La fabricación de cemento supone alrededor del 7 % de las emisiones anuales de CO₂ en el mundo, según el reportaje de Microsoft Source EMEA. Una parte importante procede del clínker, el ingrediente que se obtiene al calentar piedra caliza a temperaturas muy altas.
Saint-Gobain ha usado Microsoft Discovery, una plataforma de agentes de IA para investigación científica, para buscar aditivos que permitan reducir ese clínker. El equipo reunió 62.000 patentes y 44.000 resúmenes científicos y generó varias hipótesis sobre nuevos ingredientes en unas seis semanas.
Conviene un matiz desde el principio. Las moléculas candidatas están ahora en pruebas de laboratorio y no hay resultados publicados. Y el relato lo cuenta Microsoft, no una auditoría independiente.
Microsoft Discovery: agentes de IA para la investigación
Discovery es una plataforma en la que los científicos dirigen agentes de IA que buscan literatura, conectan información dispersa, generan hipótesis y proponen experimentos. Saint-Gobain fue uno de los primeros clientes de su versión privada, en marzo de 2026.
En el proyecto participaron ingenieros de Microsoft Frontier Company, una unidad de la compañía que coloca a sus ingenieros dentro de las empresas clientes para desarrollar soluciones de IA.
El problema concreto era encontrar aditivos que permitan usar menos clínker sin perder resistencia. Para ello, los agentes rastrearon también publicaciones de otras ramas de la química. El equipo asegura que así aparecieron moléculas que no habrían considerado de otro modo.
La herramienta no sustituye a los investigadores. Les da propuestas estructuradas para que centren su trabajo en probarlas en el laboratorio.
Un año de trabajo en un par de horas, según Saint-Gobain
La cifra más llamativa es de tiempo. Mojdeh Rastgoo-Lemaitre, responsable del programa de aceleración digital de Saint-Gobain, calcula que construir la base de conocimiento habría llevado un año a sus investigadores. Con Discovery se hizo en un par de horas.
Es una estimación de la propia compañía y se refiere solo a esa base de conocimiento, no al desarrollo completo de los aditivos.
El objetivo es mejorar un aditivo que Saint-Gobain ya comercializa, EnviroAdd, que reduce en torno a un 20 % el clínker necesario. Con las nuevas moléculas buscan ir más allá y, a la vez, mejorar la resistencia del cemento.
Por qué importa para la construcción
Ursula Soritsch-Renier, directora digital y de información de Saint-Gobain, afirma que la construcción, «de la producción al uso», supone el 40 % de la huella de carbono mundial. Es una cifra de la directiva sobre el conjunto del sector, no solo sobre el cemento.
En ese contexto, reducir el clínker es una de las palancas más directas, porque ahí se concentra la mayor parte de las emisiones del cemento. Es el mismo terreno en el que ya vimos la propuesta del MIT para sustituir la mitad del cemento con residuos.
El reportaje cita además otra mejora de Saint-Gobain que no forma parte de este proyecto. Con modelos de información del edificio, el corte de placa de yeso bajo pedido mejoró un 30 % el tiempo hasta la instalación y reduce los residuos que acaban en vertedero. La compañía no explica cómo lo midió.
Un gigante industrial que apuesta por la IA
Saint-Gobain nació en 1665, cuando Luis XIV le encargó fabricar los espejos del palacio de Versalles para romper el monopolio veneciano del vidrio. Hoy tiene unos 161.000 empleados en 81 países.
Su centro europeo de innovación, en Aubervilliers (Francia), reúne a más de 400 investigadores de 30 países.
La compañía firmó un acuerdo marco con Microsoft en julio y, a comienzos de septiembre, nombró a Annica Hagen como su primera directora de Inteligencia Artificial. Hagen presenta la IA como una herramienta para llegar adonde quieren llegar, no como un fin en sí mismo.
Lo que viene: pruebas de laboratorio y más herramientas
Los investigadores están comprobando ahora si las moléculas seleccionadas tienen el comportamiento y la química necesarios. Si el resultado es bueno, el siguiente paso es pasar la solución a un equipo de desarrollo para hacer pruebas físicas.
En paralelo, el centro de Aubervilliers dará acceso a Microsoft Copilot a todos sus empleados en enero de 2027, según su directora, Silvia Mariani. Si te interesa lo que hace Microsoft con agentes de IA, tienes más en nuestra noticia sobre Majorana 2 y los agentes de IA.
La IA acorta la fase de búsqueda de ideas, pero la última palabra la tienen el laboratorio y los ensayos físicos. De momento no hay datos que digan cuánto CO₂ se ahorraría con las nuevas moléculas.
Imagen: Microsoft

