OpenAI ha lanzado su AI Economic Blueprint, una hoja de ruta diseñada para transformar la economía australiana mediante el uso estratégico de la inteligencia artificial (IA). En colaboración con la consultora Mandala Partners, el plan ofrece una serie de propuestas para desbloquear el potencial económico y social de la IA en el país, en un momento en que la productividad se ha convertido en una prioridad nacional.
La IA es, según OpenAI, una tecnología transformadora comparable a la electricidad. Su capacidad para cambiar la forma en que vivimos y trabajamos ya se refleja en sectores como la sanidad, la educación, la agricultura o los servicios públicos. En Australia, el uso de herramientas como ChatGPT se ha duplicado en el último año, y se estima que la IA podría generar 115.000 millones de dólares anuales para la economía australiana en 2030.
Colaboración público-privada para el cambio
El documento, que se presenta como un plan vivo y en evolución, llama a la acción inmediata para aprovechar esta oportunidad histórica. Destaca que otros países están avanzando rápidamente, y que Australia debe pasar de una postura cautelosa a una estrategia audaz para no perder competitividad. El objetivo: crear empleo, aumentar la productividad e impulsar una nueva generación de emprendedores.
La hoja de ruta propone actuar en cuatro áreas clave: mejorar la productividad en toda la economía, transformar el sistema educativo con una integración responsable de la IA, modernizar los servicios públicos y desarrollar infraestructuras tecnológicas punteras.
Entre las medidas destacan la formación nacional en habilidades de IA, incentivos fiscales para su adopción empresarial, actualización de los currículos escolares, y el uso de IA en tareas administrativas gubernamentales para liberar recursos humanos.
Australia como hub regional de IA
OpenAI propone además que Australia lidere en el Indo-Pacífico como proveedor confiable de infraestructura digital y estándares éticos en IA. Para ello, aboga por la inversión en centros de datos, almacenamiento energético y acuerdos de «embajadas de datos» con países vecinos.
Esta estrategia permitiría a Australia aprovechar su ventaja geográfica, estabilidad política y acceso a energías renovables para atraer inversión internacional y convertirse en un centro regional de entrenamiento y despliegue de modelos de IA.
El documento concluye con un llamado a la acción coordinada entre gobierno, sector privado y sociedad civil. OpenAI apuesta por una IA que amplifique el potencial humano, genere un crecimiento inclusivo y fortalezca la resiliencia nacional en un mundo cada vez más incierto.
Para OpenAI, esta colaboración con Australia representaría solo el principio de una relación estratégica con impacto global.
Mientras tanto, en Australia…
Esta propuesta ha sido publicada hoy, 30 de junio de 2025, y, hasta el momento, no ha habido una respuesta oficial por parte del Gobierno australiano. La propuesta, lanzada de forma unilateral por OpenAI, sugiere convertir al país en un hub regional de computación para inteligencia artificial, pero permanece sin reacción institucional. Aunque el Ejecutivo ha mostrado interés en regular el uso de la IA mediante estándares de seguridad voluntarios y posibles límites obligatorios para aplicaciones de alto riesgo, no se ha pronunciado sobre esta iniciativa concreta. Mientras tanto, OpenAI deja clara su voluntad de colaborar, a la espera de que Australia dé el siguiente paso.

