Elon Musk ha dado un nuevo paso en su estrategia empresarial al anunciar la integración de xAI, su compañía de inteligencia artificial, dentro de SpaceX, la empresa aeroespacial que dirige desde hace más de dos décadas. El anuncio se produjo el lunes 2 de febrero y fue comunicado por el propio Musk a través de un mensaje publicado en la web de SpaceX.
Según explicó el empresario, la fusión permitirá crear “el motor de innovación (…) más ambicioso sobre la Tierra (y más allá)”, al unir inteligencia artificial, tecnología espacial, Internet por satélite y comunicaciones directas a dispositivos móviles, además de la plataforma social X, anteriormente conocida como Twitter, que forma parte de xAI.
Centros de datos de IA en el espacio
Uno de los objetivos centrales de esta integración es avanzar en un proyecto que Musk lleva tiempo defendiendo: la construcción de centros de datos de inteligencia artificial en órbita. El multimillonario sostiene que la creciente demanda energética de la IA hace insostenible depender únicamente de infraestructuras terrestres.
“La demanda mundial de electricidad para la IA no puede simplemente satisfacerse con soluciones terrestres, incluso a corto plazo, sin imponer dificultades a las comunidades y al medio ambiente”, escribió Musk, quien añadió que “la IA espacial es obviamente la única manera de pasar a la gran escala a largo plazo”.
En ese mismo mensaje, el fundador de SpaceX afirmó que “a largo plazo, la IA con sede en el espacio es obviamente la única forma de escalar” y subrayó una de las ventajas clave del entorno orbital al señalar: “¡Siempre hay sol en el espacio!”.
Un paso previo a la salida a bolsa de SpaceX
La fusión entre xAI y SpaceX se produce en un momento clave para la compañía aeroespacial, que prepara su introducción en bolsa a lo largo de este año. Según el Financial Times, SpaceX aspira a recaudar hasta 50.000 millones de dólares, con una valoración cercana a los 1,5 billones de dólares.
Bloomberg, por su parte, señala que la nueva entidad resultante de la integración tendría una valoración aproximada de 1,25 billones de dólares, aunque ni SpaceX ni xAI han detallado los términos financieros de la operación ni el calendario concreto de su despliegue.
El proyecto “Sentient Sun” y la ambición espacial
Musk ha vinculado esta fusión con lo que describe como el “próximo capítulo” de SpaceX: un proyecto futurista denominado “Sentient Sun”. La iniciativa contempla la construcción en órbita de centrales solares gigantes combinadas con centros de datos de IA, que serían más eficientes que sus equivalentes terrestres.
Este plan encaja en la visión a largo plazo del empresario, que incluye el establecimiento de “bases autónomas en la Luna” y, posteriormente, “una civilización entera en Marte y, al final, una expansión en el Universo”.
Starship como pieza clave
Para hacer viable este plan, SpaceX confía en Starship, su sistema de lanzamiento reutilizable. Musk aseguró que, con “lanzamientos cada hora transportando 200 toneladas por vuelo, Starship entregará millones de toneladas en órbita y más allá cada año”.
xAI y la expansión en la Tierra
xAI, que desarrolla el chatbot Grok y absorbió la red social X en 2025, fue valorada en 230.000 millones de dólares durante una ronda de financiación realizada en enero. Aunque el foco de Musk está puesto en el espacio, la compañía también continúa expandiendo su infraestructura terrestre.
En enero, responsables del estado de Misisipi anunciaron una inversión prevista de 20.000 millones de dólares para la construcción de un gran centro de datos cerca de la frontera con Tennessee.
Con esta operación, Elon Musk refuerza su apuesta por integrar sus diferentes negocios tecnológicos bajo una visión común, en la que la inteligencia artificial y el espacio se convierten en pilares inseparables de su estrategia de futuro.

