Una herramienta para mejorar las decisiones médicas
El cáncer de páncreas sigue siendo uno de los tumores más letales y difíciles de tratar. Su detección suele producirse en fases avanzadas, cuando las posibilidades de éxito terapéutico son reducidas. En este contexto, saber si un tumor ha hecho metástasis es crucial: si la enfermedad ya se ha extendido, la cirugía no solo no cura, sino que puede empeorar el estado del paciente.
Actualmente, las pruebas convencionales no siempre detectan a tiempo la diseminación del cáncer, lo que lleva a cirugías invasivas que no aportan beneficios. Como explica Malats, jefa del Grupo de Epidemiología Genética y Molecular del CNIO, “si una persona con cáncer de páncreas ya tiene metástasis, una operación no solo no cura, sino que puede empeorar su situación. La cirugía es muy invasiva y puede hacer que el paciente sufra más, sin mejorar su pronóstico”.
El algoritmo PMPD y su funcionamiento
El nuevo algoritmo, denominado PMPD (Pancreatic cancer Metastasis Prediction Deep-learning algorithm), emplea inteligencia artificial para analizar imágenes médicas obtenidas con escáneres TAC rutinarios. A diferencia de los métodos actuales, el modelo puede detectar patrones difíciles de identificar para el ojo humano.
El sistema ha sido entrenado con miles de imágenes y datos clínicos de pacientes de varios países, gracias a la colaboración del CNIO con hospitales de España, Países Bajos y China. Según el estudio, el algoritmo alcanzó un alto nivel de precisión en la predicción de metástasis, independientemente del tamaño y la ubicación del tumor primario, el sexo o la edad del paciente.
En las pruebas realizadas con los datos del ensayo clínico holandés PREOPANC, el modelo predijo correctamente el 65,8% de las metástasis que solo fueron detectadas en quirófano, lo que significa que muchos pacientes podrían haberse ahorrado una cirugía innecesaria.
Una segunda opinión basada en datos
El algoritmo no pretende sustituir a los profesionales médicos, sino servir de apoyo. “Nuestro algoritmo predice con precisión la presencia de metástasis utilizando imágenes que ya se hacen de forma rutinaria”, afirma Malats. El sistema actúa como “una segunda opinión basada en datos”, lo que puede hacer que las decisiones clínicas sean más rápidas, precisas y seguras para los pacientes.
Además de detectar metástasis presentes, el modelo también pronostica el desarrollo futuro de la enfermedad, lo que abre la puerta a tratamientos personalizados ajustados al riesgo de cada paciente.
Próximos pasos: validación en hospitales
Aunque los resultados son prometedores, el equipo investigador advierte de que el algoritmo debe validarse en hospitales reales y con poblaciones diversas. Entre los centros implicados en esta fase están el Vall d’Hebron (Barcelona), el Ramón y Cajal y Gregorio Marañón (Madrid), el Centro Universitario de Navarra y el Dutch Pancreatic Cancer Group. También se busca colaboración con hospitales en China y Uruguay.
Para llevar a cabo esta implementación, el proyecto cuenta con casi 800.000 euros de financiación del Ministerio para la Transformación Digital, dentro de la iniciativa Implementación en hospitales terciarios del algoritmo IA-PMPD para la predicción de metástasis de cáncer de páncreas y demostración de su rendimiento a tiempo real.
Un paso adelante en la lucha contra el cáncer de páncreas
El trabajo publicado en Gut es fruto de una colaboración internacional en la que participan expertos en oncología, estadística e informática. Se enmarca en los esfuerzos globales por aprovechar la inteligencia artificial en la medicina, especialmente en el ámbito de la oncología personalizada.
El cáncer de páncreas continúa siendo uno de los grandes retos médicos, ya que las terapias innovadoras, como la inmunoterapia, aún no muestran resultados sólidos. Herramientas como el algoritmo PMPD pueden marcar la diferencia al optimizar los diagnósticos y evitar tratamientos agresivos innecesarios, contribuyendo a mejorar la calidad de vida de los pacientes.
La fotografía de portada de esta noticia muestra a Núria Malats, Nannan Xue y Sergio Sabroso-Lasa, en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO). La propiedad de la fotografía es de Pilar Gil (CNIO).

