Un coloso tecnológico en el corazón del Medio Oeste
Microsoft ha revelado la creación de Fairwater, un ambicioso proyecto que situará a Wisconsin como epicentro de la inteligencia artificial mundial. Se trata del centro de datos más potente jamás construido, una infraestructura diseñada para entrenar modelos de IA de vanguardia, cuya inauguración está prevista para principios de 2026.
Con una inversión total superior a los 7.000 millones de dólares, Fairwater está concebido como una fábrica de IA del siglo XXI. El campus ocupará unas 127 hectáreas en Mount Pleasant, donde se levantarán tres edificios que suman más de 110.000 m² construidos. Cada rincón del complejo ha sido diseñado para optimizar el entrenamiento y la inferencia de modelos con billones de parámetros.

Una supercomputadora a escala planetaria
Fairwater funcionará como una única supercomputadora gigante, interconectando cientos de miles de GPUs NVIDIA Blackwell (GB200). Cada rack incluirá 72 GPUs, con una velocidad de transferencia de hasta 1,8 terabytes por segundo y acceso a 14 terabytes de memoria compartida. Gracias a esta arquitectura, cada rack se comporta como un acelerador único, capaz de procesar 865.000 tokens por segundo, superando por diez veces la capacidad de la supercomputadora más rápida del mundo.
Microsoft asegura que este diseño convierte a Fairwater en la infraestructura ideal para entrenar la nueva generación de modelos de IA, como los que dan vida a Copilot o a los desarrollos de OpenAI.
Redes a medida para la era de la IA
Uno de los secretos de Fairwater está en su red de comunicaciones. Utiliza tecnologías de última generación como NVLink, NVSwitch, InfiniBand y Ethernet de 800 Gbps, dispuestas en una arquitectura full fat tree que garantiza que cada GPU pueda comunicarse con cualquier otra sin congestión. Incluso la disposición física de los racks se ha optimizado con un diseño en dos niveles, minimizando la latencia.
Refrigeración líquida y eficiencia energética
Fairwater también es pionero en sostenibilidad. Más del 90% del centro utiliza un sistema de refrigeración líquida en circuito cerrado, alimentado por la segunda planta de refrigeración más grande del planeta. Este sistema no requiere agua adicional tras el llenado inicial y recircula el líquido mediante 172 ventiladores de 6 metros para mantener la temperatura óptima, incluso en los momentos de máxima carga.

Impacto local: formación, empleo y conectividad
Microsoft subraya que el proyecto va más allá de lo tecnológico. Fairwater generará más de 3.000 empleos durante la construcción y hasta 800 puestos permanentes cuando los dos centros de datos proyectados estén en funcionamiento.
Además, ha lanzado la Datacenter Academy en colaboración con el Gateway Technical College, que ya ha formado a más de 1.000 estudiantes en cinco años. Otros programas en Wisconsin han ofrecido formación en IA a más de 114.000 personas, incluyendo 1.400 residentes del condado de Racine, donde se ubica el centro.
Fairwater también ha impulsado el primer laboratorio de coinnovación en IA aplicado a la manufactura, situado en la Universidad de Wisconsin-Milwaukee, que ya ha ayudado a 23 empresas locales a transformar ideas en soluciones reales.
Conectando el mundo: un superordenador distribuido
Fairwater no estará solo. Formará parte de una red de centros de datos interconectados a través de la AI WAN de Microsoft, una red global diseñada para operar como un único superordenador distribuido. Esto permite escalar el entrenamiento de modelos entre distintas regiones y dotar de resiliencia al sistema.
No estamos simplemente invirtiendo en un centro de datos de IA; estamos invirtiendo en una comunidad y en una idea poderosa: que la innovación es para todos.
Brad Smith, presidente de Microsoft.
Una apuesta por el futuro
Microsoft no solo ha invertido en tecnología. También ha mostrado un compromiso con la comunidad y el medio ambiente. Ha restaurado 20 hábitats naturales en Racine y Kenosha, y ha extendido la conectividad de banda ancha a más de 9.300 residentes rurales, incluyendo más de 1.200 hogares y negocios en Sturtevant.
Con Fairwater, Wisconsin no solo se posiciona en la vanguardia tecnológica, sino que se convierte en modelo de desarrollo sostenible, inclusivo y de impacto social positivo para la era de la inteligencia artificial.

