La consultora tecnológica internacional CGI y la compañía de informática cuántica D-Wave Quantum han anunciado esta semana una alianza estratégica de comercialización centrada en transformar la logística y la gestión de la cadena de suministro en el ámbito empresarial. La colaboración combina el profundo conocimiento operativo de CGI con la plataforma tecnológica de D-Wave, ofreciendo a las organizaciones acceso directo al ordenador cuántico Advantage2™ y a sus solucionadores híbridos.
El propósito fundamental de esta iniciativa consiste en resolver problemas complejos de optimización que resultan inabordables o ineficientes para la infraestructura informática tradicional. Con focos iniciales de actuación en el diseño dinámico de rutas de reparto, la distribución ferroviaria y la gestión de inventarios en el comercio minorista, ambas firmas buscan llevar la computación cuántica desde la fase experimental hasta el despliegue operativo cotidiano. Este movimiento estratégico marca un hito relevante en la integración de la informática cuántica y clásica, proporcionando a las empresas mejoras tangibles en la eficiencia del transporte, la reducción de costes operativos y la toma de decisiones en tiempo real. De este modo, la tecnología cuántica empieza a responder a retos concretos de la economía actual.
¿En qué consiste la aplicación de la informática cuántica a la logística?
La gestión de la cadena de suministro y la planificación del transporte representan dos de los desafíos matemáticos más exigentes para la industria contemporánea. A medida que las redes de distribución crecen en escala, determinar la ruta óptima para miles de vehículos de reparto o coordinar los horarios de una red ferroviaria requiere evaluar trillones de combinaciones posibles. La informática tradicional suele recurrir a simplificaciones para ofrecer respuestas en tiempos operativos, lo que genera cuellos de botella e ineficiencias en el uso de recursos.
Para abordar esta problemática, CGI integrará en sus servicios avanzados las soluciones de D-Wave, firma especializada en recocido cuántico (conocido en inglés como annealing) y en computación basada en puertas cuánticas (gate-model). El recocido cuántico es una arquitectura diseñada específicamente para resolver problemas de optimización combinatoria en fracciones de segundo, identificando la mejor opción operativa entre un volumen masivo de variables.
Con el objetivo de facilitar su adopción sin alterar la operativa diaria de las organizaciones, la alianza apuesta por los solucionadores híbridos de D-Wave. Esta tecnología combina procesadores cuánticos con superordenadores clásicos para distribuir la carga de trabajo de manera eficiente. De esta forma, la unidad cuántica procesa los cálculos matemáticos más pesados, mientras que la infraestructura tradicional gestiona las reglas de negocio y los flujos de datos estándar.
Por qué importa en la cadena de suministro y qué cambia para las empresas
La optimización de procesos logísticos tiene una repercusión directa en la competitividad corporativa, en la reducción de costes y en la sostenibilidad ambiental. Poder recalcular rutas de transporte en tiempo real ante incidencias climáticas o atascos urbanos permite a las compañías reducir el consumo de combustible y acortar los tiempos de entrega al cliente final.
Durante años, la tecnología cuántica ha sido percibida por muchas directivas como una disciplina teórica reservada al ámbito científico. Sin embargo, la alianza entre ambas entidades impulsa una transición práctica hacia el uso de datos reales de negocio. Al combinar la capacidad de cálculo de D-Wave con la integración de sistemas de CGI, las organizaciones pueden evaluar el impacto financiero de estos algoritmos en sus cadenas de valor.
Las aplicaciones iniciales de este acuerdo se concentran en sectores donde la complejidad combinatoria genera mayores costes:
- Rutas de reparto y comercio minorista: Planificación dinámica de entregas de última milla, asignación de horarios para personal de almacén y gestión automatizada de inventario.
- Transporte ferroviario y de mercancías: Programación de horarios de trenes, optimización de rutas para flotas de carga y gestión de flujos en terminales logísticas.
- Redes de distribución energética: Equilibrio en tiempo real de la oferta y la demanda eléctrica para reducir pérdidas en la red.
- Planificación de la producción industrial: Coordinación de secuencias de fabricación complejas para minimizar los tiempos de inactividad en planta.
El contexto de la alianza: antecedentes, cifras y declaraciones
La formalización del acuerdo no parte de cero, sino que consolida más de un año de trabajo conjunto en proyectos piloto entre ambas organizaciones. Dave Henderson, director de Tecnología (CTO) de CGI, ha señalado que la computación cuántica se posiciona como una herramienta complementaria para la informática clásica en la resolución de problemas empresariales complejos.
Por su parte, Lorenzo Martinelli, director de Ingresos (CRO) de D-Wave, ha destacado que el valor corporativo del recocido cuántico es una realidad práctica. Martinelli enfatiza que sus clientes ya utilizan esta tecnología para abordar retos cotidianos en la cadena de suministro que representan un obstáculo insuperable para los sistemas informáticos tradicionales.
La iniciativa cuenta con el respaldo operativo de CGI, una de las mayores firmas de consultoría tecnológica del mundo. Fundada en 1976, la compañía canadiense cuenta con 94.000 profesionales a nivel global, reportó unos ingresos de 15.910 millones de dólares canadienses en el ejercicio fiscal 2025 y mantiene alianzas con más de 150 empresas tecnológicas. D-Wave aporta su experiencia en el desarrollo de hardware y software cuántico comercial.
¿Qué significa esto para el futuro del transporte y la distribución?
El acuerdo entre CGI y D-Wave evidencia una tendencia clara en la evolución de la tecnología corporativa: el paso hacia modelos de computación híbrida donde la informática clásica, la inteligencia artificial y la física cuántica colaboran en un marco integrado. En lugar de esperar a la llegada de ordenadores cuánticos universales de gran escala, las empresas empiezan a rentabilizar soluciones diseñadas para problemas específicos de optimización.
En los próximos años, la clave de la adopción no residirá únicamente en el incremento de potencia de los procesadores, sino en la facilidad para integrar estos entornos de cálculo en el software de gestión logística habitual. Aunque la tecnología cuántica no sustituirá a los sistemas convencionales, su capacidad para eliminar cuellos de botella en la distribución comercial ofrecerá una ventaja competitiva prudente pero sólida a las organizaciones que adopten estas herramientas temprano.

