La farmacéutica Ferrer construirá su nueva plataforma de negocio con Salesforce. El acuerdo, anunciado el 16 de julio, gira en torno a Agentforce Life Sciences, la versión de la plataforma de Salesforce diseñada para el sector farmacéutico, e incorpora agentes de inteligencia artificial a la relación de la compañía con médicos y pacientes.
Ferrer es un laboratorio familiar con sede en Barcelona, especializado en enfermedades raras y neurológicas. Según sus propias cifras de 2024, factura unos 700 millones de euros, emplea a cerca de 1.700 personas y está presente en 116 países.
Qué han comprado
La plataforma no es una sola herramienta, sino un conjunto: además de Agentforce Life Sciences, Ferrer desplegará Marketing Cloud, Data Cloud, Experience Cloud, Sales Performance Manager, Feedback Management y MuleSoft, el componente que conecta entre sí los sistemas antiguos.
La idea es unir en un mismo sitio los datos de toda la cadena, desde las fases previas al desarrollo clínico hasta la comercialización de los tratamientos, y que ahí trabajen tanto los equipos como los agentes de IA. El punto de partida elegido son las enfermedades raras, el área donde la compañía concentra su investigación.
Ferrer ya trabajaba con Salesforce: la tecnológica contó en junio que la farmacéutica había explicado su caso de uso en el encuentro que organizó en Madrid y Barcelona. Lo de ahora es dar el salto a una plataforma más amplia.

Para qué quieren los agentes
Los casos de uso que la compañía ha identificado son concretos y dicen bastante del sector. Los agentes recomendarán acciones a los equipos comerciales y médicos, ayudarán a generar contenidos, revisarán los materiales sujetos a regulación, resumirán literatura científica y atenderán consultas mediante autoservicio.
Casi todos tienen que ver con el papeleo. En una industria donde cada folleto pasa un control normativo y donde la bibliografía crece más rápido de lo que nadie puede leerla, ahí es donde una empresa así espera ganar horas.
Todo ello con una persona supervisando. La compañía se compromete a un modelo de human in the loop, con revisión humana en cada paso, y a una arquitectura que garantice la trazabilidad y el cumplimiento normativo, requisitos ineludibles en un entorno tan regulado.
El responsable del proyecto en Ferrer resume así lo que esperan.
Esperamos evolucionar hacia una forma de trabajo más integrada y colaborativa entre equipos, apoyándonos en agentes de IA que puedan facilitar su día a día, que les permita centrarse en lo que realmente les aporta valor y puedan tomar decisiones más ágiles y con más información.
Sergio Cortés, Chief Digital, Data & AI Officer de Ferrer
De momento no hay plazos ni cifras públicas. Ferrer está definiendo con sus equipos la estrategia de implantación, y las capacidades de IA se irán incorporando por fases, caso de uso a caso de uso.
Una carrera por la farmacia europea
El movimiento no es aislado. Salesforce lleva un año largo firmando laboratorios: Novartis en diciembre, la italiana Chiesi en abril con 3.300 usuarios y la francesa Pierre Fabre en mayo con más de 4.000. También Moderna, Viatris y Merck Animal Health.
En mayo, la compañía cifraba en más de 140 las organizaciones del sector que usan ya esta plataforma, el doble que medio año antes.
Detrás hay un pulso por un mercado concreto: el del programa con el que las farmacéuticas gestionan su relación con los médicos, donde Salesforce compite con Veeva, la referencia histórica del sector. La estadounidense lleva un año colocando agentes de IA en cada rincón de su catálogo para disputárselo.
Ferrer entra en esa lista como uno de los pocos nombres españoles. Y lo hace por la puerta de las enfermedades raras, un terreno donde los pacientes son pocos, están dispersos por el mundo y encontrarlos es parte del problema.

