Un nuevo aliado contra el plástico en los océanos
La contaminación marina se ha convertido en un problema ambiental global. En puertos y costas de todo el mundo, toneladas de residuos, desde neumáticos y bicicletas hasta redes de pesca perdidas, se acumulan en los fondos marinos. Frente a esta realidad, la Technische Universität München (TUM) ha presentado un robot submarino autónomo que promete revolucionar la forma en que se recoge esta basura.
El desarrollo forma parte del proyecto europeo SEACLEAR 2.0 (SEarch, identificAtion and Collection of marine Litter with Autonomous Robots), una iniciativa financiada por la Unión Europea dentro del programa Horizonte 2020. El robot fue puesto a prueba con éxito en el puerto de Marsella, donde recuperó objetos como asientos de coche, neumáticos y patinetes eléctricos.
Un sistema compuesto por varias unidades robóticas
El sistema no se limita a un único robot. En total, está formado por un barco de servicio no tripulado, un pequeño dron subacuático de búsqueda, una lancha que actúa como contenedor flotante y el propio robot de recogida de residuos desarrollado por TUM.
“El barco emite ondas ultrasónicas que permiten crear un mapa aproximado del fondo marino”, explica el investigador Dr. Stefan Sosnowski, de la Cátedra de Control de Tecnología de la Información de TUM. Con esta información, el pequeño robot de búsqueda escanea rápidamente la zona para localizar la basura. A partir de ahí, entra en acción el robot submarino de TUM, propulsado por ocho mini turbinas y conectado por cable al barco, que desciende hasta los puntos marcados para recoger los objetos.
Reconocimiento inteligente en 3D
Una de las dificultades del proyecto ha sido la identificación precisa de los residuos. “Primero hay que detectar la basura, y eso exige una gran precisión”, señala Sosnowski. Debido a la falta de material visual submarino para entrenar las redes neuronales, el equipo y sus socios han etiquetado manualmente más de 7.000 imágenes. Esto ha permitido a la inteligencia artificial identificar los objetos y convertir las imágenes en modelos tridimensionales, lo cual es clave para determinar la mejor forma de agarrarlos.
Un brazo fuerte pero delicado
El robot está equipado con una pinza de cuatro dedos, del tamaño de un metro cúbico, capaz de aplicar hasta 4.000 newtons de fuerza y levantar objetos de hasta 250 kilos. No obstante, sensores especiales le permiten ajustar la presión para no dañar materiales frágiles como cubos de plástico o botellas de vidrio.
Autonomía asistida por cable
Aunque el sistema es autónomo, el robot se mantiene conectado por un cable que garantiza una fuente de energía constante y mejora el rendimiento de la IA. Además, este cable funciona como cuerda de tracción para subir los objetos a la superficie.
Para mantener la estabilidad, el robot de 120 kilos está rodeado de espuma de flotabilidad. Esto le permite “flotar en suspensión” cuando no usa sus turbinas, lo que facilita acercarse a los objetos con precisión.
Impacto económico y medioambiental
La recogida de residuos marinos mediante buceadores es costosa y peligrosa en profundidades elevadas. Sin embargo, según un análisis coste-beneficio realizado por TUM, el sistema resulta rentable a partir de los 16 metros de profundidad.
La contaminación en los puertos es alarmante: en una sola zona de 100 metros cuadrados en Dubrovnik, los investigadores encontraron más de 1.000 objetos de basura. Gracias a tecnologías como esta, la limpieza del fondo marino podría dejar de ser un sueño lejano para convertirse en una realidad operativa.
Colaboración internacional para un problema global
El consorcio SEACLEAR está formado por ocho socios europeos, entre ellos TUM, TU Delft, Fraunhofer CML, la Universidad Técnica de Cluj-Napoca y la Universidad de Dubrovnik. También participan entidades como la Autoridad Portuaria de Hamburgo (HPA) y la empresa Subsea Tech, especializada en aplicaciones marinas.
Con iniciativas como esta, la inteligencia artificial demuestra su capacidad para sumergirse —literalmente— en los problemas medioambientales más urgentes.

