Meta ha dado marcha atrás en tiempo récord. Apenas tres días después de estrenar Muse Image, su nueva herramienta de imágenes con IA, ha retirado su función más polémica: la que permitía usar las fotos de cualquier cuenta pública de Instagram como referencia para generar imágenes nuevas, con solo etiquetar el perfil. La opción, disponible desde el 7 de julio, quedó eliminada el día 10 tras una oleada de críticas por privacidad.
Qué permitía la función retirada
Muse Image es el primer modelo de imagen propio de Meta, desarrollado por su división Meta Superintelligence Labs e integrado en la app de Meta AI, y disponible en Instagram y WhatsApp en algunos países. Entre sus opciones había una especialmente delicada: bastaba mencionar a una cuenta pública para que la IA tomara sus fotos y su aspecto como base de una imagen nueva, sin pedir permiso ni avisar a la persona afectada.
El diseño agravaba el problema. La función venía activada por defecto en las cuentas públicas, en un esquema de opt-out: quien no quisiera participar tenía que entrar en los ajustes de Instagram y desactivarla a mano. Esa lógica de participar salvo que uno lo impida encendió a la comunidad desde el primer día.
Por qué preocupaba tanto
El riesgo de fondo era crear copias digitales de personas reales sin su consentimiento, algo que abre la puerta a suplantaciones, fraudes personalizados y, sobre todo, a imágenes íntimas falsas o material para el chantaje. No es un temor abstracto, y golpea de lleno a quien vive de su imagen.
Por eso la protesta llegó con nombres propios. El sindicato de actores SAG-AFTRA pidió a sus miembros que se dieran de baja de la herramienta, y la agencia de talentos CAA, junto a varias firmas de ciberseguridad, cargaron contra la función. El choque enlaza con la batalla por los derechos de imagen que ya sacude a la industria audiovisual, muy atenta a cómo la nueva regulación encaja la IA en el cine.
«Se ha quedado corta», admite Meta
Ante la presión, la compañía dio marcha atrás en apenas 72 horas y reconoció el error en un comunicado.
Nuestra intención era ofrecer una herramienta creativa útil y dar a la gente control sobre si su contenido público podía usarse así. Hemos escuchado que esta función se ha quedado corta, así que ya no está disponible.
Meta
Qué sigue funcionando
Meta solo ha retirado el etiquetado; el resto de Muse Image sigue en pie. Se pueden generar imágenes a partir de descripciones de texto, borrar personas u objetos de una foto, insertar texto legible, códigos QR o infografías, aplicar filtros que reinterpretan la imagen en estilo plastilina o de videojuego de 16 bits, e incluso rediseñar una habitación con productos reales sacados de Facebook Marketplace.
Una lección para la IA en las redes
El episodio deja un aviso sobre los límites de meter IA generativa en plataformas de miles de millones de personas. Meta no va a frenar: mantiene más de treinta efectos de IA en las historias de Instagram, prepara la llegada de Muse Image a Facebook y ya tiene lista una vista previa de Muse Video, un modelo que genera vídeo con sonido y que todavía no está abierto al público.
La retirada relámpago sugiere que las grandes tecnológicas empiezan a asumir que la velocidad no puede pasar por encima de la privacidad. Si el usuario ha de fiarse, el control tendrá que ser real y estar activado desde el principio, no escondido en un menú de ajustes.

