Eric Schmidt: “La llegada de la inteligencia no humana es el mayor cambio en 500 años”

“La llegada de la inteligencia no humana es un acontecimiento enorme”, afirmó el exCEO y presidente de Google, Eric Schmidt, durante su participación en TED2025. En una charla con el tecnólogo Bilawal Sidhu, Schmidt ofreció una visión tan ambiciosa como inquietante sobre el impacto de la inteligencia artificial (IA) en el presente y futuro de la humanidad.

Una revolución más allá de ChatGPT

Schmidt defendió que la IA sigue infraestimada. Para la mayoría, el punto de inflexión fue la llegada de ChatGPT, pero para él todo comenzó en 2016 con el movimiento inesperado de AlphaGo, que cambió para siempre el juego milenario del Go. “¿Cómo es posible que una máquina invente algo que nadie había imaginado en 2.500 años?”, se preguntó.

Hoy, gracias al aprendizaje por refuerzo y a sistemas como OpenAI o DeepSeek, “la IA ya planifica, razona y actúa con una capacidad estratégica que transformará todos los procesos empresariales”, afirmó. Schmidt va más allá: “He comprado una empresa aeroespacial y la IA ya escribe informes técnicos de alto nivel en 15 minutos”.

El reto de la escala: energía y computación

El crecimiento de estos sistemas requiere recursos colosales. “Solo EE. UU. necesita 90 gigavatios adicionales de energía, lo equivalente a 90 centrales nucleares”, alertó Schmidt. Con infraestructuras insuficientes, países como India o Emiratos Árabes apuestan por construir centros de datos masivos, pero la dependencia energética es ya una limitación estructural para el avance de la IA.

La frontera de la invención

Para Schmidt, el verdadero desafío está en superar los límites del conocimiento. Mientras que la IA actual se basa en datos existentes, el futuro depende de su capacidad para generar ideas completamente nuevas, como hacen los grandes científicos. “Hoy nuestros sistemas no saben detectar patrones entre dominios distintos. Si logramos romper esa barrera, necesitaremos aún más potencia computacional”, aseguró.

Autonomía y riesgos existenciales

Schmidt abordó los riesgos de los sistemas agentivos, es decir, IA con capacidad de actuar de forma autónoma. Aunque comparte las preocupaciones del investigador Yoshua Bengio, considera irreal detener el desarrollo global. “La respuesta no es parar, sino establecer controles y mecanismos de observación. Si un sistema crea su propio lenguaje y no podemos entenderlo, hay que ‘desenchufarlo’”, advirtió.

La batalla geopolítica: EE. UU. vs China

La conversación viró hacia la tensión entre EE. UU. y China, con la tecnología como terreno de conflicto. “China lidera en modelos de código abierto, lo que permite una proliferación rápida pero también peligrosa”, explicó Schmidt. Denunció que EE. UU. impone aranceles a chips y componentes, mientras China responde con avances como DeepSeek, que EE. UU. termina integrando. “Esto se parece cada vez más a una carrera armamentística”, alertó.

Schmidt se refirió incluso al riesgo de conflictos militares provocados por el desarrollo desigual de la superinteligencia. “Si un país está a punto de lograrla, otro podría verse tentado a atacar sus centros de datos para frenarle. Estas ideas ya se discuten en foros de seguridad nacional”, confesó.

Vigilancia, identidad y libertad

Respecto a la moderación y seguridad de estos sistemas, Schmidt defendió un equilibrio entre control y libertad. “La solución no es construir un estado de vigilancia, sino sistemas con pruebas criptográficas de identidad que respeten la privacidad, como las zero-knowledge proofs”.

Los sueños posibles: salud, ciencia y educación

En contraste con los riesgos, Schmidt compartió su visión optimista: erradicar enfermedades, descubrir la materia oscura, ofrecer educación personalizada en todos los idiomas y democratizar la salud con asistentes médicos inteligentes. “Podemos hacerlo ahora. Solo falta voluntad política y económica”, afirmó.

Una nueva economía, una nueva humanidad

En el futuro que imagina, los humanos seguirán siendo imprescindibles. “No vamos a eliminar abogados o políticos, solo serán más productivos”. Con IA agentiva, la productividad podría crecer un 30% anual, algo nunca visto en la historia. Sin embargo, advirtió: “Esta es una maratón, no una carrera. Quien no adopte esta tecnología quedará fuera de juego”.

En su cierre, Schmidt fue categórico: “La llegada de esta inteligencia será el mayor cambio en 500 o 1.000 años”. Y concluyó: “O la usamos bien, o lo estropearemos todo”.

ChatGPT
ChatGPThttps://chatgpt.com/
En The AI Revolution News utilizamos ChatGPT para traducir y/o generar algunos textos a partir de notas de prensa oficiales. Todos estos artículos son revisados por humanos para evitar alucinaciones de la inteligencia artificial y ofrecer una información rigurosa y veraz.

Artículos relacionados

Comentarios

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

+ Noticias