La china Moonshot AI presentó el jueves Kimi K3, un modelo de 2,8 billones de parámetros que, según la empresa, es el primer modelo abierto que llega a la clase de los tres billones. Salió la víspera del discurso de Xi Jinping en la cumbre de IA de Shanghái, y el momento no parece casual.
Hay dos cosas que conviene decir de entrada. Los pesos todavía no se pueden descargar. Y la propia Moonshot admite que su modelo va por detrás de los dos mejores modelos propietarios.
Abierto, pero todavía no
El anuncio dice que K3 está disponible desde ya en la web de Kimi, en su aplicación de escritorio, en su herramienta de programación y en su API de pago. Todo eso es servicio alojado: se usa en los servidores de Moonshot.
Conviene explicar qué son los pesos, porque son el meollo del asunto. Son los parámetros que el modelo aprende mientras se entrena: el poso que queda de haber digerido cantidades ingentes de datos. Que estén publicados es lo que permite descargar un modelo y ejecutarlo en tu propia máquina, en lugar de alquilarlo a través de una API. Es la diferencia entre comprar y alquilar.
Y eso, lo que de verdad hace abierto a un modelo, tiene fecha en el futuro.
Los pesos completos del modelo se publicarán antes del 27 de julio de 2026.
Moonshot AI, anuncio oficial de Kimi K3
Hasta entonces, como señala Axios, nadie de fuera puede inspeccionar, modificar ni ejecutar el modelo por su cuenta. Hoy es un modelo anunciado como abierto, no comprobado como abierto. No hay pesos, ni informe técnico, ni licencia publicada. La empresa promete los pesos para esa fecha y los detalles técnicos junto al modelo; de la licencia no dice nada.
Todo lo que se sabe del rendimiento de K3 son cifras que da Moonshot sobre un modelo que nadie ha podido auditar todavía.
La empresa dice que va por detrás
Lo más llamativo del anuncio es lo que reconoce. En el segundo párrafo, antes de cualquier gráfico, Moonshot escribe esto.
Aunque su rendimiento general todavía va por detrás de los modelos propietarios más potentes, Claude Fable 5 y GPT 5.6 Sol, Kimi K3 demostró un rendimiento de nivel frontera en nuestro conjunto de evaluaciones, superando de forma consistente a los demás modelos probados.
Moonshot AI, anuncio oficial de Kimi K3
Y en el apartado de limitaciones remata: reconoce una diferencia apreciable en la experiencia de usuario frente a esos dos.
Sus propias tablas lo confirman y lo matizan. En DeepSWE saca 67,5 frente a los 70 de Fable 5 y los 73 de GPT 5.6 Sol. Pero gana en otras: 42 en SWE Marathon frente a 35 y 39, y 81,2 en FrontierSWE frente a 71,3 de GPT 5.6 Sol. No es el mejor: es el que más se acerca sin ser propietario.
Qué lleva dentro
K3 usa dos piezas propias, Kimi Delta Attention y Attention Residuals, y una mezcla de expertos que activa 16 de 896. Tiene visión nativa y una ventana de contexto de un millón de tokens. Moonshot afirma que todo junto le da una eficiencia de escalado 2,5 veces mejor que su modelo anterior.
Para hacerse una idea de la escala: la empresa recomienda desplegarlo en configuraciones de 64 aceleradores o más. Esto no es algo que uno se baje al portátil, aunque los pesos sean abiertos.
En su propio gráfico de tamaños, K3 es casi el doble de grande que el mayor modelo abierto anterior, el DeepSeek V4 Pro de 1,6 billones, y deja lejos a Inkling, el modelo de Thinking Machines, de 975.000 millones.
Un chip diseñado por el modelo
Entre los casos que enseña Moonshot hay uno que merece la pena por sí solo. Dejaron a K3 diseñar un chip, solo, durante 48 horas, con herramientas libres de diseño electrónico.
El resultado: un procesador de 4 milímetros cuadrados que cierra tiempos a 100 MHz y sostiene más de 8.700 tokens por segundo en simulación, con 1,46 millones de celdas. Un chip hecho por un modelo para ejecutar un modelo. Sigue siendo una prueba de concepto, y la empresa la presenta como tal.
El chip no es el único terreno que Moonshot enseña. La empresa presume también de desarrollo de videojuegos y creación digital: dice que K3 puede convertir conceptos, imágenes y vídeos en experiencias interactivas totalmente jugables, apoyándose en su razonamiento 3D, su código y su visión.
Por qué importa el calendario
K3 salió el jueves. El viernes, Xi Jinping abría la Conferencia Mundial de IA de Shanghái defendiendo el código abierto y pidiendo que la IA no sea el solo de un único país, sino una sinfonía de cooperación internacional.
El argumento tampoco es nuevo en boca china: el fundador de Zhipu ya defendía este mes que la IA de frontera siga abierta mientras Occidente cierra el grifo.
La foto que quiere Pekín es esa: apertura frente a cerrojo. Aunque el modelo que la ilustra, de momento, solo se pueda usar pagando en los servidores de su dueño.

