La revolución de la inteligencia artificial avanza a un nuevo nivel. Nvidia, la compañía que fabricó los chips que hicieron posible herramientas como ChatGPT, ha anunciado en el CES 2026 de Las Vegas su estrategia para trasladar la IA del mundo digital al físico: robots y vehículos capaces de razonar, aprender y tomar decisiones por sí mismos. Su consejero delegado, Jensen Huang, presentó el plan ante miles de asistentes, reafirmando su objetivo de “asaltar el mundo real” con máquinas inteligentes que actúen con lógica humana.
De la IA generativa a la IA física
“El momento ChatGPT ha llegado para la IA física; cuando las máquinas empiezan a entender, razonar y actuar en el mundo real”, declaró Huang en su discurso inaugural del CES. Tras dominar el sector de los chips para IA generativa, Nvidia apuesta ahora por la inteligencia artificial física, un campo donde los algoritmos no solo procesan texto o imágenes, sino que interactúan directamente con el entorno.
Para lograrlo, la empresa ha lanzado una nueva generación de superprocesadores, bautizados como Vera Rubin, en honor a la astrónoma estadounidense. Estos chips prometen mayor potencia, menor consumo energético y costes reducidos, facilitando el desarrollo de sistemas de IA más eficientes y accesibles.
Alpamayo: el cerebro abierto para robots y coches autónomos
La gran novedad de la presentación fue Alpamayo, una familia de modelos de lenguaje visual de código abierto creada para entrenar robots y vehículos autónomos. Según Huang, el principal obstáculo para los coches sin conductor ha sido enseñarles todas las posibles situaciones reales a las que podrían enfrentarse. “La clave es hacer pensar y razonar a los coches como lo haría un humano: descomponiendo una situación compleja en problemas más pequeños y explicando cada decisión antes de actuar”, explicó.
Nvidia entrena estos modelos en simulaciones virtuales supervisadas por humanos, hasta que las máquinas adquieren la capacidad de actuar con autonomía en el mundo real. Este enfoque, afirma la compañía, reducirá los errores y permitirá una adopción más segura de los robots en sectores como la logística, la fabricación o la conducción.
Alianza con Mercedes Benz
Durante la demostración, Huang mostró un vídeo del nuevo Mercedes CLA, que se lanzará en 2026, conduciéndose de forma autónoma por San Francisco con la nueva tecnología de Nvidia. Este modelo es el primer fruto de una alianza estratégica entre Nvidia y Mercedes Benz para desarrollar vehículos inteligentes. Aunque aún requieren un conductor preparado para intervenir, estos coches son capaces de analizar el entorno y tomar decisiones con una precisión sin precedentes.
El consejero delegado cerró su intervención con una nota más emocional: se arrodilló frente a un grupo de pequeños robots, en un gesto simbólico que arrancó los aplausos del público. Con ello quiso representar el “inicio de una nueva era” en la que los humanos y las máquinas colaboran de forma inteligente y razonada.
El nuevo liderazgo de Nvidia
Tras convertirse en la empresa más valiosa del mundo en 2025, Nvidia busca consolidar su dominio más allá del sector de los chips. Su objetivo ahora es controlar toda la cadena de valor de la IA, desde el hardware hasta los modelos que dan vida a robots y automóviles inteligentes.
Mientras otras compañías debaten sobre la “burbuja de la IA generativa” y los riesgos éticos de los deepfakes, Nvidia avanza sin mirar atrás. La apuesta de Huang es clara: expandir la inteligencia artificial más allá de las pantallas para que las máquinas sean capaces de pensar y actuar en el mundo físico.

