictivas como Cádiz, Algeciras y Ceuta.
Desde su implantación en 2002, el SIVE ha funcionado como un sistema pionero para detectar pequeñas embarcaciones en el Estrecho de Gibraltar, donde la presión del tráfico de drogas y la inmigración irregular es constante. Sin embargo, en los últimos años, la obsolescencia de los sensores y el uso de tecnología avanzada por parte de las redes criminales han mermado su eficacia.
Una licitación con obstáculos
El proceso para adjudicar la renovación del SIVE ha sido largo y lleno de obstáculos. La licitación fue anunciada oficialmente el 28 de octubre de 2023 y ha sufrido tres suspensiones y varios errores que obligaron a subsanaciones. Finalmente, el 13 de abril de 2025, se formalizó el contrato y se publicó en el Portal de Contratación del Estado.
La inversión total asciende a 30.635.147,47 euros (IVA incluido), con un plazo de ejecución de 34 meses. El objetivo principal es “la adecuación de infraestructuras, la modernización de sensores y la ampliación de capacidades” del sistema SIVE, según figura en la memoria del proyecto.
Inteligencia Artificial al servicio de la seguridad
Uno de los aspectos más innovadores de esta renovación es la incorporación de inteligencia artificial (IA) para mejorar la eficacia del sistema. La IA permitirá que muchas de las funciones de vigilancia se ejecuten de forma automática, reduciendo la necesidad de supervisión humana continua.
Esta tecnología facilitará la detección temprana de embarcaciones sospechosas mediante algoritmos que procesan datos en tiempo real provenientes de radares avanzados y cámaras de alta resolución, tanto en espectro visible como infrarrojo.
Una arquitectura renovada y más segura
El plan del Ministerio del Interior contempla la instalación de nueve nuevas estaciones fijas, la rehabilitación completa de tres ya existentes y el traslado de una estación a una ubicación con mejor visibilidad. Además, la transmisión de datos se asegurará para evitar que organizaciones criminales intercepten la información.
La renovación tecnológica también incluye la adopción de radares con antenas planas sin rotores, lo que permite una vigilancia más eficiente y discreta. Estos avances se traducen en una mayor cobertura optrónica y radar en el Estrecho, reforzando la capacidad de respuesta ante amenazas marítimas.
Respuesta a un entorno cambiante
Desde la implantación del SIVE, tres factores clave han hecho necesaria su modernización. En primer lugar, el aumento del flujo migratorio irregular impulsado por la inestabilidad en el Magreb. En segundo lugar, el uso de tecnología sofisticada por parte de los narcos, que les permite evadir los controles. Y en tercer lugar, la aparición de nuevas tecnologías en el mercado que ofrecen soluciones más eficaces y precisas.
Según un informe de la Guardia Civil de 2023, muchos de los sensores actuales ya no están a la altura del desafío: “Los medios técnicos con los que cuentan las Comandancias de Algeciras, Cádiz y Ceuta han quedado desfasados desde el punto de vista tecnológico y, en algunos casos, se muestran ineficaces”.
La renovación del SIVE no solo busca adaptarse a las nuevas amenazas, sino también proteger a los agentes que operan en una de las zonas más peligrosas del país. Esta inversión en tecnología se suma a otras medidas recientes, como la compra de más de 300.000 euros en placas balísticas para reforzar la seguridad de la Guardia Civil frente a los narcos.
Con esta iniciativa, el Ministerio del Interior pretende recuperar la ventaja tecnológica frente a las redes criminales, en un contexto cada vez más complejo y peligroso. La inteligencia artificial se convierte así en un nuevo aliado estratégico en la lucha contra el narcotráfico en España.
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