Las prótesis de mano tradicionales suelen exigir que la persona cambie de modo manualmente cada vez que desea sujetar un objeto distinto, convirtiendo acciones rutinarias como tomar una taza y luego un cubierto en un proceso pausado y complejo. Para resolver este inconveniente, la empresa canadiense smartARM, fundada por Hamayal Choudhry, ha desarrollado un prototipo de brazo biónico que integra inteligencia artificial y visión por computador para reconocer objetos en tiempo real y seleccionar el agarre adecuado de forma automática.
La tecnología combina una cámara situada en la palma de la mano con el modelo de visión de código abierto DINOv2 de Meta, e incluye la opción de vinculación con las gafas inteligentes Meta AI Glasses para sumar una perspectiva en primera persona que amplía el contexto del usuario. Gracias a esta arquitectura, la prótesis aprende a identificar nuevos utensilios mediante pocas fotografías tomadas desde el teléfono móvil, lo que reduce drásticamente la curva de aprendizaje y permite una interacción inmediata y natural en la vida cotidiana.
Una prótesis asistida por visión artificial y gafas inteligentes
El funcionamiento de este brazo biónico se apoya en un concepto denominado visión en primera persona o vista basada en la perspectiva egocéntrica del usuario. En lugar de depender exclusivamente de sensores musculares situados en el muñón, que requieren meses de entrenamiento para interpretar señales eléctricas finas, la prótesis incorpora una cámara integrada en la palma que analiza el entorno físico inmediato.
Para procesar las imágenes capturadas por la cámara, el equipo utiliza DINOv2, un modelo de visión por computador desarrollado por Meta bajo licencia libre. Este algoritmo destaca por interpretar las características visuales de los objetos sin necesidad de programar instrucciones específicas para cada elemento. Bastan unas pocas fotografías de referencia cargadas en el sistema para que la mano reconozca una botella, un lápiz o una herramienta de trabajo.
Además de la cámara de la palma, el dispositivo ofrece la posibilidad de conectarse a las gafas inteligentes Meta AI Glasses a través del kit de desarrollo Meta Wearables Device Access Toolkit. Esta combinación aporta una segunda cámara desde la perspectiva del usuario, ofreciendo a la inteligencia artificial un contexto adicional para interpretar qué objeto se intenta manipular antes del contacto.
Un cambio en la interacción diaria con extremidades biónicas
La principal dificultad en el uso habitual de las prótesis avanzadas no reside únicamente en la fuerza mecánica de los motores, sino en la incomodidad operativa de la interfaz. En los modelos convencionales, la persona debe accionar mandos manuales para alternar entre diferentes patrones de sujeción, como la pinza de precisión o el agarre cilíndrico.
Al automatizar la selección del agarre mediante algoritmos visuales, la prótesis simplifica los movimientos necesarios para completar una tarea. Entre las características técnicas y prácticas detalladas por la compañía destacan los siguientes puntos:
- Funcionamiento desde el primer uso: el sistema responde sin obligar a la persona a completar largos periodos de rehabilitación técnica para aprender patrones de control.
- Personalización a través del teléfono móvil: los usuarios pueden registrar objetos propios en la aplicación añadiendo un par de fotografías para actualizar su catálogo personal.
- Reducción del esfuerzo operativo: al delegar el reconocimiento de formas en la visión artificial, la persona centra su atención en la actividad que desea realizar.
- Aprovechamiento del software libre: el empleo de modelos de código abierto facilita que la comunidad técnica contribuya al desarrollo sin encarecer costes de licencia.
Un proyecto impulsado desde Toronto con colaboración tecnológica
Detrás de esta iniciativa se encuentra smartARM, una startup con sede en Toronto (Canadá) especializada en asistencia para personas con diferencias en las extremidades. Su fundador y CEO, Hamayal Choudhry, señala que diseñar una mano capaz representa solo una parte del reto, pues lograr un control intuitivo resulta decisivo para la usabilidad real.
El desarrollo del prototipo ha contado con la evaluación de usuarios continuados. Entre ellos figura Shaquem Griffin, exjugador de la NFL y usuario de la prótesis, quien subraya que la escalabilidad técnica y la accesibilidad constituyen los factores más relevantes para el futuro de estos dispositivos.
La colaboración técnica con la tecnológica se canaliza a través de herramientas para dispositivos vestibles de Meta, permitiendo la integración entre las gafas inteligentes y la prótesis. En la información publicada por Meta se explica cómo estos modelos visuales libres se aplican en la tecnología médica asistencial.
Perspectivas sobre la evolución de las prótesis asistidas por IA
La integración de visión por computador y dispositivos vestibles en la biónica refleja una tendencia hacia sistemas de asistencia con mayor automatización. Aunque este prototipo se encuentra en fase de desarrollo, el uso combinado de modelos de procesamiento de imagen y gafas inteligentes sugiere alternativas para simplificar la interacción diaria.
Los principales retos de esta aproximación se centrarán en mantener la precisión del reconocimiento en condiciones de luz variable o con objetos parcialmente ocultos, así como en optimizar el consumo de batería del procesamiento de vídeo. La combinación de software abierto y electrónica de consumo marca un camino en la robótica de rehabilitación orientado a facilitar la vida cotidiana.

