En este caso, al menos 20 menores de edad podrían haber sido víctimas de fotografías manipuladas mediante inteligencia artificial (IA). En estas fotografías, las caras de las víctimas habían sido recopiladas de sus perfiles de redes sociales y el cuerpo desnudo provenía de un modelo generativo de imagen con IA.
Un grupo de padres de Almendralejo denunciaron los hechos en septiembre de 2023, cuando descubrieron que circulaban fotografías de sus hijas desnudas por la aplicación de mensajería WhatsApp. Las víctimas, con edades comprendidas entre los 12 y los 17 años, declararon sufrir ansiedad y miedo a causa de estas imágenes falsas que se distribuyeron sin su consentimiento. Muchas de ellas lo ocultaron a sus conocidos ya que tenían miedo de ser culpadas por la existencia de estas fotografías.
El juzgado de menores de Badajoz ha condenado a los 15 adolescentes implicados por crear imágenes de abuso infantil y por delitos contra la integridad moral de las víctimas. Ahora deberán pasar un año con libertad vigilada y asistiendo a clases sobre igualdad de género y uso responsable de la tecnología.
La Asociación de Mujeres Malvaluna, con sede en Mérida (Badajoz), actuó legalmente en nombre de las familias afectadas. La asociación recalca la importancia de fomentar la educación sexual en los centros. Una adecuada educación sexual evitaría que los niños aprendan de sexo a través del consumo de pornografía. Según la asociación, la pornografía fomenta el sexismo y la violencia de género.
El caso de los menores de Almendralejo ha abierto un intenso debate sobre el uso responsable de las nuevas tecnologías. Una de las madres, Miriam Al Adib, llevó el caso a Bruselas al ser invitada por un eurodiputado miembro del Intergrupo de Derechos de la Infancia del Parlamento Europeo.
No sois conscientes del daño que habéis hecho.
Miriam Al Adib, ginecóloga y madre de una de las víctimas del caso de Almendralejo.
Desnudos sin consentimiento
Las autoridades alertan de que este tipo de comportamiento se está extendiendo. Hoy mismo, viernes 12 de julio, la Guardia Civil ha detenido a tres menores en San Agustín de Guadalix (Madrid) acusados del mismo delito. Los tres arrestados se encuentran a disposición de la Fiscalía de Menores por haber difundido falso contenido fotográfico de carácter sexual de al menos trece adolescentes.
En enero de este mismo año, el Juzgado de Instrucción número 4 de Pamplona condenó a un joven de 18 años por delitos de coacciones y contra la integridad moral de dos compañeras de su instituto. El joven asumió los hechos que se le imputaban y la orden de alejamiento de 300 metros, la prohibición de comunicación durante 2 años y medio y la indemnización de 1.500€ a cada una de las víctimas.
En este caso, el delito se perpetró por Instagram y la joven denunciaba que alguien estaba distribuyendo por mensaje directo falsas fotografías suyas desnuda. Tras esta denuncia, la víctima empezó a recibir mensajes denigrantes y vejatorios de contenido sexual acompañados de nuevas fotografías falsas.
La facilidad que ofrecen las nuevas tecnologías para crear este tipo de contenido hacen que una mala educación sexual explote en conductas de este tipo, en las que el menor que delinque puede no ser consciente de todo daño que están produciendo a las víctimas y sus familiares. Es muy importante buscar herramientas para atajar estos comportamientos e informar a los adolescentes de cómo actuar en caso de ser víctima o de las repercusiones en caso de tener la tentación de ser el delincuente.
La fotografía de portada de este artículo es del Juzgado de Menores número 1 de Badajoz y pertenece a Google Maps.

