La IA se abre al mercado erótico

OpenAI permitirá conversaciones eróticas en ChatGPT para adultos verificados

Sam Altman, CEO de OpenAI, ha anunciado que a partir de diciembre ChatGPT permitirá conversaciones eróticas entre usuarios adultos verificados. La medida, que marca un giro estratégico en la empresa, ha generado un intenso debate sobre privacidad, salud mental y el rumbo de la inteligencia artificial.

El anuncio, realizado el 14 de octubre a través de la red social X, supone un cambio de paradigma en la política de contenidos de OpenAI. Sam Altman explicó que la compañía había hecho que ChatGPT fuese ‘muy restrictivo’ para proteger a los usuarios con problemas de salud mental, pero aseguró que ahora disponen de herramientas suficientes para ‘relajar las restricciones de forma segura’. En sus palabras, se trata de ‘tratar a los adultos como adultos’ y ofrecerles una experiencia más personalizada y humana.

Un giro comercial y filosófico

Hasta ahora, OpenAI había evitado cualquier asociación con contenidos sexuales o eróticos. En agosto, Altman se declaraba ‘orgulloso’ de no haber convertido ChatGPT en un sexbot. Sin embargo, la presión del mercado y la competencia han acelerado este cambio. Plataformas como Character.AI o Grok Imagine, de Elon Musk, ya permiten interacciones de carácter romántico o explícito, y han demostrado que estos usos generan una gran fidelización entre los usuarios.

Según el investigador francés Pierre-Carl Langlais, ‘OpenAI quiere construir la nueva gran plataforma de masas después de las redes sociales y confía en el aumento de los usuarios de pago para ser rentable‘. Los contenidos eróticos, señala, ‘son probablemente uno de los casos de uso más rentables y fidelizadores‘ dentro de la IA conversacional.

OpenAI, que ya cuenta con más de 800 millones de usuarios activos semanales, busca así consolidar su liderazgo frente a competidores como Google o Meta. El modelo GPT-5, lanzado en agosto, introdujo mejoras en seguridad y personalización. La nueva actualización profundizará en esa línea, permitiendo que el chatbot adopte un tono ‘más humano’, utilice emojis y mantenga conversaciones íntimas con adultos verificados.

El dilema de la privacidad

Para acceder a las funciones eróticas, los usuarios deberán demostrar su mayoría de edad. OpenAI usará un sistema de predicción de edad complementado con la posibilidad de subir una foto del documento de identidad. La medida ha sido criticada por expertos en privacidad, que temen una exposición sin precedentes de datos personales sensibles.

Es el mayor intercambio de privacidad por servicio que una plataforma tecnológica ha pedido hasta ahora‘, advierte el periodista Javier Lacort. La cuestión no es si habrá filtraciones de bases de datos con conversaciones íntimas vinculadas a identidades reales, sino cuándo y cuántas personas se verán afectadas.

Altman reconoce que se trata de una ‘compensación de privacidad’, pero sostiene que es un sacrificio necesario para garantizar el uso responsable de las nuevas funciones. OpenAI insiste en que el contenido erótico solo estará disponible para adultos verificados y que los menores contarán con una experiencia independiente y controles parentales reforzados.

Un fenómeno social y psicológico

El cambio no es solo técnico o comercial. Refleja un nuevo estadio en la relación entre humanos y máquinas. La llamada ‘intimidad emocional con la IA’ se ha convertido en uno de los grandes fenómenos de la era digital. Miles de usuarios ya mantienen conversaciones románticas con asistentes virtuales, pasando horas diarias con ellos. Character.AI reveló que sus usuarios dedican hasta dos horas al día a hablar con sus ‘parejas virtuales’.

Sin embargo, este tipo de vínculos puede tener consecuencias psicológicas graves. Durante los últimos meses, se han documentado casos de dependencia emocional, confusión afectiva e incluso suicidios vinculados al uso intensivo de chatbots. En 2023, un adolescente estadounidense se quitó la vida tras semanas de conversaciones con ChatGPT, según una demanda judicial. Y un hombre de 76 años falleció en Nueva York cuando intentaba ‘encontrarse’ con un bot de Meta con el que mantenía una relación romántica.

Por ello, varios expertos temen que permitir la erotización de la IA incremente el riesgo para los usuarios más vulnerables. Aunque OpenAI ha creado un consejo asesor de salud mental y presume de haber ‘mitigado los problemas graves’, no ha aportado pruebas concluyentes sobre la eficacia de sus medidas.

Entre el negocio y la ética

El debate sobre la ética del contenido adulto en la inteligencia artificial está lejos de resolverse. Por un lado, defensores de la libertad digital aplauden la decisión como un reconocimiento de la autonomía individual: ‘Los adultos que no corren riesgos graves deberían disfrutar de una gran libertad en su uso de ChatGPT‘, defendió Altman. Por otro, críticos como el empresario Mark Cuban advierten que ‘esto se va a volver contra ellos muy fuerte‘, señalando la dificultad de implementar un control de edad verdaderamente seguro.

El sector tecnológico estadounidense también se enfrenta a un escrutinio regulatorio creciente. El 11 de septiembre, la Comisión Federal de Comercio (FTC) exigió a siete empresas (entre ellas OpenAI, Google y Meta) información detallada sobre el impacto de sus chatbots en los menores y las medidas para reducir los riesgos. La iniciativa se enmarca en la coalición iRaise, impulsada desde el AI Action Summit de París, que busca promover un desarrollo responsable de la inteligencia artificial en relación con la infancia.

Un futuro incierto

El movimiento de OpenAI abre un territorio inexplorado para las grandes plataformas tecnológicas. La integración del erotismo en la inteligencia artificial plantea interrogantes sobre la privacidad, la salud mental y el futuro de la relación humano-máquina. Algunos analistas lo interpretan como un paso lógico hacia la creación de un ‘metaverso conversacional’, un espacio donde los usuarios no solo interactúan, sino que también establecen vínculos emocionales y sexuales con inteligencias artificiales.

Como resume Javier Lacort, ‘OpenAI está construyendo el metaverso que Meta no pudo crear. Solo que este no es visual, sino conversacional‘. Lo que está en juego ya no es solo la utilidad o la creatividad de la IA, sino su capacidad para ocupar un espacio íntimo en la vida de las personas.

La fotografía de portada de esta noticia pertenece a charlesdeluvio y ha sido publicada en Unsplash

ChatGPT
ChatGPThttps://chatgpt.com/
En The AI Revolution News utilizamos ChatGPT para traducir y/o generar algunos textos a partir de notas de prensa oficiales. Todos estos artículos son revisados por humanos para evitar alucinaciones de la inteligencia artificial y ofrecer una información rigurosa y veraz.

Artículos relacionados

Comentarios

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

+ Noticias