Meta lanza su equipo de superinteligencia reclutando talento rival
Mark Zuckerberg ha decidido pasar a la acción en la carrera por la inteligencia artificial general (AGI). El CEO de Meta ha lanzado oficialmente Meta Superintelligence Labs (MSL), una división que unifica sus esfuerzos de investigación en IA, incluyendo FAIR, y que nace con una clara ambición: competir directamente con OpenAI, DeepMind y Anthropic.
Para lograrlo, Meta ha comenzado a reclutar agresivamente a investigadores de sus principales competidores. En las últimas semanas, al menos ocho miembros de OpenAI han sido fichados, incluidos nombres clave como Shengjia Zhao, Shuchao Bi, Jiahui Yu y Hongyu Ren. Esta cifra representa una pérdida significativa para OpenAI, a pesar de que Sam Altman insistiera públicamente en que sus empleados más valiosos rechazaron las ofertas de Meta.
Altman contraataca: “nos están robando en casa”
Sam Altman, CEO de OpenAI, respondió con dureza en un mensaje interno obtenido por WIRED. Acusó a Meta de desplegar tácticas “de mal gusto” y de haber tenido que “bajar bastante en su lista” de candidatos a pesar de ofrecer hasta 300 millones de dólares en paquetes salariales a cuatro años. Prometió revisar las compensaciones dentro de OpenAI y defendió que las acciones de la empresa aún tienen “muchísimo más potencial de crecimiento” que las de Meta.
Mark Chen, Chief Research Officer de OpenAI, fue aún más gráfico: “siento una sensación visceral, como si alguien hubiera entrado en nuestra casa y robado algo”, escribió en un memorando interno, asegurando que están recalibrando la compensación y explorando nuevas formas de retención de talento.
Una batalla con más de una cara
Aunque Altman enarbola el discurso del compromiso ético y la cultura con propósito, su reacción también puede interpretarse como una defensa del statu quo ante una pérdida dolorosa. No es la primera vez que OpenAI es cuestionada por lanzar modelos como ChatGPT sin un debate público previo o sin esperar una regulación clara. La actual disputa pone sobre la mesa hasta qué punto la narrativa ética es una convicción o una estrategia de defensa empresarial.
El movimiento de Meta no se limita a la contratación de talento. Paralelamente, Zuckerberg ha comenzado a transformar la cultura interna de la empresa. En una entrevista con Joe Rogan, defensor de Donald Trump, el CEO de Meta abogó por “más energía masculina” en la cultura corporativa y lamentó que las empresas estén “culturalmente castradas”.
Además, Meta ha puesto fin a su política interna de diversidad, equidad e inclusión (DEI), argumentando que el término se ha vuelto “cargado” y que podría interpretarse como un trato preferencial hacia ciertos grupos. También ha eliminado el programa de verificación de hechos en EE UU y relajado su política de moderación de contenido, permitiendo más discursos excluyentes.
Recortes y reconfiguración interna
Zuckerberg ha anunciado además el recorte del 5 % de la plantilla de Meta, centrado en empleados de bajo rendimiento. En un mensaje interno, explicó que pretende “elevar el estándar en la gestión del rendimiento” y volver a contratar más adelante a perfiles que se ajusten mejor a la nueva dirección de la empresa.
La medida recuerda a los despidos masivos de 2022 y 2023, que formaron parte del llamado “año de la eficiencia” y que ahora parecen consolidarse como un cambio estructural permanente.
Una guerra que no es solo tecnológica
Más allá de los fichajes y los recortes, esta ofensiva de Meta revela un intento claro de redefinir su papel en la industria. La empresa ha invertido más de 14.000 millones de dólares en Scale AI y fichado a su CEO, Alexandr Wang, como responsable de MSL. El equipo reunido incluye expertos en generación de imágenes, razonamiento multimodal, percepción y datos sintéticos, los pilares fundamentales para desarrollar una AGI avanzada.
Zuckerberg no solo busca talento, también impone una nueva filosofía: menos diversidad, más agresividad, más control personal y una revalorización explícita de la masculinidad en la cultura empresarial.
El futuro de la inteligencia artificial se decide ahora
En este escenario, la guerra por el talento en inteligencia artificial se vuelve una guerra por el modelo empresarial y cultural que dominará el sector. OpenAI apuesta por una visión orientada a propósito (aunque no sin contradicciones), mientras Meta impulsa un enfoque sin complejos, centrado en la eficiencia, el rendimiento y la reconfiguración de sus valores internos.
¿Podrá OpenAI mantener su cohesión frente a una Meta más agresiva? ¿O será el músculo financiero y la nueva narrativa empresarial de Zuckerberg lo que marque el rumbo de la IA global en los próximos años? La carrera ha comenzado, y ya nadie puede mirar hacia otro lado.
Las fotografías de representación de esta noticia pertenecen a la cuenta de X de Sam Altman y al perfil de Facebook de Mark Zukerberg.

