OpenAI y la Agencia Digital de Japón han anunciado un acuerdo estratégico para explorar el uso de la inteligencia artificial generativa en los servicios públicos. La iniciativa busca no solo modernizar la administración nipona con herramientas basadas en IA, sino también reforzar la gobernanza internacional de esta tecnología a través del marco del Proceso de Hiroshima, impulsado por el G7 y la OCDE. Japón pondrá a disposición de sus funcionarios la herramienta Gennai, desarrollada con la tecnología de OpenAI, con el objetivo de generar casos de uso innovadores en el sector público.
Una alianza estratégica en Japón
El acuerdo anunciado este 2 de octubre de 2025 supone un paso relevante en la integración de la inteligencia artificial en los servicios públicos. La Agencia Digital de Japón desplegará Gennai, una nueva herramienta de IA basada en la tecnología de OpenAI, para facilitar el trabajo de los empleados públicos y fomentar la innovación en la administración.
El objetivo es aprovechar las capacidades de la IA generativa para modernizar procesos gubernamentales, mejorar la atención a los ciudadanos y explorar aplicaciones seguras en áreas como la educación, la salud y la gestión administrativa.
Gobernanza internacional de la inteligencia artificial
OpenAI ya participa en el Proceso de Hiroshima, un marco internacional liderado por el Gobierno japonés en el marco de la OCDE y el G7, que busca establecer directrices y códigos de conducta para un uso seguro, fiable y ético de la inteligencia artificial avanzada. Este acuerdo es el primero que trasciende al G7 para incluir también a países emergentes de Asia, además de la participación de la academia, el sector privado y la sociedad civil.
La llamada “Hiroshima AI Process Comprehensive Policy Framework” es un hito en la construcción de una gobernanza inclusiva de la IA, con el fin de garantizar que esta tecnología pueda usarse de manera segura, transparente y confiable a nivel global.
Seguridad y confianza en la IA gubernamental
En línea con la estrategia del Gobierno japonés, OpenAI se ha comprometido a trabajar en iniciativas que aseguren la fiabilidad de la IA en la administración. Entre ellas destaca el propósito de obtener la certificación ISMAP (Information system Security Management and Assessment Program), un estándar japonés que acredita la seguridad de los sistemas digitales empleados en organismos públicos.
Este esfuerzo refuerza la apuesta de Japón por convertirse en un referente de inteligencia artificial responsable, garantizando que el despliegue de estas tecnologías cumpla con estrictos criterios de ciberseguridad, privacidad y confianza pública.
Japón acelera en inteligencia artificial
La colaboración entre OpenAI y Japón se enmarca en un contexto de gran dinamismo tecnológico en el país. Durante el evento NVIDIA AI Day Tokyo, celebrado la semana pasada con más de 900 asistentes, expertos e instituciones destacaron la proyección de Japón en el ámbito de la inteligencia artificial.
Kuniyoshi Suzuki, director senior de la división de servicios de IA en la nube de SoftBank Corp., advirtió que “la demanda de computación para inteligencia artificial en Japón crecerá 320 veces entre 2020 y 2030”, lo que exige infraestructuras nacionales robustas y el desarrollo de modelos lingüísticos adaptados al japonés.
El Gobierno japonés ha respaldado esta visión con un plan de inversión de al menos 10 billones de yenes (unos 65.000 millones de dólares) hasta 2030 para reforzar las industrias de semiconductores e inteligencia artificial. Iniciativas como GENIAC impulsan la capacidad nacional en IA generativa mediante el acceso a recursos de computación, colaboración entre empresas y el desarrollo de foundation models entrenados específicamente para la lengua y la industria japonesas.
Compañías como NEC, FastLabel, Hakuhodo Technologies o Shimizu Corporation ya están aplicando tecnologías de IA avanzada en sectores que van desde la salud hasta la construcción, mostrando cómo la inteligencia artificial está destinada a convertirse en el motor de la próxima transformación industrial de Japón.
Una colaboración con proyección global
Más allá del caso japonés, la alianza refleja un interés creciente en que las grandes potencias tecnológicas cooperen para armonizar marcos regulatorios y éticos en torno a la inteligencia artificial. OpenAI ha reiterado su intención de priorizar la seguridad, la transparencia y la cooperación internacional, ampliando sus colaboraciones con gobiernos, autoridades locales, universidades, empresas y usuarios.
Este tipo de acuerdos podrían convertirse en modelos de referencia para otros países que buscan integrar la IA en su administración pública sin perder de vista la necesidad de salvaguardar los derechos de los ciudadanos.
Consecuencias y perspectivas
La puesta en marcha de Gennai en la administración japonesa servirá como laboratorio de casos prácticos sobre el impacto de la inteligencia artificial en los servicios públicos. Si los resultados son positivos, podría abrir la puerta a que otros gobiernos en Asia y Europa adopten modelos similares.
Además, el refuerzo del Proceso de Hiroshima como marco de gobernanza global sitúa a Japón en una posición de liderazgo en el debate sobre la regulación internacional de la inteligencia artificial, en un momento en que la coordinación global resulta crítica para evitar riesgos asociados a esta tecnología.
En definitiva, la colaboración entre OpenAI y Japón representa tanto un avance tecnológico para la administración pública como un paso decisivo hacia la consolidación de un marco internacional de confianza en la inteligencia artificial, reforzado por el impulso industrial y estratégico que se está desplegando en el país.

