Swisscom ha dado un giro a su estrategia de marca con una ambiciosa campaña lanzada el 19 de mayo. Bajo el lema «Discover your possibilities«, la compañía ha presentado un libro infantil creado con inteligencia artificial generativa. La obra, titulada Monster Princess, fue desarrollada mediante herramientas como ChatGPT y Midjourney, y forma parte de un anuncio protagonizado por una niña que, insatisfecha con las historias disponibles, anima a su padre a escribirle un cuento personalizado con la ayuda de la IA .
La idea, según Olaf Geuer, responsable de marca en Swisscom, es hacer “tangible” la inteligencia artificial. Alice Sauerer, directora de estrategia de marketing, añade que el objetivo es mostrar cómo la tecnología puede abrir nuevas posibilidades, incluso en contextos creativos como la literatura infantil. El libro se ha impreso en una edición limitada de 6.000 ejemplares y también está disponible en línea en la web de Swisscom .
El libro de la discordia

El proyecto no ha tardado en generar controversia. En redes sociales, diversos artistas, escritores y figuras del ámbito cultural han manifestado su preocupación. La crítica más frecuente apunta a la deshumanización de los contenidos para la infancia y al peligro de reemplazar a autores e ilustradores con sistemas automatizados.
En respuesta a esta polémica, el diario suizo Tages-Anzeiger decidió realizar un experimento satírico: encargó a ChatGPT y Midjourney una continuación del cuento de Swisscom. El resultado, titulado Der Tag, an dem die Kinder die Kontrolle übernahmen (El día en que los niños tomaron el control), cuenta cómo dos niños, Lili y Max, se rebelan contra un CEO tecnócrata que quiere sustituir a los programadores mayores por robots. Con la ayuda de una IA llamada Bob, los niños hackean la sede de “SwizzComp” y logran devolver el valor de la creatividad humana a una sociedad dominada por algoritmos .
Este enfoque irónico pone de relieve las tensiones que genera el uso de inteligencia artificial en la cultura. ¿Es un recurso creativo o una amenaza para el pensamiento crítico? ¿Dónde quedan los valores, emociones y matices que aporta la experiencia humana?
Un debate más allá del marketing
Swisscom ha insistido en que el propósito del libro es pedagógico. La edición incluye una guía para que padres e hijos puedan crear sus propias historias con IA, fomentando la participación activa y no el consumo pasivo. Sin embargo, el contexto de su lanzamiento —como parte de una estrategia comercial— ha encendido las alarmas sobre el uso corporativo de la creatividad infantil como herramienta de promoción tecnológica.
Este caso refleja una tendencia global: cada vez más empresas utilizan la IA generativa como reclamo publicitario. Pero cuando estas iniciativas tocan sectores sensibles como la educación o la cultura infantil, la reacción del público tiende a ser más crítica. La polémica también reabre viejas discusiones sobre derechos de autor, calidad literaria, y el papel de las máquinas en la formación de valores.

Una oportunidad para reflexionar
Lo ocurrido con Swisscom plantea un dilema contemporáneo: ¿cómo integrar la IA en la vida cotidiana sin desvirtuar lo que nos hace humanos? La reacción de artistas y educadores suizos sugiere que aún no estamos preparados para renunciar a los creadores humanos, al menos en terrenos tan simbólicos como los cuentos para niños.
Mientras tanto, Swisscom sigue adelante con su campaña, confiando en que su lema “Descubre tus posibilidades” será interpretado como una invitación al diálogo y no como una imposición tecnológica. El debate está servido.
Sobre Swisscom
Swisscom es la principal empresa de telecomunicaciones de Suiza, conocida por ofrecer servicios de telefonía fija y móvil, internet de alta velocidad y televisión digital tanto a clientes particulares como a empresas. Con una fuerte presencia en todo el país, Swisscom también lidera en innovación tecnológica, invirtiendo en redes 5G, soluciones en la nube y, recientemente, en inteligencia artificial. Su reputación se basa en la calidad del servicio, la confianza del consumidor y un firme compromiso con la sostenibilidad y la transformación digital.

