El gobierno británico ha anunciado su intención de introducir una nueva legislación que penalizará con hasta dos años de prisión la creación y distribución de deepfakes de contenido sexual sin consentimiento. Esta medida busca reforzar la protección de las mujeres y niñas, principales víctimas de este tipo de abusos.
¿Qué son los deepfakes?
Los deepfakes son contenidos audiovisuales manipulados mediante inteligencia artificial para alterar la apariencia o la voz de una persona, haciéndola parecer real en situaciones que nunca ocurrieron. En el contexto de esta nueva legislación, se enfocan en aquellos deepfakes de carácter sexual creados sin el consentimiento de la persona afectada. La proliferación de herramientas de IA de bajo costo ha facilitado la creación de estos contenidos, aumentando el riesgo de abuso y explotación.
Detalles de la nueva legislación
La propuesta legislativa incluye:
- Creación de un nuevo delito penal: Se sancionará la creación y distribución de imágenes o videos íntimos sin consentimiento, incluyendo los deepfakes de carácter sexual.
- Penas de prisión: Los infractores podrían enfrentar hasta dos años de cárcel.
- Ampliación de delitos existentes: Se incluirán sanciones para quienes tomen fotos o videos íntimos sin consentimiento y para aquellos que instalen equipos con el propósito de capturar dichas imágenes en lugares como vestuarios o baños.
Contexto y antecedentes
Desde 2023, en el Reino Unido está prohibido compartir imágenes íntimas de una persona sin su consentimiento, incluyendo los deepfakes. Sin embargo, la creación de estos contenidos no estaba tipificada como delito, salvo en casos específicos como la toma de fotos debajo de la falda de una mujer. Esta laguna legal ha permitido que la creación de deepfakes de carácter sexual proliferara sin consecuencias penales directas.
La secretaria de Estado para las Víctimas, Alex Davies-Jones, ha reconocido la existencia de vacíos en la legislación actual y la necesidad de ampliarla y clarificarla para ofrecer una protección más efectiva. Según Davies-Jones, una de cada tres mujeres británicas ha sido víctima del intercambio de imágenes íntimas no consentidas, lo que subraya la urgencia de esta reforma legal.
La creación y difusión de ‘deepfakes’ de carácter sexual sin consentimiento tiene consecuencias devastadoras para las víctimas, incluyendo:
- Daño a la reputación: Las víctimas pueden enfrentar estigmatización social y profesional.
- Impacto emocional y psicológico: La humillación y el trauma asociados pueden conducir a problemas de salud mental.
- Riesgos de seguridad: La difusión de estos contenidos puede exponer a las víctimas a acoso y amenazas.
Además, la facilidad de acceso a aplicaciones que permiten la creación de deepfakes ha incrementado su uso indebido, afectando no solo a particulares sino también a figuras públicas. En el Reino Unido, al menos 30 políticos han sido objetivo de sitios pornográficos que utilizan deepfakes, según una investigación de ‘Channel 4‘.
Reacciones y próximos pasos
Organizaciones feministas y defensoras de los derechos digitales han acogido positivamente la propuesta, aunque instan al gobierno a establecer un calendario claro para la implementación de estos nuevos delitos en el código penal. Rebecca Hitchen, líder de la coalición EVAW («End Violence Against Women»), ha señalado que retrasar la introducción de estas medidas sólo pondrá en mayor riesgo a mujeres y niñas.
El gobierno laborista, que asumió el poder en julio de 2024, ha prometido reducir a la mitad la violencia contra las mujeres y las niñas en un plazo de diez años. La introducción de esta legislación forma parte de ese compromiso y busca ofrecer una respuesta eficaz a la creciente criminalidad informática relacionada con los deepfakes.
La iniciativa del Reino Unido para penalizar la creación y distribución de deepfakes de carácter sexual sin consentimiento representa un paso significativo hacia la protección de la integridad y dignidad de las personas, especialmente de mujeres y niñas, en la era digital. La implementación efectiva de esta legislación será crucial para disuadir estas prácticas y ofrecer justicia a las víctimas de este tipo de abusos.
La imagen de representación de esta noticia es una captura de la web Undress.app, una de las herramientas utilizadas para generar deepfakes sexuales.

