OpenAI ha lanzado GPT-5, su modelo más potente hasta la fecha, anunciando avances en razonamiento, programación, salud y creatividad. Pero lejos de aclamaciones unánimes, el modelo ha dividido a usuarios y expertos. Se le acusa de frío, menos humano, plagado de errores y con serias vulnerabilidades. Mientras tanto, empresas lo adoptan masivamente por su bajo coste frente a Claude de Anthropic. Lo que prometía ser una revolución ha terminado abriendo un nuevo frente: el de las expectativas, la seguridad y el negocio.
El lanzamiento más esperado…
OpenAI ha presentado GPT-5 como su modelo de inteligencia artificial más potente, preciso y útil hasta la fecha. Con arquitectura unificada, razonamiento automático y capacidades multimodales, la empresa dirigida por Sam Altman ha prometido que el nuevo sistema ofrece “inteligencia a nivel de doctorado”, apto para ayudar en programación, escritura compleja o consultas médicas.
La realidad, sin embargo, ha sido más matizada. Mientras algunos aplauden sus avances técnicos, una parte significativa de la comunidad ha respondido con decepción, dudas y preocupación. En Reddit, X y medios especializados han surgido quejas sobre errores básicos, respuestas impersonales o menor calidez emocional. Incluso Altman ha reconocido fallos en el sistema automático que gestiona el cambio entre modelos, haciendo que GPT-5 “pareciera más tonto” de lo que es.
Más inteligente, pero menos humano
Uno de los principales puntos de fricción ha sido el cambio de estilo respecto a GPT-4o. Este último se había ganado el afecto de muchos usuarios por su tono amable y empático. En contraste, GPT-5 se percibe como más técnico, directo e impersonal. Altman lo atribuye a una “corrección de rumbo” para evitar modelos excesivamente aduladores, que refuercen sesgos o ilusiones.
“GPT-5 parece menos complaciente, más empresarial y menos conversador”, dijo Pattie Maes, profesora del MIT, que celebró la reducción del tono adulador, aunque reconoció que “a muchos usuarios les gusta un modelo que les diga que son inteligentes y asombrosos”.
Esta transformación ha abierto un debate sobre el vínculo emocional que las personas forman con los chatbots. Altman incluso declaró que muchos usuarios recurren a ChatGPT como si fuera un terapeuta o coach de vida, y advirtió de los riesgos de una dependencia emocional excesiva.
El problema de la selección automática de modelos por defecto
El modelo GPT‑5 se impuso como predeterminado en ChatGPT, sustituyendo automáticamente a versiones anteriores mediante su sistema de enrutamiento en tiempo real. Esta transición dejó fuera del menú a modelos como GPT‑4o, generando frustración entre usuarios que solían elegir manualmente el modelo más adecuado según la tarea. La falta de opciones y de aviso previo dejó a muchos sin control, lo que se amplificó con errores iniciales del sistema automático que hicieron que GPT‑5 pareciera «mucho más tonto«.
La vuelta de GPT‑4o tras la oleada de críticas emocionales
La eliminación abrupta de GPT‑4o desató un fuerte rechazo. Muchos usuarios expresaron sentirse emocionalmente conectados con ese modelo, llegando a compararlo con un compañero cercano. En respuesta a la avalancha de quejas y amenazas de cancelación, OpenAI reinstauró GPT‑4o para suscriptores Plus en tan solo días. Sam Altman admitió que subestimaron cuánto valoraban algunos usuarios el tono cálido y conversacional de GPT‑4o.
Un salto en programación… con matices
En términos técnicos, GPT-5 ha logrado mejoras notables en benchmarks de codificación. Con un 74,9% de aciertos en la prueba SWE-bench Verified, supera a Claude Opus 4.1 y Gemini 2.5 Pro. Genera webs, apps o juegos interactivos desde un solo prompt, y explica su código paso a paso.
Pero no todo son elogios. Según WIRED, muchos desarrolladores consideran que su rendimiento real no es tan espectacular como promete OpenAI. Sayash Kapoor, investigador de Princeton, afirma que en sus pruebas GPT-5 fue menos preciso que modelos rivales y generó respuestas más largas de lo necesario. Jenny Wang, creadora de una IA de estilo personal, reconoce que el modelo completó tareas complejas de una sola vez, pero también cometió errores graves como alucinar URLs.
OpenAI ha defendido sus métricas internas y afirma haber entrenado GPT-5 con tareas de codificación reales junto a empresas emergentes y testers seleccionados. Aun así, la falta de transparencia en sus evaluaciones ha sido criticada por expertos y competidores.
Empresas a favor, usuarios divididos
Mientras el público debate su utilidad, el sector empresarial parece decidido a adoptarlo. Compañías como Cursor, JetBrains, Notion, Windsurf o Factory han anunciado que han convertido GPT-5 en su modelo por defecto, desplazando a Claude de Anthropic.
El motivo clave: el precio. GPT-5 cuesta 1,25 dólares por millón de tokens de entrada y 10 por millón de salida, frente a los 15 y 75 de Claude Opus. Esa diferencia de hasta 7,5 veces hace que desplegar GPT-5 a gran escala sea mucho más asequible. Sin embargo, esa ventaja es relativa: cuando el modelo entra en “modo razonamiento”, genera pasos intermedios invisibles que también consumen tokens, lo que podría encarecer su uso real.
El coste de ofrecer este servicio es altísimo para OpenAI, que espera gastar 8.000 millones de dólares en 2025. La compañía ya ha reforzado su equipo comercial con más de 500 personas para captar clientes empresariales, en paralelo a su alianza con Microsoft.
Un modelo menos seguro de lo esperado
Las críticas no solo vienen del estilo o la precisión. La startup SPLX ha detectado graves vulnerabilidades en GPT-5, asegurando que en su versión básica era susceptible al 89% de los ataques. Incluso con defensas mínimas activadas, la tasa de éxito de ataques fue del 43%.
Otros investigadores, como NeuralTrust, lograron engañar al modelo con narrativas que ocultaban fines maliciosos, como obtener instrucciones para fabricar cócteles molotov. También se ha demostrado que técnicas de ofuscación de prompts (insertar símbolos o romper palabras) son eficaces para burlar restricciones.
Esto ha generado preocupación sobre su uso en entornos sensibles como salud, educación o justicia. OpenAI ha respondido con mejoras en los monitores de razonamiento y nuevos sistemas de entrenamiento enfocados en respuestas seguras. El modelo “GPT-5 thinking” es más resistente, pero requiere más recursos y tiempo para generar cada respuesta.
Innovación técnica, pero sin revolución
GPT-5 introduce novedades como una ventana de contexto de 256.000 tokens, modos de pensamiento escalados, personalidades preconfiguradas y una nueva estrategia de entrenamiento en “respuestas seguras”. También es el primer modelo de razonamiento avanzado disponible para usuarios gratuitos.
Sin embargo, incluso sus defensores reconocen que el salto de GPT-4 a GPT-5 no es tan grande como el de GPT-3 a GPT-4. El modelo ha sido afinado, unificado, mejorado… pero no ha cumplido con la promesa de ser un paso hacia la AGI.

