El cine vive un momento histórico con el estreno de Where the Robots Grow, la primera película animada de larga duración creada completamente con herramientas de inteligencia artificial (IA). Este largometraje de 87 minutos, producido por AiMation Studios bajo la dirección de Tom Paton, representa una evolución significativa en la forma en que se realizan películas, al emplear IA en todos los aspectos de la producción. Con un coste en producción de $8,000 por minuto, Where the Robots Grow fue sorprendentemente económico en comparación con los presupuestos tradicionales de la animación televisiva.
Tom Paton, conocido por su experiencia en efectos visuales, reunió a un pequeño equipo de nueve personas para llevar a cabo esta ambiciosa tarea. La película se desarrolla en un futuro lejano, donde los últimos humanos en la Tierra envían robots a un nuevo planeta, Oracle, para preparar el terreno para la llegada de la humanidad. El protagonista, Cru, un robot de última generación, descubre una cápsula que contiene al último bebé humano y, bajo la guía de un sistema operativo llamado POP, debe asumir una nueva misión y encontrar su propósito.
La primera película animada creada «totalmente» por inteligencia artificial
El uso de inteligencia artificial ha sido clave en la creación de Where the Robots Grow, lo que permitió a AiMation Studios superar muchos de los retos que normalmente enfrentan las producciones animadas de bajo presupuesto. Herramientas como Adobe Firefly y Stable Diffusion fueron utilizadas para generar animaciones limpias y pulidas. Aunque la calidad de la animación es particularmente adecuada para personajes robóticos, la película muestra algunas limitaciones al intentar recrear formas humanas.
El equipo de producción utilizó técnicas avanzadas como el mapeo vocal, que permitió clonar voces con licencia para los personajes principales. Taylor Clarke-Hill, quien interpreta tanto al protagonista Cru como al antagonista Número 4, fue sometido a un procesamiento digital para adaptar su voz a diferentes edades y personajes.
De todas formas, la premisa de ser una película creada completamente por inteligencia artificial se tambalea. Como bien señala nuestro avezado colaborador Alby Ojeda, el personaje secundario parece provenir de un paquete de assets de diseños para videojuegos. Más concretamente del paquete POLYGON – Farm Pack que puede comprarse desde Synty Store.

El paquete es un conjunto de elementos prediseñados a la venta para que desarrolladores de videojuegos puedan incluirlos en su proyectos con su respectiva licencia. El uso de este personaje sería completamente lícito, pero la idea de que todo el producto audiovisual ha sido generado con IA no sería del todo verdad ya que este personaje, al menos, parece no provenir de una IA generativa.
El impacto de la IA en el futuro de la industria cinematográfica
Desde un punto de vista empresarial, Where the Robots Grow también marca un cambio importante en la forma de distribuir películas. En lugar de seguir los métodos tradicionales de distribución a través de cines o plataformas de streaming, la película se lanzó de forma gratuita en YouTube. Tom Paton explicó que esta decisión es parte de una estrategia para atraer atención hacia las capacidades de AiMation Studios y sus futuros proyectos.
La industria cinematográfica enfrenta una crisis debido a los elevados costos de producción y la reducción de ingresos por publicidad y distribución. En este contexto, la IA emerge como una herramienta que podría revolucionar el sector, haciendo posible la producción de películas con equipos más pequeños y presupuestos reducidos. Paton aspira a que lo que normalmente requeriría un equipo de 100 personas, ahora pueda ser realizado por solo 10 gracias a la inteligencia artificial.
A pesar de la sencillez de su trama, dirigida principalmente a un público infantil, Where the Robots Grow ofrece una muestra de lo que podría ser el futuro de la animación. Tal como Toy Story fue un hito para la animación generada por computadora en los años 90, esta película podría ser recordada como el primer gran logro de la IA en el cine.
No obstante, aún existen retos por superar. Las escenas con personajes humanos, como POP, el sistema operativo que guía a Cru, revelan las dificultades que la IA aún enfrenta al recrear formas humanas de manera convincente.
Con Where the Robots Grow, Tom Paton no solo busca contar una historia, sino también mostrar al mundo el poder de la IA en manos de cineastas independientes. En un momento en el que la industria busca nuevas formas de hacer frente a los desafíos financieros y tecnológicos, la IA se presenta como una oportunidad para democratizar el acceso a la creación cinematográfica.
Podéis encontrar más información sobre la película en este enlace.

