En el marco de la jornada The AI Revolution Badajoz 2025: Museos e Inteligencia Artificial, organizada por la Junta de Extremadura junto a La Mola Studio y Artyc Content, el colectivo artístico-tecnológico 3Dinteractivo, formado por Ana Marcos y Alfonso Villanueva, compartió una intensa ponencia bajo el título La IA como herramienta creativa: experiencias desde el arte. Allí, mostraron cómo la inteligencia artificial puede trascender su uso funcional para convertirse en un instrumento expresivo al servicio del arte contemporáneo.
Una trayectoria basada en la interacción y la tecnología
Desde hace más de 15 años, 3Dinteractivo investiga la convergencia entre arte, ciencia y tecnología mediante la creación de instalaciones interactivas. Su enfoque se basa en el uso de IA, big data y sistemas de control para desarrollar experiencias inmersivas en entornos museográficos. Su objetivo: involucrar emocionalmente al visitante y abrir nuevas formas de mediación cultural.
La tecnología de nuestro tiempo siempre ha sido un recurso para los artistas
Ana Marcos (3Dinteractivo)
Uno de sus primeros proyectos destacados fue DATA| ergo sum, una instalación desarrollada en 2018 para la Fundación Telefónica. En ella, una cámara grababa al espectador durante solo 20 segundos, y mediante varios algoritmos de inteligencia artificial y estudios como el de la clasificación de emociones del psicólogo Paul Ekman, se generaba un retrato emocional y biométrico del visitante. La obra buscaba cuestionar la cantidad de datos que cedemos sin saberlo y reflexionar sobre los sistemas de vigilancia contemporáneos.

Dronia: drones que observan, IA que interpreta
Con DRON__IA, presentaron una instalación donde drones graban al público y la IA analiza las imágenes para generar retratos digitales que dialogan con pinturas de la historia del arte. El proyecto se expuso en el Etopia Centro de Arte y Tecnología de Zaragoza y planteaba cuestiones sobre la visión superficial de las máquinas, las posibilidades expresivas de la IA y la vigilancia tecnológica.

Museo_IA: reimaginando un patrimonio desaparecido
En Museo_IA, 3Dinteractivo se enfrentó a un reto inédito: devolver simbólicamente a la ciudadanía las 57 pinturas desaparecidas de la colección original del Museo de Palencia. Sin imágenes ni documentación visual, recurrieron a descripciones y estilos artísticos para entrenar modelos de inteligencia artificial generativa capaces de «recrear» lo perdido. El resultado se expone en la web aivirtualmuseum.com y en una instalación física que utiliza marcos vacíos como metáfora de la pérdida. Las obras generadas fueron elegidas por el público en una votación popular y donadas al museo en formato NFT.
Bosque_IA: el lenguaje eléctrico de los árboles
Su proyecto más reciente, Bosque_IA. Inteligencias en diálogo, se adentra en un terreno inexplorado: el estudio del electroma, es decir, las señales eléctricas de las plantas, como medio de comunicación e inteligencia vegetal. Combinando sensores, IA y arte instalativo, buscan traducir esas señales en experiencias sensibles para el visitante. El proyecto ha despertado el interés de la comunidad científica internacional y será presentado en un simposio en Brasil en junio de 2025.

Queremos que los espectadores vean a las plantas con otra óptica, no como un objeto decorativo
Alfonso Villanueva (3Dinteractivo)
Un arte participativo y con propósito
Ana Marcos y Alfonso Villanueva defendieron un uso de la inteligencia artificial que no se limite al marketing o a la eficiencia, sino que potencie la capacidad del arte para contar lo invisible y proponer nuevas miradas sobre la tecnología. Sus obras no existen sin la participación del público, y todas ellas invitan a la reflexión sobre el mundo digital, el control de los datos, el patrimonio y la relación entre seres humanos y naturaleza.
El evento sirvió para reforzar el papel de los museos como espacios donde el arte, la ciencia y la tecnología pueden convivir para proponer experiencias innovadoras y más inclusivas. Proyectos como los de 3Dinteractivo muestran que la inteligencia artificial no sustituye la labor creativa, sino que la expande y ofrece nuevas posibilidades expresivas.

