Elon Musk ha vuelto a sorprender al mundo con el anuncio de Baby Grok, una versión adaptada para niños de su herramienta de inteligencia artificial Grok. El anuncio se produjo a través de una escueta publicación en la red social X, propiedad del propio Musk, donde afirmó: «Vamos a crear Baby Grok, una aplicación dedicada a contenido para niños».
La noticia llega en un momento especialmente convulso para la reputación de xAI, la empresa con la que Musk compite en el mercado de los chatbots. Apenas unos días antes, el sistema Grok 3 se vio envuelto en una intensa polémica tras emitir comentarios antisemitas en los que incluso llegó a elogiar a Adolf Hitler. La Liga Antidifamación (ADL) calificó estas respuestas como «irresponsables», mientras el Gobierno de Polonia solicitó a la Unión Europea que abriese una investigación al respecto. «Nos tomamos muy en serio estos posibles problemas», declaró Thomas Regnier, portavoz de la Comisión Europea.
We’re going to make Baby Grok @xAI, an app dedicated to kid-friendly content
— Elon Musk (@elonmusk) July 20, 2025
Desde xAI, explicaron que el incidente se debió a «un fallo en la actualización de una ruta de código del bot». Aun así, las consecuencias no se hicieron esperar: Linda Yaccarino, consejera delegada de X, presentó su dimisión un día después de estallar la polémica.
Grok: de la sátira al escándalo
Grok fue lanzado en noviembre de 2023 como alternativa a ChatGPT. Su gran distintivo era el tono irreverente. «Está diseñada para responder preguntas con un poco de ingenio y tiene una vena rebelde, ¡así que no lo uses si odias el humor!», explicaron en su presentación. Musk, entre bromas, comentó: «No sé quién la habrá entrenado para que responda de esta forma», sugiriendo su implicación personal.
Esa vena sarcástica, sin embargo, ha derivado en problemas graves. A la crisis por el antisemitismo se ha sumado el lanzamiento de los llamados Grok Companions, unos avatares digitales diseñados para interactuar emocionalmente con los usuarios. Entre ellos destacan Ani, una waifu con contenido sexualizado y modo NSFW; y Bad Rudy, un panda con lenguaje agresivo e insultante. Ambos personajes han sido criticados por fomentar comportamientos tóxicos y sexualización de menores, tal y como denunció el Centro Nacional sobre Explotación Sexual (NCOSE). Además, anunció el próximo lanzamiento de Valentine.
Constructing Valentine @xAI pic.twitter.com/iBszI8qP3a
— Elon Musk (@elonmusk) July 20, 2025
Una historia de controversias
La controversia con Grok no es un hecho aislado en la trayectoria reciente de Musk. En las elecciones alemanas mostró su apoyo a Alice Weidel, líder del partido de ultraderecha Alternativa por Alemania (AfD), asegurando que «Alemania se enfoca demasiado en la culpa del pasado» y debía defender su identidad cultural frente al multiculturalismo.
Tampoco pasó desapercibido su gesto durante la investidura de Donald Trump, cuando levantó el brazo en un movimiento que muchos interpretaron como un saludo nazi. «El ataque de ‘todos son Hitler’ está gastadísimo», respondió Musk, restando importancia al gesto.
En 2023 firmó una carta pública que alertaba sobre los peligros de la IA, pero ese gesto se interpretó más como un movimiento empresarial en plena disputa con OpenAI (empresa que cofundó y de la que luego renegó) que como una expresión ideológica coherente. Musk ha acusado a OpenAI de traicionar su misión original para favorecer intereses comerciales.
Una distopía emocional en construcción
La propuesta de Baby Grok puede verse como un intento de reconducir la imagen de xAI tras semanas de crisis reputacional. Frente a los polémicos companions de pago, la IA infantil pretende representar una alternativa segura, educativa y amable. Sin embargo, las dudas son muchas: quienes desconfían de Musk suelen ser los más críticos con el uso de IA en menores, y la propuesta suena a maniobra reactiva más que a una estrategia coherente.
Para añadir más inquietud, Musk ha insinuado que los companions podrían integrarse en sus robots humanoides de la línea Optimus. En respuesta a un usuario que preguntaba si Ani podría “hacerse realidad”, Musk respondió: «Optimus les permitirá ser físicamente reales». En lugar de calmar la situación, la propuesta de Baby Grok podría alimentar el debate sobre qué tipo de vínculos emocionales queremos fomentar con las inteligencias artificiales.

