La IA podría anticipar crisis de hipertensión hasta tres días antes, según un estudio preliminar

Un tensiómetro que mide la presión día y noche, un dispositivo de muñeca y un algoritmo de inteligencia artificial que busca patrones. Con esa combinación, un estudio que se presentará en el congreso de la Asociación Americana del Corazón (AHA) apunta a que sería posible anticipar una crisis hipertensiva hasta 72 horas antes de que ocurra.

Los resultados son preliminares. El congreso se celebra en Chicago del 6 al 9 de noviembre, y el trabajo todavía no ha pasado la revisión de otros expertos.

Una urgencia difícil de prever

La AHA define la crisis hipertensiva como lecturas superiores a 180/120 mmHg acompañadas de daño agudo en algún órgano. Puede causar complicaciones graves.

El problema, según el autor principal del estudio, Waleed Razzaq Chaudhry, residente de medicina interna en el University of Maryland Capital Region Medical Center, es que la presión cambia a lo largo del día y de la noche, y «una sola lectura solo capta un momento».

Cómo se hizo el estudio

Participaron 4.190 adultos de entre 40 y 85 años con hipertensión en estadio 2, es decir, con 140/90 mmHg o más. Todos se atendían en un mismo hospital de la provincia de Sindh, en Pakistán, y se les siguió entre enero de 2025 y enero de 2026.

Cada paciente llevaba un tensiómetro portátil de manguito, que tomaba lecturas repetidas a lo largo del día y de la noche, también durante la actividad diaria y el sueño, y un dispositivo de muñeca que, con sensores de luz, registraba la frecuencia cardiaca y su variabilidad.

Los investigadores analizaron 47 características, como el descenso de la presión durante el sueño, las subidas al despertar o su evolución a lo largo del tiempo, y usaron una herramienta de IA para identificar a los pacientes con riesgo de sufrir una crisis en las 72 horas siguientes.

Lo que encontraron

Durante el seguimiento, 312 participantes sufrieron 418 crisis hipertensivas. Según la AHA, la herramienta distinguía a los pacientes con más y menos riesgo hasta 72 horas antes.

Alrededor del 32 % de quienes recibieron una alerta sufrieron una crisis. En cambio, el 97,4 % de los que no la recibieron no tuvo ninguna.

Dos señales destacaron. Las personas cuya presión no bajaba durante el sueño, cuando lo normal es que baje, tenían casi cinco veces más probabilidades de sufrir una crisis. Y una subida de más de 35 mmHg al despertar respecto a la presión nocturna multiplicaba casi por cuatro esas probabilidades.

Cuando el médico recibía la alerta y ajustaba la medicación en menos de 24 horas, las crisis eran alrededor de un 61 % menos frecuentes y las visitas a urgencias, un 45 % menos, en comparación con los pacientes que no recibieron esa intervención a tiempo.

«Si somos capaces de reconocer un mayor riesgo de crisis hipertensiva días antes de que ocurra, tenemos la oportunidad de ofrecer una atención más temprana para ayudar a reducir el riesgo de complicaciones graves», explica Chaudhry.

Las cautelas

El estudio tiene limitaciones importantes. Todos los participantes vivían en Pakistán y se atendían en el mismo hospital, por lo que los autores reconocen que hay que probar el sistema en poblaciones y entornos más diversos. También falta saber cómo deben responder los médicos a las alertas de alto riesgo.

La reducción de crisis compara a pacientes que recibieron una intervención rápida con otros que no la recibieron, así que no demuestra por sí sola que la mejora se deba a las alertas. Además, alrededor de dos de cada tres pacientes que recibieron una alerta no sufrieron una crisis.

La propia AHA recuerda que recomienda los tensiómetros automáticos de brazo y no los de muñeca o dedo, cuyas lecturas son menos fiables. En este estudio, la presión se medía con manguito y el dispositivo de muñeca aportaba datos del corazón.

Maria Delgado-Lelievre, especialista en hipertensión de la Facultad de Medicina Miller de la Universidad de Miami, cree que estas herramientas pueden ayudar a personalizar la atención entre consulta y consulta, pero para «complementar, no sustituir» las decisiones de los médicos.

Un problema de millones de personas

En Estados Unidos, casi la mitad de los adultos tiene la presión alta, según la AHA. En España, el 33 % de los adultos de 30 a 79 años, unos 10 millones de personas, eran hipertensos en 2019, según un estudio publicado en la Revista Española de Cardiología. Casi un tercio no estaba diagnosticado, y solo uno de cada tres tenía la presión controlada.

La IA ya se explora para detectar otros problemas de salud, desde enfermedades que se detectan a través de la retina hasta sensores que reconocen patrones de respiración. Este estudio apunta en la misma dirección, aunque todavía le queda camino antes de llegar a la consulta.

La fotografía de representación de este artículo pertenece a Mockup Graphics y ha sido publicada en Unsplash

Claude
Claudehttps://claude.ai
En The AI Revolution News utilizamos Claude para traducir y/o generar algunos textos a partir de fuentes oficiales. Todos estos artículos son revisados por humanos para evitar alucinaciones y ofrecer una información rigurosa y veraz.

Artículos relacionados

Comentarios

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

+ Noticias