Seagate ha lanzado una advertencia contundente durante la feria tecnológica Computex 2025: el crecimiento exponencial de datos generado por la inteligencia artificial está acelerando una “crisis de carbono” en los centros de datos. Según la empresa, esta situación no sólo compromete la sostenibilidad ambiental del sector, sino que también supera la capacidad actual de producción de almacenamiento a escala global.
El reto: triplicación de datos y consumo energético disparado
Durante su intervención en el evento celebrado en Taipéi, Colin Presly, vicepresidente de Ingeniería de Clientes de Seagate, afirmó: “El valor de los datos nunca ha sido mayor, impulsado por la capacidad de la IA para extraer información”. No obstante, advirtió que este crecimiento está “incrementando la huella de carbono de nuestros centros de datos y convirtiéndose en un verdadero problema para nuestro sector”.
Seagate estima que el volumen de datos a nivel mundial pasará de 118 zettabytes en 2023 a más de 394 zettabytes en 2028. Mientras tanto, la capacidad de producción de discos duros solo alcanza entre 1 y 2 zettabytes al año. Esta disparidad genera una brecha crítica entre la creación de datos y la infraestructura disponible para almacenarlos.
Una encuesta de Seagate a 1.000 profesionales de TI reveló que el 72 % ya utiliza IA o planea hacerlo, y el 90 % considera que conservar datos históricos mejora los resultados de los modelos de inteligencia artificial. Esta resistencia a eliminar información contribuye al problema, ya que perpetúa una demanda de almacenamiento insaciable.
La innovación NVMe y la promesa de HAMR
En respuesta, Seagate presentó discos duros con interfaz NVMe —habitualmente reservada para unidades SSD— que permiten una integración más cercana con las GPU de Nvidia. Estas unidades están pensadas para conectarse a través de DPU y podrían reducir la complejidad de las arquitecturas actuales de centros de datos.
Aunque aún no tienen fecha de lanzamiento comercial, Seagate está recopilando opiniones a través del consorcio OCP (Open Compute Project) para definir los estándares definitivos. Las nuevas unidades utilizarían conexiones SATA y SAS existentes, facilitando su integración en sistemas heredados.
Además, Seagate anunció que su tecnología de grabación magnética asistida por calor (Heat-Assisted Magnetic Recording o HAMR), denominada Mozaic 3+, ha entrado en producción masiva tras más de 20 años de desarrollo y una inversión de más de 1.000 millones de dólares. Esta innovación permite calentar el medio magnético con láseres hasta 400 °C en nanosegundos, lo que multiplica la densidad de datos por unidad física.
Reducción de residuos y prolongación del ciclo de vida
Otro de los retos que Seagate expuso fue el elevado volumen de residuos electrónicos. Según Presly, cada año se destruyen 200 millones de discos duros, principalmente por cuestiones de seguridad. Para combatir esta práctica, la empresa ha desarrollado sistemas de cifrado que permiten borrar de forma segura los datos mediante la eliminación de claves criptográficas, abriendo la puerta a la reutilización de las unidades.
Además, sus programas de reciclaje han recuperado más de una tonelada de imanes de tierras raras (un grupo de 17 elementos químicos que incluyen el escandio, el itrio y los 15 lantánidos), aunque esto representa una fracción del problema. Las nuevas funciones de regeneración autónoma también buscan prolongar la vida útil de los dispositivos, pero su adopción aún es limitada en la industria.
Una industria en busca de equilibrio
Los estudios internos de Seagate concluyen que los discos duros tienen la menor huella de carbono incorporada en comparación con las unidades SSD y las cintas magnéticas, si se consideran las emisiones a lo largo de todo el ciclo de vida del producto. Sin embargo, la compañía reconoce que no existe una única solución óptima: los centros de datos del futuro deberán combinar diversas tecnologías de almacenamiento para alcanzar un equilibrio entre coste, rendimiento y sostenibilidad.

Empresas líderes del sector ya están optando por arquitecturas mixtas. Las unidades SSD se utilizan para tareas críticas de acceso inmediato a GPU, mientras que los discos duros cubren las necesidades de almacenamiento masivo. En este contexto, Seagate defiende que su tecnología Mozaic puede reducir el consumo energético y la superficie física necesaria para almacenar un exabyte de datos hasta en un 40 %.
El informe de Goldman Sachs Research citado por Seagate alerta de que el consumo energético de los centros de datos podría aumentar un 165 % para 2030 respecto a 2023, lo que añade presión sobre el sector para encontrar soluciones sostenibles cuanto antes.
Para más información, Seagate ha publicado su análisis completo en el informe Investor and Analyst Event 2025.
En resumen, mientras la inteligencia artificial transforma la industria tecnológica, también impone exigencias sin precedentes a la infraestructura de almacenamiento. La respuesta a este reto no solo marcará el rumbo de compañías como Seagate, sino también el equilibrio futuro entre innovación y sostenibilidad.
Sobre Seagate
Seagate Technology es una empresa estadounidense fundada en 1979, especializada en el diseño y fabricación de dispositivos de almacenamiento de datos, especialmente discos duros (HDD). Es uno de los mayores proveedores mundiales de soluciones de almacenamiento para centros de datos, empresas y consumidores. A lo largo de su historia, Seagate ha liderado numerosas innovaciones tecnológicas en el sector, como la introducción de la tecnología HAMR (grabación magnética asistida por calor) para aumentar la densidad de datos. Con presencia global y sede en Fremont, California, la compañía desempeña un papel clave en la infraestructura digital que sostiene desde servicios en la nube hasta aplicaciones de inteligencia artificial.

