Madrid se ha convertido en el centro de atención de la tecnología empresarial con la celebración del Agentforce World Tour Madrid 2026. En el pabellón 14 de IFEMA, más de 3.500 profesionales se reunieron el pasado 16 de abril para conocer de cerca la evolución de la inteligencia artificial hacia lo que se denomina la Empresa Agéntica. Este encuentro no solo ha servido para presentar novedades técnicas, sino para demostrar con datos y ejemplos reales que la IA está dejando atrás la fase de simples experimentos para integrarse en la producción diaria de grandes corporaciones y pequeñas empresas en España.
La importancia de este evento radica en que aborda un problema crítico del sector: el hecho de que el 95% de los proyectos piloto de IA no suelen llegar a implementarse con éxito en las organizaciones. A través de su plataforma Agentforce, la compañía busca ofrecer un sistema fiable que conecte datos corporativos, aplicaciones de negocio y agentes inteligentes, permitiendo que humanos y máquinas colaboren de forma más fluida en tareas que van desde la atención al cliente hasta la gestión de ventas complejas.
¿Qué es la IA agéntica y cómo funciona Agentforce?
La IA agéntica representa un paso más allá de los chatbots tradicionales que simplemente responden preguntas. Se trata de sistemas capaces de razonar, tomar decisiones y ejecutar tareas de forma autónoma dentro de un marco de trabajo definido por la empresa. En este evento, se ha puesto el foco en Agentforce, una solución diseñada para que los agentes de IA puedan operar en entornos de productividad real sin los problemas habituales de las herramientas basadas exclusivamente en modelos de lenguaje.
Uno de los mayores obstáculos para la adopción masiva de la IA es que los LLM (grandes modelos de lenguaje) pueden presentar alucinaciones o falta de contexto sobre el negocio. Para solucionar esto, la arquitectura presentada en Madrid se apoya en cuatro pilares fundamentales: un sistema de contexto basado en datos corporativos, un sistema de trabajo que utiliza aplicaciones empresariales, un sistema de gestión para los agentes y una interfaz de conexión para empleados y clientes. La idea es que el agente no solo «hable», sino que «actúe» utilizando la información real de la compañía.
Esta tecnología se integra de forma abierta en las capas existentes del negocio, permitiendo que los agentes se comuniquen a través de diversos canales. Entre ellos, Slack cobra una importancia especial, convirtiéndose en el espacio digital donde humanos y agentes de inteligencia artificial interactúan para resolver procesos de negocio. Este enfoque busca transformar la productividad permitiendo que la IA maneje tareas repetitivas o técnicas, mientras los empleados se centran en labores de mayor valor estratégico.
Además, el despliegue de estos agentes se gestiona de forma centralizada. Esto permite construir, probar y monitorizar cada agente para asegurar que su comportamiento sea determinista y seguro. Con más de 29.000 clientes utilizando ya esta tecnología a nivel global, el objetivo es escalar estos proyectos de manera efectiva, superando las limitaciones técnicas que hasta ahora mantenían a muchas iniciativas de IA en una fase de laboratorio permanente.
De pilotos a resultados: por qué importa este cambio
La transición hacia una empresa agéntica no es solo una cuestión de modernización técnica, sino una necesidad operativa. Como se ha destacado durante las ponencias, la mayoría de los proyectos de IA fallan porque no logran salir de la fase de prueba. Al integrar los agentes directamente en los flujos de trabajo y conectarlos con datos reales a través de Data 360 y Customer 360, las organizaciones pueden obtener beneficios tangibles en eficiencia y experiencia de usuario de manera mucho más rápida.
Durante el evento en Madrid, varias empresas españolas han mostrado cómo están utilizando ya estos agentes en su día a día. Estas aplicaciones prácticas ayudan a entender que la tecnología ya está disponible para resolver problemas concretos en sectores muy diversos. Algunos ejemplos destacados de uso real incluyen:
- CaixaBank: Utiliza agentes de IA para asistir a empleados y clientes en la contratación remota, reduciendo tiempos en el soporte de préstamos online.
- Repsol: Ha evolucionado sus canales de comunicación hacia interacciones de lenguaje natural para gestionar pedidos de butano por WhatsApp y ofrecer soporte inteligente en su centro de atención.
- Iberia: Ha implementado a SofIA, un agente interno que resuelve dudas de los empleados sobre procesos de la compañía de forma inmediata.
- AEDAS Homes: Cuenta con agentes autónomos para asesorar a posibles compradores sobre promociones inmobiliarias y gestionar servicios de postventa.
- Pikolin: Emplea un asesor técnico experto que ayuda a los clientes a comprender materiales y tecnologías de descanso antes de la compra.
- Universidad Europea: Dispone de un recomendador de programas formativos que pre-cualifica el interés de los alumnos antes de pasar la consulta a un humano.
Este cambio de enfoque implica que la IA ya no es una herramienta aislada, sino un colaborador más. Para las empresas, esto significa poder atender a una escala mucho mayor sin perder la calidad en el servicio. Para el usuario final, el beneficio se traduce en respuestas más precisas, rápidas y capaces de ejecutar acciones, como tramitar un pedido o agendar una cita, sin necesidad de esperas prolongadas o procesos manuales complejos.
Contexto y cifras detrás de la Empresa Agéntica
El mercado español se está posicionando como uno de los más activos en la adopción de estas soluciones dentro de Europa. Según los responsables de Salesforce España, decenas de compañías nacionales ya tienen agentes en producción, lo que demuestra una madurez tecnológica superior a la de años anteriores. El evento no solo atrajo a grandes corporaciones, sino que también dedicó espacio a casos de pequeñas y medianas empresas como Rossellimac o Movildata, demostrando que esta tecnología es accesible para organizaciones de diferentes tamaños.
La arquitectura que sustenta este avance se basa en 27 años de innovación en aplicaciones empresariales. La clave reside en la unificación de los sistemas de datos y trabajo. Al tener toda la información del cliente centralizada, el agente de IA tiene el contexto necesario para no cometer errores. Gonzalo Goñi Alegre, directivo de la compañía, subrayó que para escalar a nivel corporativo es imprescindible contar con un ecosistema donde la IA pueda «entender» los procesos internos y conectarse con los clientes de forma natural.
El éxito de esta convocatoria en Madrid, con más de 40 sesiones paralelas centradas en diferentes industrias, refleja el interés creciente por una IA que sea segura y transparente. Se han compartido experiencias incluso en el sector público, con la participación de gobiernos autonómicos, lo que indica que la digitalización agéntica está permeando en todos los estratos de la gestión administrativa y empresarial en el país.
¿Qué significa esto para el futuro del trabajo?
Lo que hemos visto en IFEMA sugiere que el futuro inmediato no pasa por la sustitución del humano, sino por una colaboración estrecha entre personas y agentes inteligentes. La figura de la empresa agéntica propone un modelo donde la IA se encarga de la ejecución de tareas de apoyo y análisis de datos, mientras que los profesionales aportan el juicio crítico y la empatía necesaria para las decisiones complejas. Es una simbiosis diseñada para aumentar la capacidad operativa de cualquier negocio.
A medida que estas herramientas se vuelven más comunes, es probable que veamos una transformación en los perfiles laborales, donde el manejo y la supervisión de agentes de IA se conviertan en habilidades fundamentales. La tecnología ya no es una promesa futura; con agentes resolviendo dudas técnicas en Pikolin o gestionando ventas en Repsol, la era de la IA agéntica ya ha comenzado en España, marcando un camino hacia organizaciones más ágiles y conectadas con las necesidades reales de sus usuarios.

