Una declaración oficial para frenar la polémica
Nintendo ha salido al paso de los rumores que la situaban como promotora de presiones al Gobierno japonés para restringir el uso de la inteligencia artificial generativa. La polémica surgió a raíz de un mensaje en X (antes Twitter) del diputado japonés Satoshi Asano, quien afirmaba que la compañía estaba realizando labores de lobby para proteger sus franquicias ante esta tecnología emergente. Sin embargo, la empresa ha sido tajante: “Contrariamente a lo que se ha debatido recientemente en Internet, Nintendo no ha mantenido ningún contacto con el Gobierno japonés en relación con la IA generativa. Independientemente de si se trata de IA generativa o no, seguiremos tomando las medidas necesarias contra la infracción de nuestros derechos de propiedad intelectual”.
Contrary to recent discussions on the internet, Nintendo has not had any contact with the Japanese government about generative AI. Whether generative AI is involved or not, we will continue to take necessary actions against infringement of our intellectual property rights.
— 任天堂株式会社(企業広報・IR) (@NintendoCoLtd) October 5, 2025
El diputado rectifica y se disculpa
Tras la publicación de la declaración oficial, Asano eliminó su mensaje original y publicó una corrección también en X, en la que reconocía haber compartido información errónea: “Elaboré un mensaje en el que mencioné el lobby de empresas privadas para proteger su propiedad intelectual. Tras recibir información precisa de la compañía implicada, puedo confirmar que no ha habido tal actividad de lobby por parte de Nintendo. Rectifico mi publicación y pido disculpas a los implicados”.
前日の私の投稿内容の一部で、民間企業によるIP保護に関するロビイングについて触れた部分があり、その後、該当企業から正確な情報が出されました。結論として、ロビイングの事実はなく、私の投稿内容に誤情報が含まれていた事が分かりましたので訂正させていただきます。特に関係者の方々にはお詫び申… https://t.co/x1oJEq939O
— 浅野さとし🌿衆議院議員🌿国民民主党🌿茨城5区(日立市・高萩市・北茨城市・東海村) (@Asano__Satoshi) October 5, 2025
Una postura clara ante la IA generativa
Nintendo no es ajena al debate sobre el uso de la inteligencia artificial en el sector de los videojuegos, pero mantiene una posición prudente. La empresa reconoce el potencial de la tecnología, aunque no planea integrarla en el desarrollo de sus juegos propios. En palabras de su presidente, Shuntaro Furukawa: “Tenemos décadas de experiencias de juego óptimas para nuestros clientes y, aunque seguimos siendo flexibles a la hora de responder a los avances tecnológicos, esperamos seguir ofreciendo un valor que sea único para nosotros y que no pueda conseguirse solo con la tecnología”.
Protección estricta de sus franquicias
La principal preocupación de Nintendo no es tanto la IA generativa en sí, sino su potencial para facilitar la creación de contenidos no autorizados utilizando personajes y mundos de franquicias como Mario, Zelda o Pokémon. En un ecosistema digital donde los memes, fanarts y vídeos generados por IA proliferan, la compañía ha dejado claro que protegerá sus derechos de propiedad intelectual de forma estricta.
Este enfoque no es nuevo en Nintendo. Históricamente ha sido una de las empresas más estrictas en cuanto al uso de sus licencias por parte de terceros, lo que se ha traducido en demandas o retiradas de contenido en plataformas como YouTube y redes sociales. Con la irrupción de la IA generativa, este escenario se complica, ya que los contenidos creados mediante estas tecnologías pueden replicar estilos visuales y personajes con gran fidelidad sin intervención humana directa.
El dilema de la industria
Mientras otras compañías como EA, Microsoft o Epic Games se muestran abiertas a explorar el uso de la IA generativa, Nintendo sigue apostando por un enfoque centrado en la creatividad humana. La empresa considera que el uso de esta tecnología debe evaluarse con cautela, especialmente por los conflictos que puede generar con los derechos de autor y la propiedad intelectual.
A pesar de su negativa a adoptar esta tecnología en sus juegos, Nintendo no cierra la puerta completamente. Ha manifestado que mantendrá una “actitud flexible” respecto a los avances tecnológicos, pero sin comprometer su filosofía creativa ni el “valor único” que ofrece a través de sus productos.
Consecuencias a corto y largo plazo
Este episodio evidencia cómo la inteligencia artificial generativa está obligando a las grandes compañías del entretenimiento a posicionarse, ya sea a favor o en contra de su implementación. Aunque Nintendo ha negado cualquier intento de influir en las políticas del Gobierno japonés, su firmeza en la defensa de sus marcas podría inspirar a otras empresas a adoptar posturas similares.
Para los creadores de contenido y desarrolladores independientes, esta noticia también marca un precedente. La generación de contenido basado en franquicias populares con herramientas de IA puede verse cada vez más expuesta a conflictos legales, especialmente si afecta a los intereses comerciales de gigantes como Nintendo.

