Carme Artigas, ex secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial en España y copresidenta del Consejo Asesor de la ONU sobre IA, ha lanzado una advertencia clara: “La IA ya no es una herramienta, es infraestructura de poder”. En una entrevista concedida al podcast La Inteligencia Artificial, conducido por el divulgador Jon Hernández, Artigas desgrana el impacto real de esta tecnología sobre la sociedad, la economía global y el equilibrio geopolítico.
¿Quién es Carme Artigas?
Con más de 25 años de trayectoria profesional, Carme Artigas ha sido una figura clave en la transformación digital tanto en el sector privado como en el público. Fundadora de una de las primeras empresas de big data en Europa, ha liderado la estrategia nacional de inteligencia artificial en España y fue responsable de la creación de la Ley Europea de Inteligencia Artificial. Actualmente, es copresidenta del Consejo Asesor de la ONU en IA y una de las voces más reconocidas a nivel internacional en regulación ética y uso responsable de esta tecnología.
Una batalla por el poder global
Artigas no duda en señalar que la IA es hoy “una arma geopolítica” en manos de quienes buscan liderar el mundo económica y militarmente. “La batalla de la IA ahora mismo es la batalla por la energía”, advierte. Esta lucha, dice, está marcada por la urgencia: “En el mindset de ciertas personas, el primero que llegue a la superinteligencia va a ser el imperio de los próximos dos siglos”.
Frente a esta carrera, cada potencia ha definido su estrategia: “EEUU está obsesionada con la AGI y China con el control de la economía”. Para Artigas, la visión china —centrada en las aplicaciones industriales— es “más razonable” que la norteamericana, que prioriza la competencia acelerada, muchas veces por presión política.
Europa frente a la narrativa dominante
Una de las preocupaciones principales de Artigas es el relato que se ha impuesto: “Europa ha perdido la batalla por la narrativa”. En sus palabras, “nos estamos creyendo que Europa frena la innovación, cuando la realidad es que no regulamos la IA, sino los usos de riesgo”. Según denuncia, esta desinformación beneficia a quienes quieren evitar cualquier tipo de control. “Cuando preguntas por transparencia y te la niegan, la pregunta es: ¿qué estás ocultando?”.
Una revolución distinta: el fin de lo humano
Artigas destaca un rasgo inédito de esta revolución tecnológica: “La creación era algo inherentemente humano”, subraya, pero con la IA generativa eso ya ha cambiado. “Las soluciones que le demos a estos retos hoy van a definir la sociedad que viene”.
Uno de los peligros más graves, en su opinión, es el deterioro de la confianza pública: “Tengo el derecho a saber si algo lo ha hecho la IA. El riesgo existencial es que nos volvamos todos locos por no podernos creer lo que vemos”.
El impacto social: adiós a la clase media
En cuanto al mercado laboral, su diagnóstico es demoledor: “Estamos destruyendo la clase media”. A diferencia de revoluciones anteriores que automatizaban trabajos de baja cualificación, esta apunta a las capas intermedias: “Así como cada revolución industrial se carga la parte de abajo de la cadena de valor, aquí se carga la del medio. La de abajo muy bajo siguen haciéndola personas”.
Artigas advierte de una consecuencia directa: “O mitigamos esa concentración de poder en unos pocos o puede haber una revolución social”.
¿Quién es Jon Hernández y qué es *La Inteligencia Artificial*?
El podcast La Inteligencia Artificial está dirigido por Jon Hernández, uno de los principales divulgadores tecnológicos en lengua hispana. En apenas dos años ha convertido su canal en YouTube en un espacio de referencia sobre IA. Su objetivo es claro: “No te quedes fuera de la inteligencia artificial, que ha venido a revolucionar nuestras vidas”. Hernández combina actualidad, entrevistas y análisis para acercar los avances tecnológicos a un público general. Este episodio, grabado durante el evento tecnológico DES en Málaga, ha supuesto uno de los mayores hitos del canal al contar con la presencia de Carme Artigas.
Tiempo para pensar
Para Artigas, la velocidad no es una necesidad, sino una decisión política. “No todo es tan mágico. Si hacemos una pausa para pensar, ganamos tiempo para hacer las cosas mejor”, defiende. En este sentido, lamenta que “si las empresas no tuviesen la presión geopolítica harían esto bien”.
Una oportunidad para las pequeñas
Pese a todo, mantiene un mensaje de esperanza: “Una PYME puede competir a nivel global”. La IA elimina barreras de tamaño y permite a las pequeñas empresas acceder a oportunidades antes impensables. El nuevo oro son los datos: “La única ventaja competitiva serán los datos únicos y la inteligencia que extraigas de ellos”.
El futuro lo escribimos nosotros
Carme Artigas concluye con una llamada a la acción: “Nada de lo que está pasando es inevitable. El futuro no está escrito. Lo escribimos cada día con nuestras decisiones y nuestras acciones”. Su mensaje es claro: la tecnología debe estar al servicio de las personas, no de intereses geopolíticos ni económicos. Y para ello, Europa debe mantenerse firme en sus valores y aprovechar esta oportunidad única para construir un modelo justo, equitativo y sostenible.

