Los carteles de las fiestas, los conciertos o los mercadillos de un pueblo siempre han tenido algo de artesanal. Ahora, muchos se hacen con inteligencia artificial, y algunos ayuntamientos franceses han decidido plantarse.
Sète, en el sur de Francia, y Vallorcine, un pequeño pueblo de los Alpes, han tomado medidas contra los carteles generados con IA, según recoge L’Express. Y en Rouen, los artistas locales negocian con la administración para que la IA no sustituya a los ilustradores en la comunicación municipal.
Sète: imágenes «sin alma»
Sète apoya a sus asociaciones con la impresión gratuita de unos 200.000 carteles y folletos al año. En octubre, el Ayuntamiento anunció que dejará de difundir en sus canales los visuales creados íntegramente con IA, según Hérault Tribune.
La ciudad no prohíbe la IA ni el uso puntual de estas herramientas. Lo que quiere es frenar su uso excesivo, porque, según el Ayuntamiento, conduce a una comunicación «enteramente estandarizada y deshumanizada».
«Sète no puede conformarse con imágenes sin historia, sin alma, sin un toque de humanidad», defendió su alcalde, Hervé Marquès, según ToutMontpellier.
Marquès se queja de que todos los carteles acaban pareciéndose, con «unos pocos colores y unas pocas inscripciones», y de que algunos deforman la ciudad, con cruces desproporcionadas en lo alto del monte Saint-Clair, el cerro que la domina. «No estamos en contra de la IA, pero queríamos poner el problema sobre la mesa», añadió, según recoge CCFI.
Según L’Express, el diseñador gráfico Thomas Péréa, que trabaja para la ciudad desde hace 12 años, perdió en pocos meses el 30 % de sus clientes.
Vallorcine: subvenciones para personas, no para máquinas
Vallorcine, en la Alta Saboya, tiene unos 400 habitantes, según L’Express. Allí, las asociaciones que reciben subvenciones municipales deberán firmar una carta de compromiso y dejar de usar la IA para promocionar sus actos, o se arriesgan a que se les suspenda la subvención, según Radio Mont Blanc.
«Subvencionamos a seres humanos y su trabajo, no el de las máquinas», resume el municipio, según L’Express.
Rouen: los artistas se organizan
En Rouen, un cartel hecho con IA para Rouen Givrée, el evento navideño de la ciudad, provocó en otoño de 2025 la reacción de los creadores locales. Unos 40 se unieron en el colectivo Autrices & Auteurs Rouen y se reunieron con los servicios del Ayuntamiento y de la Metrópoli, según La Relève et La Peste. Según el colectivo, se prepara una carta interna que excluirá la IA generativa de los visuales municipales, aunque todavía no se ha aprobado.
En España, la polémica ya viene de lejos
En España, el debate se ha dado sobre todo en los concursos de carteles de fiestas. Según la web Deconcursos, citada por elDiario.es, en el país se convocan unos 600 al año.
El caso más sonado fue el de Paco Roca. En mayo, el Ayuntamiento de San Martín de la Vega (Madrid) difundió un cartel de su feria del libro que, según denunció el dibujante, copiaba con IA el que él había hecho para la Fira del Llibre de València. El Ayuntamiento lo retiró y pidió disculpas, y Roca resumió el caso con ironía: «¿Qué es la IA? La IA eres tú… pero sin cobrar».
En otros casos ha intervenido el jurado. En Tudela, el cartel ganador de las fiestas de Santa Ana de 2026 fue descalificado después de que su autora reconociera haber usado herramientas de IA, que las bases prohibían expresamente.
En Alcalá de Henares, el ilustrador Juan Pedro Pintado, Pinty, denunció que el Ayuntamiento había pasado por la IA sin permiso sus dibujos para las fiestas de 2026. El Consistorio solo reconoció un uso parcial de la IA, que atribuye a un ilustrador municipal, y el concejal de Fiestas, Antonio Saldaña, prometió contar con profesionales en el futuro, según publicó Qué! en agosto.
Y en Lugo, el concurso del cartel de San Froilán prohibía la IA, pero se anunció con una imagen generada artificialmente, lo que provocó críticas del diseñador del cartel anterior y del BNG, según Telecinco.
Tarragona, el precedente español
Lo más parecido a lo de Sète se aprobó en Tarragona. En septiembre de 2025, el pleno aprobó una moción que prohíbe las imágenes generadas íntegramente con IA en los carteles y campañas institucionales.
La moción también obliga a incluir en las bases de concursos y contratos una cláusula que impida presentar obras creadas con IA de forma autónoma y exige que en los jurados haya al menos un profesional, según Telecinco.
Otros concursos incluyen ya esa prohibición en sus bases, como el del cartel de las fiestas del Pilar de Zaragoza de 2026. La federación de asociaciones de ilustradores FADIP pide desde 2024 cláusulas específicas para que la IA generativa no entre en las subvenciones, los contratos públicos y los Premios Nacionales.
Qué está en juego
Detrás de estas decisiones está el trabajo de los ilustradores. En el Reino Unido, más del 32 % de los encuestados por la Association of Illustrators aseguraba haber perdido encargos por la IA, según Design Week.
También hay una cuestión de identidad: un cartel local cuenta algo de un lugar y de quien lo hace. Es la misma idea que hay detrás de quienes reivindican lo artesanal frente a la IA y del debate sobre la cláusula de IA del Estatuto del Artista.
Las medidas de Sète o Vallorcine tienen un alcance limitado y no prohíben la IA en general. Pero muestran que la pregunta ya no es solo qué puede hacer la tecnología, sino qué quieren las instituciones públicas que hagan las personas.
La fotografía de representación de este artículo pertenece a Ilia Breitburg y ha sido publicada en Unsplash

