La filial de Alphabet, Isomorphic Labs, está a punto de dar un paso decisivo en su ambicioso plan de revolucionar la medicina con inteligencia artificial: el inicio de sus primeros ensayos clínicos en humanos. Así lo anunció su presidente, Colin Murdoch, en una entrevista concedida a Fortune, donde detalló que ya están “muy cerca” de comenzar las pruebas con fármacos diseñados por IA.
Del laboratorio a la clínica
Isomorphic Labs fue creada en 2021 como una escisión de DeepMind, la división de IA de Alphabet, y se basa en los logros del sistema AlphaFold, capaz de predecir con gran precisión la estructura de las proteínas. Este avance marcó un antes y un después en la biología computacional, permitiendo modelar interacciones entre proteínas, ADN y medicamentos, lo que aceleró el diseño de nuevas moléculas terapéuticas.
Hay personas trabajando en nuestras oficinas de King’s Cross, en Londres, colaborando con la IA para diseñar medicamentos contra el cáncer. Eso está ocurriendo ahora mismo.
Colin Murdoch, presidente de Isomorphic Labs.
La promesa de una nueva era farmacéutica
El objetivo de Isomorphic Labs es claro: construir un motor de diseño de medicamentos de clase mundial que combine la potencia de la inteligencia artificial con la experiencia de la industria farmacéutica tradicional. Para lograrlo, han establecido acuerdos con gigantes del sector como Novartis y Eli Lilly, con quienes colaboran en proyectos conjuntos desde 2024.
Además, en abril de 2025, Isomorphic logró una ronda de financiación de 600 millones de dólares, la primera con inversores externos, liderada por Thrive Capital. Esta inyección de capital les permitirá ampliar sus operaciones y avanzar hacia el objetivo de diseñar fármacos más eficaces y asequibles.
Más allá de los socios: sus propios medicamentos
Isomorphic no solo apoya programas existentes de otras farmacéuticas; también desarrolla sus propios compuestos terapéuticos en áreas como la oncología y la inmunología. Estos compuestos se diseñan internamente con el propósito de ser licenciados tras superar las fases iniciales de ensayos clínicos.
“Identificamos una necesidad médica no cubierta, iniciamos nuestros propios programas de diseño de fármacos, los desarrollamos y los llevamos a ensayos clínicos en humanos”, explicó Murdoch. Aunque aún no han llegado a esa fase, asegura que están haciendo “buenos progresos”.
Una revolución en velocidad y precisión
Tradicionalmente, desarrollar un nuevo medicamento puede costar cientos de millones de dólares y tener solo un 10% de probabilidad de éxito en las pruebas clínicas. Isomorphic Labs pretende cambiar esas cifras con un enfoque radicalmente nuevo. Gracias a la IA, aspiran a reducir los costes y aumentar las tasas de éxito en el desarrollo de medicamentos.
“Queremos acelerar los procesos, reducir los costes y realmente mejorar las probabilidades de éxito”, comentó Murdoch. El sueño, según él, es llegar al punto en que se pueda decir: “Aquí hay una enfermedad”, pulsar un botón y que la IA genere automáticamente el diseño del medicamento necesario.
La apuesta es ambiciosa, pero no imposible. Si los ensayos clínicos son exitosos, Isomorphic Labs podría sentar las bases de una nueva era en la medicina, donde la inteligencia artificial no solo acelera los descubrimientos, sino que los hace más fiables y accesibles.

