La inteligencia artificial se ha consolidado como la fuerza motriz que está reconfigurando la estrategia de inversión de las organizaciones a nivel global. Según el primer Informe Global de Modernización publicado el pasado 6 de octubre por una de las principales firmas de servicios tecnológicos del sector, la adopción de la IA se ha situado como la máxima prioridad empresarial, superando a objetivos tradicionales como la reducción directa de costes, la sustitución acelerada de infraestructura heredada o la gestión de la escasez de talento especializado.
El estudio, elaborado a partir de una exhaustiva consulta a 2.000 líderes tecnológicos y directivos de negocio en doce sectores estratégicos de cinco continentes, destaca que la necesidad de preparar los sistemas informáticos para los nuevos modelos algorítmicos está impulsando renovaciones profundas en arquitecturas tradicionales como el mainframe, la computación en la periferia o las redes corporativas. Sin embargo, este cambio de rumbo también deja al descubierto importantes desafíos de ejecución: casi la mitad de los responsables reconoce acumular retrasos en sus planes de transformación, lo que está motivando el rápido despliegue de soluciones avanzadas como la IA agéntica para automatizar tareas complejas de ingeniería y acelerar la actualización digital.
Un cambio de rumbo en la inversión tecnológica
El análisis revela una transformación sustancial en la manera en que las organizaciones planifican sus presupuestos de sistemas. Durante años, la modernización de la infraestructura estuvo impulsada por la necesidad de recortar gastos operativos o reemplazar equipos al final de su vida útil. Hoy, la necesidad de integrar capacidades algorítmicas ha redefinido las preferencias en los comités ejecutivos. La investigación abarca respuestas de 2.000 directivos de negocio y TI, permitiendo identificar las tendencias que determinan las decisiones de capital.
Los datos confirman la consolidación de un modelo operativo basado en el entorno híbrido distribuido. Las aplicaciones estratégicas ya no residen en una única plataforma, sino que se reparten entre la nube pública, la nube privada, los sistemas tradicionales de mainframe y las instalaciones locales conocidas como on-premises. Esta diversidad busca equilibrar rendimiento informático, regulación sobre datos y capacidad masiva de cómputo.
Frente a las predicciones históricas que anticipaban una migración masiva hacia un único entorno en la nube, las corporaciones operan en un ecosistema diverso. La llegada generalizada de los modelos inteligentes ha acentuado esta necesidad, exigiendo una alineación directa entre la infraestructura física y los objetivos comerciales de largo plazo.
Por qué la adopción de la IA desplaza al recorte de costes
La urgencia por incorporar soluciones inteligentes se ha transformado en el motor principal para renovar la arquitectura corporativa. El informe demuestra que el interés por aprovechar estas herramientas lidera los motivos para actualizar centros de procesamiento y redes, relegando la búsqueda de eficiencia financiera inmediata.
Esta reorientación de prioridades repercute directamente en áreas clave de la infraestructura:
- Mainframe y computación en la periferia: La preparación para sistemas inteligentes constituye el motivo principal para incrementar el uso de mainframes y de la computación en la periferia (edge computing). Sorprendentemente, la totalidad de las organizaciones con mainframe prevé integrar funciones de IA.
- Plataformas en la nube: Representa el segundo factor determinante en la expansión de software como servicio (SaaS) y en la implantación de nubes privadas.
- Redes y aplicaciones: Se posiciona como el argumento central para modernizar los catálogos de aplicaciones y adaptar la capacidad de las redes.
Pese a las inversiones, la ejecución afronta obstáculos. Casi el 50% de las corporaciones admite sufrir retrasos en sus calendarios de actualización. La falta de visibilidad del estado de los sistemas representa una traba fundamental: solo un 9% de las organizaciones comprende con exactitud las dependencias entre sus aplicaciones, mientras que una de cada cuatro mantiene software sin documentar.
IA agéntica y soberanía de datos como respuesta
Para cumplir con los calendarios previstos, las organizaciones han comenzado a adoptar la IA agéntica. Se trata de una evolución dentro del ámbito de los modelos inteligentes capaz de planificar, tomar decisiones contextuales y ejecutar secuencias de tareas de forma autónoma. En la actualidad, el 10% de las empresas ya utiliza estos agentes autónomos en producción para tareas como el mapeo de dependencias, la conversión de código y la redacción de documentación técnica.
Los resultados reflejan una clara ventaja: el 67% de las empresas que emplean agentes de IA afirma cumplir o superar sus metas de transformación, frente al 51% de avance registrado en aquellas que no utilizan esta automatización. Esta diferencia muestra cómo la delegación de procesos de ingeniería libera cuellos de botella en el desarrollo de software.
En paralelo, la gobernanza corporativa enfrenta exigencias regulatorias y geopolíticas. La soberanía tecnológica y el control de la información han pasado al primer plano operativo:
- Un 63% de las organizaciones tiene previsto elevar el uso de plataformas de nube soberana.
- El 55% de los responsables considera que el incremento de exigencias normativas aumentará la presión sobre las redes.
- Hasta nueve comités de decisión distintos intervienen en los planes de actualización, involucrando a direcciones financieras y consejos de administración.
¿Qué significa esto para el futuro del sector?
Las evidencias confirman que la evolución de los sistemas se ha convertido en una prioridad estratégica de gobernanza ejecutiva. La coexistencia de infraestructuras complejas, sumada a las exigencias normativas y al avance de las herramientas automatizadas, requiere una gestión integrada centrada en la ciberresiliencia y la integridad de los datos.
A medida que los agentes inteligentes sigan consolidándose, las organizaciones capaces de coordinar a sus comités directivos estarán en mejor posición para mitigar riesgos. El reto no estriba en adquirir el software más novedoso, sino en diseñar modelos operativos flexibles que mantengan el control en un entorno informático plenamente distribuido.
Para la elaboración de este análisis se han tomado como referencia los datos del Informe Global de Modernización, accesible desde su sitio web oficial.

