En el marco de la jornada The AI Revolution 2025: Museos e Inteligencia Artificial, celebrada el 28 de mayo de 2025 en el Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo (MEIAC) de Badajoz, la diseñadora y especialista en IA generativa Selene García dirigió un taller titulado Cómo empezar a usar la IA en mi museo. Organizado por la Junta de Extremadura en colaboración con ARTYC content y La Mola Studio, este encuentro abordó las múltiples formas en las que los museos pueden integrar herramientas de inteligencia artificial para optimizar su gestión, ampliar su alcance y enriquecer la experiencia del visitante.
García, integrante de Prodigioso Volcán y docente en Madrid Content School, ofreció una ponencia tan informativa como práctica, en la que repasó con claridad las bases de la inteligencia artificial generativa aplicada a contenidos audiovisuales. Con su característico enfoque pedagógico y creativo, la diseñadora explicó cómo la IA puede ser un aliado clave para los departamentos de comunicación de los museos, permitiendo desde la creación de locuciones automáticas hasta la generación de vídeos y animaciones personalizadas para redes sociales.
Una introducción clara y sin tecnicismos
La sesión comenzó con una introducción accesible a los conceptos clave de la IA. García distinguió entre inteligencia artificial analítica y generativa, y dentro de esta última, entre modelos de lenguaje —como ChatGPT— y modelos de difusión —como Midjourney o Runway—. Explicó de forma visual cómo los modelos generativos crean imágenes a partir de ruido aleatorio, y cómo los prompts o instrucciones que introducimos afectan al resultado. “Tenemos un tercio del poder creativo”, afirmó, alertando de la importancia de entender qué no decimos en los prompts, ya que la IA rellenará los vacíos con su propio sesgo.
Panorama de herramientas y evolución vertiginosa
Uno de los momentos más impactantes fue la revisión de cómo ha evolucionado la calidad de las imágenes generadas con IA en apenas tres años. A través de ejemplos visuales generados con distintas versiones de Midjourney, mostró cómo se ha superado el llamado valle inquietante hasta alcanzar un realismo fotográfico sorprendente.
García también hizo un repaso de las principales herramientas actuales, desde Runway para vídeo hasta ElevenLabs para clonación de voz. Destacó Freepik como una opción asequible y versátil, especialmente útil para museos gracias a su capacidad para entrenar modelos con objetos específicos y crear imágenes coherentes con una línea gráfica.

Casos de uso y recomendaciones prácticas
En el corazón del taller, Selene expuso ejemplos concretos de cómo aplicar estas tecnologías al día a día de un museo. Entre ellos:
- Locuciones automáticas: uso de IA para generar narraciones en distintos idiomas con voces naturales, sin necesidad de estudios de grabación.
- Creación de GPT personalizados: entrenar un modelo con el tono y vocabulario del museo para redactar textos coherentes con su identidad.
- Bancos de imágenes propios: generación de materiales visuales con los colores y objetos del museo para campañas específicas.
- Animaciones y efectos especiales: a partir de una simple foto del espacio, crear vídeos con elementos fantásticos que atraigan la atención en redes.
- Análisis de datos automatizado: uso de herramientas como Google Looker Studio para conocer mejor al público y orientar las campañas.
- Interacción con el visitante: experiencias inmersivas como guías virtuales o personajes históricos recreados con IA.
Ética, sesgos y legislación
La ponente no rehuyó las cuestiones críticas. Señaló los sesgos de género y normatividad en las imágenes generadas, la falta de transparencia en los datasets comerciales y la dependencia de plataformas privadas. También abordó los desafíos legales, como la dificultad para proteger estilos artísticos por copyright, y subrayó que a partir de agosto de 2025 será obligatorio etiquetar los contenidos generados con IA en España y ofrecer formación específica a los empleados que las utilicen.
Consejos para empezar en museos
Para quienes desean dar sus primeros pasos, García ofreció una receta clara: empezar por herramientas sencillas, como las locuciones y GPT personalizados, y siempre tener un propósito definido. “La IA es una herramienta, no un fin”, remarcó. Recomendó conceptualizar bien los proyectos, cuidar los encuadres de las fotografías y evitar objetos con transparencias o formas difíciles de interpretar por la IA.
La IA es una herramienta, no un fin
Selene García
Creatividad aumentada y nuevas posibilidades
Más allá de la eficiencia, Selene destacó la dimensión creativa de la IA: permite hacer cosas que antes eran imposibles o inaccesibles, como visualizar escenas históricas, animar ilustraciones estáticas o crear avatares que interactúan con el público. “La gente quiere sentirse única”, dijo, animando a los museos a explorar experiencias personalizadas y formatos visuales innovadores.
La sesión concluyó con una demostración en vivo de generación de vídeo y locución a partir de una imagen real del MEIAC, cerrando así un taller que no solo ilustró el potencial de la inteligencia artificial en el entorno museístico, sino que proporcionó herramientas concretas para empezar a aplicarla con criterio, creatividad y responsabilidad.

