Una alianza sin precedentes para escalar la inteligencia artificial
La empresa de robótica humanoide Figure ha anunciado una alianza estratégica con Brookfield, una de las mayores gestoras de activos alternativos del mundo, con más de un billón de dólares en activos y más de 100.000 viviendas en gestión. El objetivo de esta colaboración es ambicioso: desarrollar el mayor y más diverso conjunto de datos del mundo para entrenar robots humanoides utilizando datos reales capturados en entornos cotidianos.
Brookfield no solo aportará sus infraestructuras residenciales, comerciales y logísticas (más de 500 millones de pies cuadrados de oficinas y 160 millones en espacios logísticos) sino que también ha invertido en la ronda Serie C de financiación de Figure, en una apuesta por posicionarse a la vanguardia de la inteligencia artificial aplicada a activos reales.
Un paso de gigante para los robots humanoides
Con esta alianza, Figure podrá entrenar su modelo de IA llamado Helix, una arquitectura de visión, lenguaje y acción, en entornos reales como hogares, oficinas o almacenes. Esto permitirá que sus robots aprendan a navegar, percibir y manipular objetos de forma similar a los humanos. Ya se han iniciado proyectos de recolección de datos en instalaciones de Brookfield, que se irán ampliando progresivamente.
La escala de Brookfield nos ofrece una plataforma sin precedentes para capturar enormes cantidades de datos de navegación y manipulación en entornos humanos, clave para desbloquear el potencial de los robots humanoides de propósito general.
Brett Adcock, fundador y CEO de Figure
Infraestructura para la próxima generación de robots
Además de la recolección de datos, la colaboración contempla la construcción de infraestructura avanzada de IA, incluyendo centros de datos con GPU de última generación, espacios físicos para entrenamiento de robots y casos de uso comercial dentro de las operaciones globales de Brookfield.
Bruce Flatt, CEO de Brookfield, ha subrayado la importancia de esta alianza: “Esta colaboración refuerza nuestra posición en la integración de inteligencia artificial para aumentar la productividad en activos reales.” Por su parte, Stewart Upson, responsable de estrategia global de Brookfield, ha añadido: “Nos enorgullece colaborar con Figure para explorar oportunidades de despliegue directo que mejoren nuestras operaciones.”
Robots humanoides en entornos reales
La alianza también permitirá que Figure despliegue sus robots en contextos reales dentro de la red de Brookfield. Este tipo de implementación es clave para demostrar la escalabilidad del uso de robots en sectores como la logística, el mantenimiento o el hogar. El reto: que estas máquinas sean capaces de ejecutar tareas complejas y variadas en entornos humanos con un alto grado de autonomía y fiabilidad.
Esta asociación se alinea con la visión de Figure de construir robots humanoides versátiles que puedan integrarse en la vida diaria y aportar soluciones en entornos domésticos y profesionales.
Financiación récord: más de 1.000 millones de dólares
El anuncio de la alianza coincide con la noticia de que Figure ha recaudado más de 1.000 millones de dólares en su ronda Serie C, alcanzando una valoración posfinanciación de 39.000 millones. Se trata de una de las mayores inyecciones de capital en el sector de la robótica.
Entre los inversores destacan nombres como NVIDIA, Intel Capital, Salesforce, T-Mobile Ventures, Qualcomm Ventures, LG Technology Ventures y Macquarie Capital, además de Brookfield y el fondo líder Parkway Venture Capital.
El capital permitirá a Figure avanzar en tres áreas clave:
- Escalado comercial de robots humanoides para hogares y empresas.
- Desarrollo de infraestructuras con GPU de última generación para acelerar el entrenamiento de modelos.
- Recolección avanzada de datos reales, incluyendo vídeo humano y señales sensoriales multimodales, esenciales para mejorar la capacidad de adaptación de los robots en entornos complejos.
La carrera por el robot humanoide de propósito general
La apuesta de Figure y Brookfield supone un paso decisivo hacia un futuro donde los robots humanoides sean una herramienta cotidiana. En lugar de tareas específicas en fábricas, estos robots aspiran a desenvolverse en contextos tan diversos como una cocina, una oficina o un almacén logístico.
Si la colaboración prospera, podría marcar un antes y un después en el desarrollo de IA encarnada y en la implantación de robots en el día a día. Una señal clara de que el futuro de la inteligencia artificial ya no solo se mide en líneas de código, sino también en la forma en que esa inteligencia se encarna en el mundo físico.

