etiqueta: tecnología en España
España, a la cabeza de Europa en la adopción de IA
España se ha consolidado como uno de los países europeos más avanzados en inteligencia artificial. Cuenta con más de 2.800 empresas nativas de esta tecnología, que emplean a más de 100.000 personas, y pronto será uno de los tres únicos países europeos con dos centros de supercomputación. La inversión pública, el liderazgo normativo y el impulso a un modelo lingüístico propio en castellano y lenguas cooficiales refuerzan una estrategia que busca posicionar al país como potencia tecnológica global. Sin embargo, persisten desafíos como la brecha regional, el desconocimiento generalizado y el impacto ambiental.
Salesforce impulsa el auge de la Empresa Agéntica con IA en España
Salesforce lidera la revolución de la Empresa Agéntica: más de 150 compañías en España ya han adoptado Agentforce, la tecnología de IA que promete transformar el trabajo y disparar el crecimiento económico mundial.
AESIA: «China tiene una regulación mucho más estricta que la europea»
El canal de YouTube *La Inteligencia Artificial*, dirigido por el divulgador Jon Hernández, ha publicado una entrevista con Ignasi Belda, director de la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA), en el pódcast *El club de la IA*. Durante la conversación, Belda aborda con claridad los retos de regular esta tecnología en Europa, subraya el papel pionero de España y defiende el equilibrio entre innovación y derechos fundamentales. “No podemos permitir que una multinacional gane dinero a costa de vulnerar derechos fundamentales de los ciudadanos”, afirma Belda.
Más de la mitad de los españoles dicen no saber nada sobre IA
El Observatorio Anual IAON, impulsado por el Gobierno de Aragón, Microsoft, Ibercaja y Fundación Ibercaja, revela en su primer informe que la mayoría de la sociedad española conoce la inteligencia artificial de forma superficial. Solo el 5,5% afirma tener un conocimiento profundo, aunque más de la mitad ya ha usado herramientas de IA. Entre los jóvenes preocupan especialmente la pérdida de capacidades cognitivas y la destrucción de empleo. El estudio también destaca la desigualdad en el acceso y uso de estas tecnologías, así como las reticencias éticas que genera su expansión.

