Del lápiz al algoritmo: cómo cambió todo
Alby Ojeda, nacido en los años 80 en Canarias, pertenece a una generación que ha transitado del mundo analógico al digital. Empezó en el sector audiovisual como guionista y diseñador de producto para videojuegos, pero en los últimos años se ha especializado en el desarrollo de herramientas con inteligencia artificial. “Nosotros hemos vivido la transición completa. No teníamos móviles, y ahora estamos metidos en 3D, animación y IA”, recuerda. Su testimonio es una radiografía precisa de cómo la tecnología ha reformulado el proceso creativo en tiempo récord.
El arte digital, un nuevo lenguaje
Según Ojeda, ya no tiene sentido hablar de “arte digital” como una categoría separada: “Toda la industria se ha digitalizado. Antes había una división entre lo físico y lo digital, ahora todo se hace con ordenador”. Esa transformación ha permitido que profesionales de lugares remotos como Fuerteventura puedan trabajar para grandes estudios internacionales desde casa, con un simple equipo informático. Pero también ha traído nuevas amenazas.
¿La IA sustituirá a los artistas?
“El objetivo de esta tecnología es superar al ser humano”, asegura Ojeda. “Ya hay inteligencias artificiales que detectan tumores mejor que los médicos, y otras que están diseñando proteínas o materiales nuevos”. Para él, la creatividad no es una barrera insalvable: la IA no solo interpreta emociones, sino que sabe provocarlas. “Las redes sociales llevan 20 años entrenándola. Cada vez que reaccionamos a una noticia, estamos enseñándole qué nos enfada, qué nos emociona”, advierte.
La democratización de la creación
A pesar de su visión crítica, Ojeda no es pesimista. “La IA también democratiza el arte. Lo que antes necesitaba 100 personas y un gran presupuesto, ahora lo puede hacer un adolescente con un ordenador. El próximo Iron Man puede salir de una habitación de Fuerteventura”. En su opinión, esta herramienta no acaba con los artistas, sino que amplía las posibilidades para quienes tienen algo que contar pero no disponen de medios técnicos.
Una industria precaria que necesita reinventarse
Ojeda también denuncia la precariedad estructural del sector audiovisual: “En muchos rodajes, lo que deberían ser 30 personas son solo 10. La IA puede ayudar a reducir esa carga y permitir que cada profesional cuente su propia historia”. Frente al rechazo de algunos gremios creativos, defiende que las herramientas automatizadas permiten más libertad y eficiencia, y destaca que ya se usan en procesos industriales, incluso en el cine japonés.
Formación, criterio y responsabilidad
Para Ojeda, el mayor peligro no está en la tecnología, sino en la desinformación. Reclama más formación y divulgación sobre IA, especialmente en regiones como Fuerteventura, donde muchas personas aún no conocen su alcance. “Lo que viene es caótico, y quien no esté preparado va a sufrir. Hay que instalarse ChatGPT y empezar a entender de qué va esto, aunque sea desde el móvil”.
Fotoperiodismo de ficción y divulgación educativa
Además de trabajar con IA para analizar guiones o diseñar entornos jugables, Ojeda ha creado proyectos como una web para mapear opiniones sobre IA en el audiovisual o una serie de imágenes hiperrealistas sobre el futuro del cuidado a mayores por parte de robots. “Es fotoperiodismo de ficción”, explica. También enseña a dibujar en redes sociales y reivindica el derecho a crear sin perfección, con papel y lápiz, sin competir con la IA.
Tenesor Cruz: “La IA no es el enemigo, es otra herramienta para contar historias”
El ilustrador y animador profesional Tenesor Cruz comparte una visión serena pero crítica sobre la irrupción de la inteligencia artificial en el ámbito creativo. Formado en Bellas Artes y con una larga trayectoria en animación tradicional y digital, Cruz subraya que lo importante no es la herramienta, sino el impulso por crear: “Yo no soy dibujo, yo dibujo, pero no soy dibujo. Yo animo, pero no soy animador. Yo soy alguien que cuenta cosas”. Para él, la IA no sustituye la creatividad, pero sí exige a los artistas adaptarse: “La herramienta no la menosprecio porque hay que aprenderla. Lo importante es si quieres contar cosas o no”. Con una perspectiva formativa y divulgadora, anima a perder el miedo y ver la IA como una aliada, no como una amenaza.
Mares de Jable: un podcast para pensar desde Canarias
Del papel al píxel: el arte digital frente a la IA es el cuarto episodio de Mares de Jable, un videopodcast producido por Fuerteventura Digital con apoyo del Cabildo de Fuerteventura. Presentado por el periodista David Santana, el programa reflexiona desde la isla sobre las transformaciones culturales y tecnológicas en el mundo del arte. Con invitados como Alby Ojeda y Tenesor Cruz, el espacio se ha consolidado como una referencia local con ambición global.

