Un diálogo entre arte e inteligencia artificial
La exposición “Le monde selon l’IA” se despliega en las salas del Jeu de Paume, en el corazón del jardín de las Tullerías en París, y plantea una pregunta fundamental: ¿cómo experimentamos el mundo a través de la inteligencia artificial? La muestra reúne obras creadas desde 2016 por artistas como Trevor Paglen, Kate Crawford, Holly Herndon, Agnieszka Kurant y Julian Charrière, entre otros.
La exposición distingue entre dos formas principales de IA: la IA analítica, dedicada al reconocimiento, clasificación y vigilancia; y la IA generativa, que crea nuevos contenidos como imágenes, sonidos o textos. Esta dualidad guía todo el recorrido expositivo.
La IA analítica: vigilancia y sesgos
Uno de los aspectos más inquietantes de la exposición es el análisis de los mecanismos de vigilancia y sesgo algorítmico. En “Faces of ImageNet” de Trevor Paglen, los visitantes son filmados y clasificados por una IA, que les asigna etiquetas absurdas o estigmatizantes, denunciando los peligros de los sistemas de reconocimiento facial. Paglen también expone “The Treachery of Object Recognition”, una crítica a la opacidad de estos procesos.
Kate Crawford y Vladan Joler, por su parte, presentan “Anatomy of an AI System”, un mapa visual que revela la inmensa infraestructura física y humana necesaria para que funcione un asistente de voz como Alexa: desde los minerales extraídos hasta los trabajadores invisibles que etiquetan datos. Estas obras dejan claro que la IA no es inmaterial ni neutral.
Trabajadores invisibles y explotación de datos
El trabajo de Agnieszka Kurant visibiliza a los llamados “trabajadores del clic”, miles de personas subempleadas que clasifican imágenes para entrenar algoritmos. En “Aggregated Ghost”, la artista crea un retrato colectivo a partir de fragmentos de autorretratos enviados por estos trabajadores de Amazon Mechanical Turk. La obra denuncia la precariedad de quienes sostienen el sistema de machine learning.

IA generativa: ¿creación o reciclaje?
La segunda parte de la muestra está dedicada a la IA generativa, con obras como “xhairymutantx” de Holly Herndon y Mat Dryhurst. El dúo critica cómo las IAs replican estereotipos al generar imágenes basadas en rasgos físicos sobreexpuestos, como el pelo rojo de Herndon. También cuestionan quién controla estas representaciones y si es posible subvertirlas desde el arte.
Otros artistas exploran la capacidad de la IA para “reimaginar el pasado”. Justine Emard recrea pinturas rupestres a partir de imágenes de la cueva Chauvet, mientras que Egor Kraft utiliza IA y escaneo 3D para reconstruir esculturas de la antigüedad clásica. Estas piezas proponen una arqueología ficticia que juega con los límites entre historia y simulación.
Impacto ecológico y reflexiones éticas
Obras como “Metamorphism” de Julian Charrière, realizadas con restos de componentes electrónicos fundidos, llaman la atención sobre el impacto medioambiental del entrenamiento de modelos de IA, que consume enormes cantidades de energía y recursos naturales.
La muestra también incluye plataformas como Exposing.ai, creada por Adam Harvey, que denuncia el uso indebido de imágenes personales extraídas de redes como Flickr para entrenar modelos de reconocimiento facial sin consentimiento.
Un recorrido inmersivo y crítico
Para contextualizar históricamente estos debates, la exposición incluye “cápsulas temporales” —vitrinas con artefactos del pasado tecnológico— que conectan las innovaciones actuales con siglos de historia computacional. Además, un extenso programa de actividades paralelas —coloquios, proyecciones, debates y performances— amplía la reflexión sobre el papel de la IA en la creación contemporánea.
Comisariada por Antonio Somaini, con la colaboración de Ada Ackerman, Alexandre Gefen y Pia Viewing, la exposición cuenta con el apoyo del Ministerio de Cultura francés, la Fundación Neuflize OBC, Snap Inc. y Hugging Face, entre otros. El catálogo bilingüe recoge ensayos de artistas e investigadores que ayudan a comprender la dimensión ética, política y filosófica de esta revolución tecnológica.

Una invitación a pensar el arte del futuro
“Le monde selon l’IA” no es solo una exposición de arte. Es un dispositivo crítico que interpela al visitante sobre la sociedad algorítmica que habitamos y sobre la responsabilidad que implica delegar decisiones creativas a las máquinas. En tiempos de deepfakes y arte generado por prompt, esta muestra nos recuerda que la imagen ya no es solo una ventana al mundo, sino también un reflejo de nuestras tecnologías, sesgos e imaginarios colectivos.
La exposición se puede visitar hasta el 21 de septiembre de 2025.
La imagen de representación de esta noticia pertenece a una de las obras de la exposición de Jeu de Paume.

