¿Qué pasaría si los operadores de cámara del futuro no fueran humanos, sino robots capaces de moverse como nosotros, sostener cámaras pesadas y repetir tomas con precisión milimétrica? Esa es la pregunta que ha impulsado una innovadora colaboración entre WPP, Boston Dynamics, Canon y NVIDIA. El objetivo: explorar los límites de la inteligencia artificial, la robótica y la creatividad en la producción de contenido.
WPP lleva trabajando desde 2020 con Spot, el robot cuadrúpedo de Boston Dynamics, utilizando su tecnología LiDAR para escanear entornos enteros, una herramienta clave en la producción virtual. Pero ahora, el foco está en Atlas, el robot humanoide capaz de realizar tareas físicas exigentes con una precisión y repetibilidad sorprendentes.
Por primera vez, Atlas se ha colocado detrás de una cámara para demostrar cómo los robots humanoides pueden integrarse en los flujos de trabajo existentes y manejar equipos como las cámaras de cine de Canon –incluidas la EOS C400, EOS C80 y lentes CN-R–, sin necesidad de rediseñar todo el sistema de producción.
Ventajas robóticas
Según Alberto Rodriguez, Director de Comportamiento Robótico en Boston Dynamics, “Atlas puede levantar objetos pesados, mantenerlos en posiciones incómodas y desplazarlos sin perder el equilibrio”. Esta capacidad es clave cuando se necesitan cientos de tomas precisas, como en publicidad, donde los productos o fondos cambian entre cada plano.
Para Brett Danton, director de fotografía internacional, trabajar con Atlas fue “muy parecido a hacerlo con un operador humano”, pero con ventajas únicas: “Atlas podía girarse y avanzar de una manera que nosotros no podemos. Pero lo más impresionante fue su capacidad para repetir un movimiento exactamente igual que antes”.
La seguridad también es una motivación poderosa. Atlas permite grabar en lugares peligrosos o inaccesibles para humanos. Perry Nightingale, vicepresidente de Creative AI en WPP, señala que esta tecnología “nos permite contar historias en lugares impensables”. Arabian, de Boston Dynamics, coincide: “Podrías enviar al robot a capturar planos de un volcán o dentro de una cueva”.
Entrenamiento en mundos virtuales
Para que un robot opere en un entorno de rodaje, necesita comprender ese mundo. Ahí entra en juego NVIDIA Cosmos™, un conjunto de modelos fundacionales que permite entrenar robots en simulaciones virtuales físicamente precisas, ahorrando tiempo y costes frente a la recopilación de datos reales.
Aunque los robots como Atlas puedan asumir tareas físicas, su objetivo no es reemplazar a los humanos. Arabian lo resume: “Los robots están para aumentar, no para sustituir, lo que ya existe”. Igual que los drones abrieron nuevas formas de narrar, los robots humanoides amplían los horizontes creativos.
Gracias a ellos, las personas podrán centrarse en la visión artística, dejando atrás tareas repetitivas, incómodas o peligrosas. El contenido que se podrá capturar dependerá únicamente de la imaginación humana.
El futuro ya se está formando. WPP, a través de su agencia de producción Hogarth, lidera un programa de aprendizaje en tecnología creativa que capacita a nuevos talentos en producción virtual y uso de tecnologías como la robótica.
Rocío Rey, tecnóloga creativa formada en este programa, vivió en primera persona el rodaje con Atlas: “Es impresionante ver cómo se mueve y lo útil que puede ser para los equipos de producción”. Omotara Edu, también participante, destaca la importancia de “juntar ingeniería, tecnología y creatividad”.
La alianza entre robots y humanos en el mundo audiovisual no solo es posible, sino inevitable. Y promete revolucionar para siempre la manera en que se cuenta una historia.

