Japón ha dado un paso decisivo hacia una regulación integral de la inteligencia artificial. El 24 de abril de 2025, la Cámara Baja del Parlamento (Shūgiin) aprobó el Proyecto de Ley para la Promoción de la Investigación, el Desarrollo y la Utilización de Tecnologías Relacionadas con la Inteligencia Artificial (AI法案), que había sido presentado por el gabinete japonés el pasado 28 de febrero.
Este nuevo marco legal busca establecer una estrategia nacional coherente para afrontar los desafíos y oportunidades que presenta la IA. El proyecto está estructurado en 28 artículos distribuidos en cuatro capítulos, donde se detallan principios fundamentales y líneas de actuación tanto para el sector público como privado.
Principios rectores y obligaciones para empresas
Uno de los puntos centrales de la ley se encuentra en el artículo 7, que obliga a quienes desarrollen, ofrezcan o utilicen productos y servicios basados en IA en su actividad empresarial a respetar las políticas y medidas gubernamentales, tanto a nivel nacional como local. Esto marca un giro respecto al modelo anterior, basado en directrices no vinculantes.
El proyecto también establece que el gobierno debe fomentar activamente la investigación tecnológica en IA (artículos 11 y siguientes), incluyendo el desarrollo de talento y la creación de infraestructuras necesarias para impulsar la innovación.
Cooperación internacional y estrategia nacional
Otro de los ejes fundamentales de la futura ley es la promoción de la cooperación internacional en el campo de la inteligencia artificial (artículo 17), lo que subraya la intención de Japón de mantener una postura abierta y colaborativa en el escenario global.
El tercer capítulo introduce la creación de un «Plan Básico de IA», que será el instrumento principal del Ejecutivo japonés para coordinar sus acciones en el ámbito de la IA. Este plan servirá como hoja de ruta nacional.
Además, se contempla el establecimiento de una unidad central dentro del gabinete encargada de supervisar la implementación de esta estrategia (Capítulo 4), lo que refuerza el enfoque institucional del gobierno japonés.
Sin sanciones previstas, pero con fuerte impulso político
El proyecto de ley no incluye sanciones en caso de incumplimiento, lo que refleja una apuesta más por el fomento y la colaboración que por el control punitivo. No obstante, la presión política para que empresas y actores del sector cumplan con las directrices será significativa.
Actualmente, Japón solo contaba con directrices orientativas como las AI Guidelines for Business Ver1.1 publicadas por los ministerios de Comunicaciones e Industria en abril de 2025.
Próximos pasos legislativos
Tras esta primera aprobación por el Shūgiin, el texto será revisado en las próximas semanas por la Cámara Alta del Parlamento (Sangiin). De obtener también su visto bueno, Japón contaría por primera vez con una ley específica para la promoción de la inteligencia artificial.
Este movimiento posiciona a Japón junto a otras grandes economías que ya han iniciado procesos regulatorios similares, como la Unión Europea con su AI Act. Si bien la norma japonesa se enfoca más en la promoción que en la regulación estricta, su aprobación representa un importante paso para definir el rumbo de la tecnología en el país asiático.

