Los profesionales de Serveo, la antigua Ferrovial Servicios, se han fabricado 733 agentes de inteligencia artificial. No los ha hecho el departamento de informática: los han montado las propias áreas de negocio con las herramientas de Microsoft, y la compañía calcula que le han recortado hasta un 80% el tiempo en determinados procesos críticos.
Es un ejemplo poco habitual de algo que muchas empresas persiguen y pocas enseñan con números: sacar la IA generativa del piloto eterno y meterla en el trabajo diario.
Conviene saber a qué se dedica, porque no es una empresa tecnológica. Cambió de nombre en 2022 tras la entrada del fondo Portobello Capital como accionista mayoritario, y se define como un integrador de servicios de facility management: la compañía que mantiene en marcha edificios e infraestructuras ajenos. Entre sus proyectos hay desde la operación y el mantenimiento del centro de datos de DATA4 en Alcobendas hasta la modernización del alumbrado público y el sistema semafórico de Guadalajara, o el mantenimiento de los equipos de electromedicina de Quirónsalud en Cataluña y Aragón. Trabaja para industria, sanidad, oficinas corporativas, administraciones públicas e infraestructuras.
733 agentes hechos en casa
El desglose que da Serveo es preciso: 398 agentes creados con Microsoft 365 Copilot Agent Builder, 226 con Copilot Studio y 109 dentro del entorno Microsoft 365, con picos de hasta 126 nuevas creaciones en un solo mes. El programa arrancó en mayo de 2025 y participan ya más de 600 empleados.
La clave está en el quién. Que cada área se construya sus propios agentes esquiva el cuello de botella de siempre, la cola de peticiones al departamento técnico, y explica el ritmo de creación. Según la compañía, los agentes automatizan tareas, ordenan información y aceleran procesos cotidianos, y funcionan dentro del marco de permisos y controles de Microsoft 365, de modo que trabajan con documentos y datos internos sin salirse de la política de seguridad de la casa.
Cómo lo han montado
Serveo describe un despliegue por fases: primero identificó las áreas prioritarias y midió cuán preparada estaba la organización, y a partir de ahí combinó formación práctica, acompañamiento a los jefes, identificación de casos de uso concretos y seguimiento de métricas. La idea de fondo era que las áreas pudieran desarrollar agentes por su cuenta, sin depender de IT.
En el proyecto ha participado ENCAMINA, partner de Microsoft, con un papel clave en la conceptualización y el impulso del programa, bautizado IA Connect, sobre todo en la formación de los equipos y en la búsqueda de casos de uso. Serveo forma parte además del AI Innovation Success Program de Microsoft, y son las tres compañías las que difunden conjuntamente el caso y aportan los datos.
Los números que da la compañía
Serveo cifra el ahorro en hasta un 80% del tiempo en determinados procesos críticos y en hasta un 95% menos de errores en tareas avanzadas de tratamiento de información. Son máximos, no medias, y la compañía no detalla de qué procesos habla.
Hay un dato que dibuja mejor la escala: 554 usuarios activos semanales en Copilot, con un crecimiento del 4,83% semana a semana, dentro de un programa que alcanza a más de 600 personas. Para comparar, Accenture desplegó Copilot para sus 743.000 empleados. Lo de Serveo es más modesto, pero está vivo y crece.
«Que sean nuestros propios empleados quienes desarrollan agentes de IA refleja el cambio cultural y la madurez digital alcanzados».
Salvador Urquía, consejero delegado de Serveo
Lo interesante del caso no es tanto el porcentaje como la receta: formación, casos de uso buscados uno a uno y permiso para que cada área construya lo suyo. Es justo lo que falta cuando la IA se queda encallada, el problema que contamos en el gran atasco corporativo, y cobra más sentido ahora que la preparación de los trabajadores para la IA está cayendo.

