NVIDIA ha recibido la aprobación del Gobierno de Estados Unidos para retomar la venta de su chip H20 en China, una medida que revierte las restricciones impuestas en abril de este mismo año. La decisión representa un importante giro en la política comercial estadounidense y marca un respiro para la tecnológica dirigida por Jensen Huang.
Un cambio de rumbo inesperado
La GPU H20, diseñada específicamente para el mercado chino con prestaciones limitadas, fue inicialmente aprobada por el Departamento de Comercio. Sin embargo, en abril se prohibió su exportación por razones de seguridad nacional, lo que supuso una fuerte sacudida para NVIDIA. La empresa estimó que esta prohibición podría reducir sus ingresos en 15.000 millones de dólares.
En este contexto, Huang se reunió recientemente con el presidente Donald Trump y varios funcionarios tanto en Washington D.C. como en Pekín. En estos encuentros defendió el papel fundamental de la inteligencia artificial en la economía global y abogó por la colaboración entre países. Según declaró en la capital china, “el mercado chino es inmenso, dinámico y altamente innovador, y además alberga a muchos investigadores de IA”.
Un chip clave en un mercado estratégico
Durante el ejercicio fiscal que finalizó en enero de 2025, China representó el 13% de los ingresos totales de NVIDIA, con unos 17.000 millones de dólares. Empresas como Tencent, Alibaba y ByteDance figuran entre sus principales clientes. Tras el anuncio del reinicio de las ventas, compañías chinas han comenzado a realizar pedidos masivos del chip H20.
A pesar de que la versión del H20 para China tiene capacidades reducidas respecto a los modelos disponibles en otros mercados, mantiene la compatibilidad con el software de NVIDIA, lo que lo convierte en una opción atractiva. Este detalle es crucial, ya que las herramientas de desarrollo de la empresa se han convertido en estándar en la industria de la inteligencia artificial.
La presión geopolítica y la guerra comercial
El levantamiento de la restricción no ha estado exento de críticas. Legisladores estadounidenses, tanto demócratas como republicanos, han expresado su preocupación por el posible impacto en la seguridad nacional. El representante Raja Krishnamoorthi alertó de que la medida “no solo entregaría nuestras tecnologías más avanzadas a adversarios extranjeros, sino que también contradice peligrosamente la postura oficial”.
Además, el secretario de Comercio, Howard Lutnick, reveló que la reanudación de las ventas del H20 forma parte de las negociaciones sobre tierras raras, en las que China es líder mundial. Esto apunta a una compleja interdependencia entre la tecnología avanzada y los recursos estratégicos.
Nuevas GPU en el horizonte
Más allá del H20, NVIDIA tiene en marcha una nueva GPU desarrollada por TSMC con la última microarquitectura Blackwell. Esta nueva unidad estará aún más limitada que el H20 para cumplir con los requisitos legales, pero su precio estimado de entre 6.500 y 8.000 dólares la hace competitiva frente a alternativas de empresas chinas como Huawei y Moore Threads. En comparación, el chip H20 cuesta entre 10.000 y 12.000 dólares.
Una apuesta por la supervivencia
NVIDIA no oculta su estrategia: sobrevivir en el mercado chino a cualquier precio. La demanda inicial del H20 fue tan alta que sus ventas crecieron un 50% trimestre a trimestre tras su lanzamiento en 2024. Con esta nueva etapa, la compañía busca consolidar su presencia ante la presión de competidores locales que ya intentan llenar el vacío dejado por las restricciones estadounidenses.
El regreso del H20 al mercado chino simboliza no solo una victoria comercial para NVIDIA, sino también una muestra de cómo la tecnología y la política internacional están más entrelazadas que nunca. Habrá que ver si esta decisión supone un precedente en las futuras relaciones tecnológicas entre EE.UU. y China.

