Una mutilación de ocho décadas
Estrenada en 1942 con el título original The Magnificent Ambersons, la película de Orson Welles (titulada en España El cuarto mandamiento) fue recortada por el estudio RKO tras las primeras proyecciones, pasando de 131 minutos a apenas 87. Los negativos eliminados fueron destruidos, lo que convirtió a esos 43 minutos perdidos en una de las mayores tragedias del cine clásico.
Welles, que se encontraba en Brasil durante la edición final, nunca pudo intervenir en el montaje. Años después expresó su dolor con palabras que marcaron su legado: “Destruyeron El cuarto mandamiento y me destruyeron a mí”.
El plan de Fable Studio
Más de ochenta años después, Fable Studio (especializado en cine interactivo con inteligencia artificial) anunció que liderará la reconstrucción de esas escenas desaparecidas. La compañía utilizará su plataforma Showrunner, capaz de combinar IA generativa, rodajes con actores reales y transferencia de rostros, apoyándose en el guion original y en fotografías de archivo de los años 40.
El proyecto cuenta con la participación del cineasta Brian Rose, que desde 2019 trabaja en animaciones de las escenas perdidas, y del especialista en efectos visuales Tom Clive. Ambos suman experiencia en intentos previos de restauración.
Amazon respalda el desarrollo tecnológico, en un esfuerzo que busca no solo recuperar una obra mutilada, sino también explorar los límites de la IA aplicada a la preservación cultural.
Declaraciones y objetivos
Edward Saatchi, director ejecutivo de Fable Studio, aclaró que la iniciativa no tendrá fines comerciales: “El objetivo no es comercializar los 43 minutos, sino verlos existir en el mundo después de 80 años en los que la gente se preguntó ‘¿podría haber sido esta la mejor película jamás realizada?’”.
Comenzamos con Orson Welles porque es el narrador más grande de los últimos 200 años. Muchas personas desconfían, con razón, del impacto de la IA en el cine, pero esperamos que esto muestre una contribución positiva que la IA puede aportar a la narración de historias.
Edward Saatchi, director ejecutivo de Fable Studio
La oposición de la familia Welles
El anuncio no fue bien recibido por los herederos del cineasta. En declaraciones difundidas por Variety, expresaron: “Este intento de generar publicidad a costa del genio creativo de Welles nos decepciona, sobre todo porque ni siquiera se nos avisó”.
Y añadieron: “Aunque la IA es inevitable, todavía no puede sustituir los instintos creativos de la mente humana, así que este esfuerzo por completar la película será un ejercicio puramente mecánico, sin el pensamiento innovador único ni la fuerza creativa de Welles”.
Hasta ahora, Fable Studio no ha respondido a estas críticas.
Obstáculos legales y limitaciones
Más allá de la polémica creativa, existen restricciones legales: los derechos de El cuarto mandamiento pertenecen a Warner Bros., por lo que Fable Studio solo podrá exhibir el resultado en contextos académicos o de demostración, sin fines comerciales ni difusión pública. No obstante, la compañía dejó abierta la posibilidad de que, si los titulares de derechos lo aprueban, el material llegue en algún momento al público general.
La IA en Hollywood
El uso de inteligencia artificial en la industria cinematográfica no es nuevo. Desde 2022, plataformas como Showrunner han generado episodios de South Park, demostrando el potencial de la IA generativa en la producción audiovisual. Con la reconstrucción de El cuarto mandamiento, el objetivo es dar un paso más allá: recrear una pieza histórica perdida, en un equilibrio delicado entre innovación y fidelidad artística.
El proyecto plantea un debate profundo: ¿puede la inteligencia artificial devolver la esencia de una obra concebida por un genio del cine, o corre el riesgo de convertirse en un experimento mecánico sin alma? La respuesta, quizás, solo se conocerá cuando esas escenas resurjan tras más de ocho décadas de ausencia.

