Una nueva era bélica en el sur de Asia
La Operación Sindoor, llevada a cabo entre el 7 y el 10 de mayo de 2025, ha marcado un antes y un después en la historia militar de la India. Durante esos cuatro días de enfrentamientos con Pakistán, el Ejército indio empleó por primera vez inteligencia artificial en operaciones de combate reales, según confirmó el teniente general Rajiv Kumar Sahni, director general del Cuerpo de Ingenieros Electrónicos y Mecánicos, en una rueda de prensa celebrada en Nueva Delhi el 6 de octubre.
“La inteligencia artificial se utilizó de forma extensiva para la fusión de datos procedentes de múltiples sensores y fuentes en tiempo real durante la Operación Sindoor”, declaró Sahni. Gracias a estos sistemas, añadió, el Ejército logró “identificar, priorizar y atacar objetivos con una tasa de éxito del 94 %”.
Tecnología nacional y datos de 26 años
Los ingenieros militares indios utilizaron un software de colación electrónica de inteligencia (ECAS) entrenado con 26 años de datos históricos sobre las señales, frecuencias y movimientos de las fuerzas paquistaníes. Esta base de datos permitió a la IA anticipar la ubicación de radares, unidades de misiles y centros logísticos enemigos con una precisión sin precedentes.
El sistema integró además la información procedente del Trinetra, la red de sensores aéreos y terrestres, con el Sistema de Vigilancia del Campo de Batalla Sanjay, desarrollado por Bharat Electronics Limited y presentado en enero de 2025. Ambos conformaron una visión común del frente que, según el Ministerio de Defensa, permitió tomar decisiones tácticas en segundos.
La IA de borde, capaz de procesar información localmente sin conexión a servidores remotos, resultó clave para mantener la operatividad incluso en entornos con interferencias electrónicas.
Anuman 2.0 y los mapas de calor del frente
Entre las 23 aplicaciones utilizadas se encontraba Anuman 2.0, una herramienta de pronóstico meteorológico de alta precisión desarrollada en colaboración con el Departamento Meteorológico de la India. Permitía prever las condiciones atmosféricas hasta 72 horas y dentro de un radio de 200 km sobre territorio paquistaní, lo que mejoró la eficacia de la artillería de largo alcance.
Otras aplicaciones generaron mapas de calor en tiempo real que mostraban los movimientos enemigos en el centro de control operativo conjunto. “El análisis de amenazas y la revisión situacional de las últimas tres horas se realizó con ayuda de la IA”, detalló Sahni.
Una infraestructura de defensa basada en IA
La Operación Sindoor no fue un hecho aislado. En los años previos, el Ejército indio había ensayado el uso de tecnologías autónomas durante los ejercicios Dakshin Shakti (2021) y en la demostración de enjambres de drones con IA en el Día del Ejército de 2021.
El ministro de Defensa, Rajnath Singh, calificó 2024-2025 como el “Año de la Absorción Tecnológica”, en el marco de la estrategia Aatmanirbhar Bharat (India Autosuficiente). Durante su intervención en la Conferencia Nacional de Fabricación de Defensa, el 7 de octubre de 2025, afirmó: “La guerra moderna no se basa solo en las armas, sino en la influencia de tecnologías punteras como la inteligencia artificial, la robótica o la computación cuántica”.
Próximo paso: el modelo de lenguaje militar
Sahni reveló también que el Ejército trabaja en un modelo de lenguaje de gran escala (LLM) entrenado con datos de doctrina militar india, que se espera esté operativo en los próximos seis meses. Esta IA conversacional, denominada internamente Jigyasa, permitirá generar informes, análisis y planes logísticos sin recurrir a modelos comerciales extranjeros.
“Jigyasa es nuestro propio generador de IA militar, que evita depender de herramientas civiles como Perplexity o ChatGPT”, explicó el oficial.
Un debate ético y geopolítico
El uso de inteligencia artificial en la guerra abre un debate internacional que la India no elude. El país se abstuvo en la votación de la resolución L.77 de la ONU sobre armas autónomas letales (LAWS) en 2024 y se opuso a un tratado vinculante que limite su desarrollo.
Nueva Delhi defiende que el foro adecuado para tratar la cuestión es el Grupo de Expertos Gubernamentales de la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales (CCW) y sostiene que el derecho internacional humanitario ya ofrece un marco suficiente para regularlas.
India argumenta además que las armas con autonomía controlada pueden aumentar la precisión y reducir errores humanos, siempre bajo un enfoque de human-in-the-loop (humano en el proceso), principio que, según el propio Ejército, se mantuvo durante toda la Operación Sindoor.
Repercusiones regionales
Analistas de The Diplomat apuntan que el éxito operativo de la IA india obliga a Pakistán a invertir en capacidades similares de guerra electrónica y ciberdefensa. Islamabad, sin embargo, ha reiterado su oposición a las armas autónomas y aboga por mantener la supervisión humana en todos los sistemas cinéticos.
Por su parte, medios como Deccan Herald destacan que el programa de IA militar indio no se limita a la frontera occidental: las herramientas de IA se desplegarán “en igual medida y cuando sea necesario en todas las fronteras del país”, incluidas las del Himalaya, donde el Ejército mantiene una tensa vigilancia con China.
Un futuro guiado por algoritmos
Con proyectos como el CATS Warrior, sistema de combate aéreo no tripulado de Hindustan Aeronautics Limited, y la constelación de satélites de inteligencia SBS-III, la India avanza hacia una defensa basada en autonomía, vigilancia y toma de decisiones algorítmica.
El reto será equilibrar la superioridad tecnológica con la responsabilidad ética. En palabras del ministro Rajnath Singh: “La autonomía estratégica no se mide solo por la capacidad de producir armas, sino por la de usarlas con prudencia y bajo control humano”.
La fotografía de portada de esta noticia pertenece al Gobierno de la India y muestra los ejercicios de entrenamiento en Dakshin Shakti (2021).

