Imagina descubrir que bajo tu jardín hubo una calzada romana o que el bosque cercano era, hace dos siglos, un viñedo. Este tipo de revelaciones ya no pertenecen a la ciencia ficción gracias a un ambicioso proyecto desarrollado por la Universidad de Graz, en Austria. Utilizando inteligencia artificial y antiguos mapas catastrales, un equipo interdisciplinar ha logrado recrear el pasado del paisaje de Werndorf bei Wildon, revelando desde estructuras romanas olvidadas hasta huellas del río Mur de hace más de 12.000 años.
Mapas antiguos y algoritmos modernos
Todo comenzó con los mapas del llamado Catastro de Francisco I, una colosal recopilación de datos elaborada entre 1817 y 1861, cuando el emperador Franz II/I impulsó una campaña para registrar tierras, edificios, caminos y cultivos en toda la monarquía Habsburgo. «Un gigantesco proyecto centralista de administración«, explica Wolfgang Göderle, historiador del Instituto de Historia de la Universidad de Graz.
Hoy, gracias a la digitalización y georreferenciación de los más de 600.000 documentos del catastro, es posible superponer esta información con imágenes aéreas actuales y descubrir coincidencias sorprendentes. En Werndorf bei Wildon, por ejemplo, muchas estructuras del siglo XIX todavía son visibles desde el aire.
La IA como arqueóloga digital
El proyecto, financiado por el Fondo Austriaco para la Ciencia (FWF) con 380.000 euros, aplica algoritmos de inteligencia artificial para identificar automáticamente elementos como casas, campos o ríos en los mapas antiguos. La combinación con fotografías aéreas revela detalles aún más antiguos: el perfil de una vía romana —reconocible por sus dos surcos paralelos— que ya no aparece en los registros catastrales, así como rastros geológicos del Pleistoceno que indican antiguos cauces fluviales del Mur.
«Gracias a la superposición de capas, podemos rastrear caminos y edificaciones desaparecidas y reconstruir cómo se utilizaban los paisajes en distintas épocas«, afirma Göderle. Según los primeros resultados, zonas elevadas de Estiria han cambiado drásticamente desde el siglo XIX.
Un mapa público del pasado
El modelo desarrollado se integrará en el Sistema de Información Geográfica (GIS) del estado de Estiria, lo que permitirá al público general acceder a estas reconstrucciones. Göderle cree que esta herramienta ayudará a fortalecer el vínculo con el entorno y a comprender mejor la evolución del territorio.
Colaboración multidisciplinar
El éxito del proyecto radica en la colaboración de especialistas de varias instituciones. Los modelos de IA fueron diseñados por Jörg Baumann (TU Graz) y David Fleischhacker (Universidad de Graz). También participan Nicole Kamp (GIS Estiria) y Stephan Karl (Instituto de Antigüedad, Universidad de Graz).
Con una duración prevista hasta septiembre de 2026, la iniciativa titulada “Bewegung in Raum und Zeit” (“Movimiento en espacio y tiempo”) aspira a convertirse en un modelo de referencia para otros países europeos interesados en aplicar tecnologías similares.
Esta ‘máquina del tiempo’ digital no solo ofrece valor científico y arqueológico, sino que también plantea una nueva forma de educar y concienciar sobre el patrimonio histórico y ambiental, apoyándose en el potencial de la inteligencia artificial para redescubrir lo que durante siglos permaneció oculto bajo nuestros pies.
Pueden ampliar información en la nota de prensa de la Universidad de Graz.

