La inteligencia artificial avanza con paso firme en la industria textil gallega. El centro tecnológico ITG ha desarrollado una solución predictiva para Selmark, empresa especializada en lencería, que permite anticipar la demanda de sus productos con un 92% de acierto. Esta herramienta se basa en un sistema de análisis complejo que integra dos tipos de algoritmos y se nutre de datos históricos internos.
El desarrollo comenzó con la recopilación y homogeneización de datos de ventas procedentes de distintas fuentes internas de la compañía. Una vez procesada esta información, se aplica un sistema predictivo que, además de predecir la demanda, facilita una visualización clara y sencilla de los datos. Esta representación tiene un propósito estratégico: permitir que el equipo de Selmark tome decisiones de forma ágil y basada en evidencias.
La implementación de esta tecnología ha traído consigo una gestión más eficiente de la producción y la logística, ajustando la fabricación a las previsiones de ventas. Con ello, se reduce la incertidumbre en la toma de decisiones, se optimizan los recursos, disminuyen los costes y se agiliza la respuesta ante variaciones del mercado.
5.000 tiendas, 40 países, una misma solución
Selmark cuenta con más de 5.000 puntos de venta en 40 países. Gracias a esta IA desarrollada por ITG, la marca viguesa puede ajustar el stock con mayor precisión y lanzar nuevos productos alineados con las tendencias emergentes. Esto tiene un impacto directo en la experiencia de compra de las consumidoras, que encuentran productos más acordes a sus necesidades y en el momento adecuado.
Una de las características más innovadoras del sistema es su capacidad para identificar, con apenas el 8% de las compras al inicio de cada campaña, qué establecimientos detectan mejor las tendencias de mercado. Estas tiendas actúan como un radar avanzado, permitiendo anticipar movimientos antes de que se reflejen en los datos convencionales.
Accesibilidad tecnológica a bajo coste
Uno de los grandes logros de este proyecto es que ha sido implementado con herramientas tecnológicas gratuitas, lo que ha reducido significativamente el coste para Selmark. Esto demuestra que aplicar soluciones de inteligencia artificial no es solo cosa de grandes corporaciones, sino que está al alcance de empresas con visión innovadora.
Para Óscar González Represas, director de la División de IA de ITG, el éxito radica en trabajar desde lo esencial: “La clave es identificar la necesidad del cliente y definir con él una solución mínima viable, que muchas veces está condicionada por la cantidad y la calidad de los datos disponibles. A partir de ahí, lo más importante es mejorar esa cantidad y calidad de los datos, sin dejar de entrenar el modelo para que pueda adaptarse a nuevos contextos y mantener su nivel de acierto”.
Desde Selmark, Diego Piñeiro, su director de Innovación, destaca cómo esta tecnología impulsa su transformación: “El uso de herramientas de IA es un paso más en nuestro camino hacia la transformación digital y refuerza nuestra capacidad de anticiparnos a los cambios del mercado. Gracias a la innovación, consolidamos un modelo de negocio ágil, sostenible y orientado a la excelencia”.
Una estrategia con recorrido
La relación entre ITG y Selmark comenzó en 2022. Desde entonces, ambas entidades han consolidado una colaboración centrada en la mejora continua y la inteligencia operativa. Este caso de éxito no es un hito aislado, sino un reflejo de una estrategia empresarial orientada al crecimiento sostenible mediante la innovación tecnológica.
El desarrollo de esta solución es parte de la apuesta de ITG por democratizar el acceso a tecnologías avanzadas como la realidad aumentada, la visión artificial o el procesamiento del lenguaje natural. Solo en el último año, el centro tecnológico ha implementado aplicaciones de IA en 52 empresas de sectores tan diversos como el alimentario, textil, audiovisual, salud o energía.
Con este proyecto, Galicia vuelve a situarse en el mapa de la innovación empresarial, demostrando que el uso inteligente de los datos y la tecnología puede transformar sectores tan tradicionales como el textil, dotándolos de una agilidad y precisión impensables hace tan solo unos años.

