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NVidia apoya a Reino Unido en la carrera de la IA

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El primer ministro británico, Keir Starmer, ha lanzado una ambiciosa propuesta: que el Reino Unido pase de ser un “AI taker” (consumidor de IA ajena) a convertirse en un auténtico “AI maker” (creador de IA). Esta declaración cobra forma concreta esta semana durante la London Tech Week, donde el gobierno ha anunciado una colaboración estratégica con NVIDIA para construir una infraestructura soberana de inteligencia artificial.

El objetivo es claro: impulsar la innovación, garantizar el crecimiento económico y posicionar al Reino Unido como líder global en IA.

El Foro de Industria de IA Soberana

Con el apoyo de NVIDIA, se ha creado el Foro de Industria de IA Soberana del Reino Unido, una iniciativa que une a grandes empresas británicas como Babcock, BAE Systems, BT, National Grid y Standard Chartered. Su misión es reforzar la seguridad económica nacional desarrollando una infraestructura propia de IA y fomentando el ecosistema de startups.

El secretario de Estado para Ciencia, Innovación y Tecnología, Peter Kyle, ha destacado: “Tenemos grandes planes para desarrollar la próxima ola de innovaciones en IA aquí en el Reino Unido… Me alegra que NVIDIA haya creado este foro para reunir a líderes empresariales y desplegar esta infraestructura por todo el país”.

Impacto económico y territorial

Según un análisis de la consultora Public First, incluso un incremento modesto en capacidad de centros de datos de IA podría añadir 5.000 millones de libras al PIB del país. Si esta capacidad se duplicase, los beneficios podrían ascender a 36.500 millones de libras anuales.

Empresas como Nscale y Nebius ya están actuando. Nscale desplegará 10.000 GPUs NVIDIA Blackwell antes de 2026, mientras que Nebius ha anunciado la apertura de su primera AI factory en suelo británico con 4.000 GPUs. Estas instalaciones ofrecerán capacidad avanzada para investigación, sanidad pública y desarrollo académico.

Cerrar la brecha de talento

La formación es otro pilar del plan. NVIDIA apoyará la estrategia nacional de competencias en IA con la creación de un Centro Tecnológico de IA en Reino Unido. Desde allí, el Instituto de Deep Learning de NVIDIA ofrecerá formación práctica en ciencia de datos, computación acelerada y modelos fundacionales.

Además, se ha lanzado un sandbox digital en colaboración con la Financial Conduct Authority y NayaOne para probar aplicaciones de IA en el sector financiero, y las Barclays Eagle Labs han inaugurado un centro de innovación en Londres para apoyar a startups de tecnología profunda.

Impulso a la investigación universitaria

Las universidades británicas son actores clave en esta estrategia. El consorcio JADE, liderado por la Universidad de Oxford, ya trabaja con tecnología de NVIDIA en áreas como seguridad de IA. En University College London, se desarrolla un gemelo digital del cuerpo humano, y en la Universidad de Bristol, el superordenador Isambard-AI, basado en chips Grace Hopper de NVIDIA, impulsa la modelización climática.

La Universidad de Manchester también participa mediante la plataforma Earth-2 de NVIDIA para estudiar flujos de contaminación.

Innovación desde las startups

La alianza también promueve a las startups más innovadoras a través del programa NVIDIA Inception. Entre las beneficiadas destacan:

  • Basecamp Research: usa IA para acelerar el descubrimiento de fármacos.
  • Humanoid: desarrolla robots humanoides escalables y seguros.
  • Relation: explora nuevos medicamentos con IA.
  • Synthesia: convierte texto en vídeos multilingües realistas con avatares generados por IA.

Transformación industrial

Empresas emblemáticas como BT, LSEG y NatWest están transformando sectores clave con inteligencia artificial. BT avanza hacia operaciones autónomas; LSEG utiliza IA para análisis financieros de alta precisión; y NatWest emplea esta tecnología para optimizar operaciones y mejorar la seguridad del cliente.

Con esta estrategia integral, el Reino Unido da un paso decisivo para liderar el desarrollo y la aplicación global de la inteligencia artificial, marcando una nueva era tecnológica desde Europa.

Puedes ampliar información consultando la nota de prensa oficial de Nvidia.

Una consola de 1977 vence a ChatGPT jugando al ajedrez

¿Qué ocurre cuando enfrentamos la inteligencia artificial más avanzada del mundo contra una consola de videojuegos de hace casi medio siglo? El resultado, inesperadamente, favorece a la máquina más antigua. Así lo ha demostrado un curioso experimento en el que ChatGPT 4o, el último modelo de OpenAI, fue derrotado repetidamente al ajedrez por un Atari 2600 de 1977.

Una batalla desigual… en apariencia

El duelo entre tecnologías separadas por décadas podría parecer una competición injusta. El Atari 2600, impulsado por un procesador MOS Technology 6507 de 1,19 MHz y apenas 128 bytes de RAM, ejecuta un rudimentario programa de ajedrez con capacidad de análisis limitada a uno o dos movimientos. En contraste, ChatGPT 4o ha sido entrenado con billones de datos y cuenta con recursos computacionales descomunales.

Sin embargo, el resultado fue claro: el Atari venció con contundencia. Según documentó el ingeniero de Citrix, Robert Caruso, en una publicación en LinkedIn, la IA no fue capaz de realizar partidas consistentes ni legales contra el software del Atari. “ChatGPT cometió suficientes errores como para que un club de ajedrez infantil se riera de él”, afirmó Caruso, quien además intentó facilitar el juego para la IA modificando los símbolos de las piezas, sin éxito.

Errores básicos pese a un conocimiento profundo

Uno de los aspectos más llamativos del experimento es que ChatGPT domina la teoría del ajedrez: puede explicar aperturas complejas, analizar partidas de grandes maestros y detallar con precisión el reglamento. Sin embargo, cuando se enfrenta a una partida práctica, comete fallos fundamentales, como movimientos ilegales o la incapacidad para detectar amenazas evidentes al rey.

Durante las partidas contra “Video Chess”, lanzado en 1979, la IA insistía en que podría mejorar si se reiniciaba el juego, aunque el resultado era siempre el mismo: derrota tras derrota.

Un reflejo de los límites de los modelos lingüísticos

Este caso no es aislado. Una publicación en la plataforma DEV a finales de 2024 mostró resultados similares: trece modelos de lenguaje distintos fueron evaluados en partidas de ajedrez y la mayoría fracasó al seguir el tablero de manera coherente o al ejecutar jugadas legales.

Este comportamiento pone de relieve una limitación común en los modelos de lenguaje generativos actuales: aunque son excelentes para manejar texto, explicar conceptos o generar contenido, no han sido diseñados para ejecutar acciones basadas en lógica espacial o reglas estrictas como las del ajedrez. En esencia, la IA “sabe” qué es el ajedrez, pero no sabe “jugarlo”.

Atari 2600
Atari 2600

El ajedrez, termómetro clásico de la inteligencia artificial

Desde el triunfo de Deep Blue sobre Garry Kasparov en 1997, el ajedrez ha sido uno de los referentes clave para medir los avances de la inteligencia artificial. Aquel superordenador de IBM alcanzaba los 11,4 GFLOPS, una cifra insignificante frente a los procesadores modernos, pero suficiente para vencer al mejor jugador humano del momento.

En este contexto, resulta aún más sorprendente que un sistema tan sofisticado como ChatGPT 4o no pueda superar a una IA primitiva como la del Atari 2600. Y es que, como destaca el propio Caruso, el Atari no es un rival fuerte: su programación apenas anticipa jugadas y su capacidad de cómputo se mide en KFLOPS, frente a los TFLOPS actuales.

¿Qué implica este fallo para el futuro de la IA?

El experimento resalta una verdad incómoda: los modelos de lenguaje aún presentan debilidades fundamentales cuando se les saca de contextos textuales. Aunque impresionantes en tareas como redacción, análisis o conversación, estos sistemas no están preparados para ejecutar decisiones prácticas en entornos estructurados con reglas fijas.

Este tipo de limitaciones podría tener implicaciones relevantes en ámbitos más críticos, como la medicina o la robótica, donde aplicar el conocimiento a situaciones reales requiere precisión y comprensión contextual.

En definitiva, una consola de hace casi 50 años ha demostrado que, en ciertos terrenos, la IA moderna aún tiene mucho que aprender. El experimento de Caruso, más allá de lo anecdótico, nos recuerda que el verdadero reto de la inteligencia artificial no está solo en saber, sino en saber hacer.

La fotografía de representación de esta noticia pertenece a Randy Fath y ha sido publicada en Unsplash

Higgsfield

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Generación de video

Modelo: Freemium

Higgsfield AI es una herramienta de inteligencia artificial centrada en la generación de video a partir de imágenes estáticas. Su propuesta es clara: dotar a las imágenes de vida mediante movimientos de cámara cinematográficos y efectos visuales dinámicos, sin necesidad de escribir prompts complejos. Se dirige especialmente a creadores de contenido en redes sociales que buscan videos llamativos sin tener conocimientos técnicos de edición.

A través de una interfaz simple, el usuario puede cargar una imagen y aplicar movimientos de cámara como «Crash Zoom», «FPV Drone» o «360 Orbit», seleccionando desde un catálogo predefinido de más de 50 estilos. Además, se pueden superponer efectos especiales poco comunes como tentáculos, desintegraciones o alas, todo ello sin necesidad de scripting o prompteo textual.

Una función adicional es Higgsfield Speak, que permite insertar diálogos con sincronización labial realista, configurable en tono emocional y estilo de voz, orientada a narrativas breves o memes audiovisuales.

En cuanto a limitaciones, el realismo final depende de la calidad de la imagen de entrada, y el sistema aún no permite controlar aspectos temporales con precisión (como la duración exacta del movimiento). Además, la versión gratuita tiene un uso muy restringido: los planes de pago son prácticamente obligatorios para una producción constante y profesional.

Dirección: higgsfield.ai

Ulvaeus (ABBA) recurre a la inteligencia artificial para su próximo musical

Björn Ulvaeus, uno de los miembros fundadores del legendario grupo sueco ABBA, ha vuelto a sorprender al mundo con su espíritu innovador. En el marco del festival SXSW London, el artista de 80 años reveló que está trabajando en un nuevo musical, actualmente completado en tres cuartas partes, con la colaboración de herramientas de inteligencia artificial (IA).

Durante su intervención, Ulvaeus explicó cómo la tecnología está transformando su proceso creativo. Aunque no dudó en señalar que la IA es “muy mala para escribir letras” y que suele generar resultados “basura”, también admitió que le ha resultado útil para desbloquear situaciones creativas difíciles: “Puedes pedirle que continúe una letra que has empezado, y aunque muchas veces no sirve, en ocasiones da con algo que te inspira”, dijo.

Una herramienta, no una amenaza

La posición del artista sueco contrasta con la de otros músicos como Dua Lipa y Paul McCartney, que han mostrado su preocupación por el uso de IA en la música. Este año, ambos firmaron una carta abierta instando al primer ministro británico a proteger los derechos de autor de los artistas ante el avance de la tecnología.

Sin embargo, Ulvaeus no ve a la IA como un peligro, sino como un recurso: “Es como tener otro compositor en la habitación con un marco de referencia enorme. Es una extensión de tu mente. Accedes a cosas que no se te habrían ocurrido de otra manera”. Estas palabras ponen de manifiesto un enfoque positivo frente a una tecnología que aún genera división en la industria.

De los hologramas a los algoritmos

El nuevo musical representa solo el capítulo más reciente en la larga relación de Ulvaeus con la innovación tecnológica. Abba Voyage, el espectáculo de avatares digitales que representa al grupo en una arena construida especialmente en Londres, es un precedente de éxito que combinó nostalgia con tecnología puntera.

Esa iniciativa, calificada por The Guardian como una “extravagancia retrofuturista deslumbrante, demostró el potencial comercial y artístico de fusionar música e innovación. La empresa responsable del proyecto, Pophouse Entertainment, tuvo que recaudar 140 millones de libras para cubrir los costes, pero el riesgo ha dado frutos con un público entusiasta y salas llenas desde su estreno en 2022.

Una trayectoria guiada por la experimentación

Desde los años 70, Ulvaeus y su compañero de composición, Benny Andersson, mostraron un fuerte interés por las nuevas tecnologías en el estudio. Fueron pioneros en la incorporación de sintetizadores como el Minimoog y en la adopción temprana de sistemas de grabación digital, buscando constantemente sonidos únicos para sus discos.

Ese mismo afán sigue impulsando su trabajo actual. “Siempre queríamos lo último. Escuchabas un sonido nuevo y querías saber cómo se hacía”, recordó el músico. Ahora, con la inteligencia artificial como nueva herramienta, Ulvaeus sigue demostrando que la curiosidad creativa no tiene edad.

El futuro de la música con IA

Mientras algunos creadores siguen viendo la IA como una amenaza para la autenticidad artística, otros como Ulvaeus y el cantante Daniel Bedingfield —quien también ha expresado su entusiasmo por esta tecnología—, la ven como parte del futuro inevitable de la música. “La máquina puede hacer buena música”, dijo Bedingfield recientemente.

La historia de Ulvaeus refleja un cambio generacional y de mentalidad. Lejos de resistirse, está explorando cómo la tecnología puede enriquecer la creatividad humana, en lugar de sustituirla. Y aunque reconoce las limitaciones actuales de estas herramientas, su experiencia sugiere que la IA puede convertirse en un aliado valioso para los artistas dispuestos a experimentar.

En una época en la que la inteligencia artificial está reconfigurando sectores enteros, desde la educación hasta la sanidad, la música no es una excepción. La iniciativa de Ulvaeus no solo marca un nuevo hito en su carrera, sino que podría abrir el camino para una nueva generación de creadores que vean en la IA una fuente de inspiración más que una amenaza.

La fotografía de representación de esta noticia pertenece a la portada del álbum ABBA Voyage.

La IA revoluciona la comunicación de los museos

En el marco de la jornada The AI Revolution 2025: Museos e Inteligencia Artificial, celebrada el 28 de mayo de 2025 en el Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo (MEIAC) de Badajoz, la diseñadora y especialista en IA generativa Selene García dirigió un taller titulado Cómo empezar a usar la IA en mi museo. Organizado por la Junta de Extremadura en colaboración con ARTYC content y La Mola Studio, este encuentro abordó las múltiples formas en las que los museos pueden integrar herramientas de inteligencia artificial para optimizar su gestión, ampliar su alcance y enriquecer la experiencia del visitante.

García, integrante de Prodigioso Volcán y docente en Madrid Content School, ofreció una ponencia tan informativa como práctica, en la que repasó con claridad las bases de la inteligencia artificial generativa aplicada a contenidos audiovisuales. Con su característico enfoque pedagógico y creativo, la diseñadora explicó cómo la IA puede ser un aliado clave para los departamentos de comunicación de los museos, permitiendo desde la creación de locuciones automáticas hasta la generación de vídeos y animaciones personalizadas para redes sociales.

Una introducción clara y sin tecnicismos

La sesión comenzó con una introducción accesible a los conceptos clave de la IA. García distinguió entre inteligencia artificial analítica y generativa, y dentro de esta última, entre modelos de lenguaje —como ChatGPT— y modelos de difusión —como Midjourney o Runway—. Explicó de forma visual cómo los modelos generativos crean imágenes a partir de ruido aleatorio, y cómo los prompts o instrucciones que introducimos afectan al resultado. “Tenemos un tercio del poder creativo”, afirmó, alertando de la importancia de entender qué no decimos en los prompts, ya que la IA rellenará los vacíos con su propio sesgo.

Panorama de herramientas y evolución vertiginosa

Uno de los momentos más impactantes fue la revisión de cómo ha evolucionado la calidad de las imágenes generadas con IA en apenas tres años. A través de ejemplos visuales generados con distintas versiones de Midjourney, mostró cómo se ha superado el llamado valle inquietante hasta alcanzar un realismo fotográfico sorprendente.

García también hizo un repaso de las principales herramientas actuales, desde Runway para vídeo hasta ElevenLabs para clonación de voz. Destacó Freepik como una opción asequible y versátil, especialmente útil para museos gracias a su capacidad para entrenar modelos con objetos específicos y crear imágenes coherentes con una línea gráfica.

The AI Revolution Badajoz - IA + Museos

Casos de uso y recomendaciones prácticas

En el corazón del taller, Selene expuso ejemplos concretos de cómo aplicar estas tecnologías al día a día de un museo. Entre ellos:

  • Locuciones automáticas: uso de IA para generar narraciones en distintos idiomas con voces naturales, sin necesidad de estudios de grabación.
  • Creación de GPT personalizados: entrenar un modelo con el tono y vocabulario del museo para redactar textos coherentes con su identidad.
  • Bancos de imágenes propios: generación de materiales visuales con los colores y objetos del museo para campañas específicas.
  • Animaciones y efectos especiales: a partir de una simple foto del espacio, crear vídeos con elementos fantásticos que atraigan la atención en redes.
  • Análisis de datos automatizado: uso de herramientas como Google Looker Studio para conocer mejor al público y orientar las campañas.
  • Interacción con el visitante: experiencias inmersivas como guías virtuales o personajes históricos recreados con IA.

Ética, sesgos y legislación

La ponente no rehuyó las cuestiones críticas. Señaló los sesgos de género y normatividad en las imágenes generadas, la falta de transparencia en los datasets comerciales y la dependencia de plataformas privadas. También abordó los desafíos legales, como la dificultad para proteger estilos artísticos por copyright, y subrayó que a partir de agosto de 2025 será obligatorio etiquetar los contenidos generados con IA en España y ofrecer formación específica a los empleados que las utilicen.

Consejos para empezar en museos

Para quienes desean dar sus primeros pasos, García ofreció una receta clara: empezar por herramientas sencillas, como las locuciones y GPT personalizados, y siempre tener un propósito definido. “La IA es una herramienta, no un fin”, remarcó. Recomendó conceptualizar bien los proyectos, cuidar los encuadres de las fotografías y evitar objetos con transparencias o formas difíciles de interpretar por la IA.

La IA es una herramienta, no un fin

Selene García

Creatividad aumentada y nuevas posibilidades

Más allá de la eficiencia, Selene destacó la dimensión creativa de la IA: permite hacer cosas que antes eran imposibles o inaccesibles, como visualizar escenas históricas, animar ilustraciones estáticas o crear avatares que interactúan con el público. “La gente quiere sentirse única”, dijo, animando a los museos a explorar experiencias personalizadas y formatos visuales innovadores.

La sesión concluyó con una demostración en vivo de generación de vídeo y locución a partir de una imagen real del MEIAC, cerrando así un taller que no solo ilustró el potencial de la inteligencia artificial en el entorno museístico, sino que proporcionó herramientas concretas para empezar a aplicarla con criterio, creatividad y responsabilidad.

La IA conquista el cine en Nueva York: así ha sido el AI Film Festival 2025

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El cine se reinventa en pleno corazón de Nueva York. El pasado jueves se celebró una nueva edición del AI Film Festival 2025 (AIFF), un evento que, en apenas tres años, se ha consolidado como referente internacional del cine generado con inteligencia artificial.

Organizado por Runway, una empresa pionera en herramientas de vídeo generativo, el festival exhibe las posibilidades narrativas y estéticas que ofrece la IA al séptimo arte. Su filosofía es clara: “una nueva era creativa” es posible cuando se empodera a los artistas con las herramientas del futuro.

Una explosión de creatividad y tecnología

En esta tercera edición, el AIFF recibió cerca de 6.000 cortometrajes provenientes de todo el mundo, frente a los apenas 300 de su año inaugural. Solo diez finalistas fueron seleccionados para proyectarse en Alice Tully Hall de Nueva York, entre los que destaca “Total Pixel Space”, de Jacob Alder, galardonado con el Gran Premio. Su obra de 9 minutos y 28 segundos explora el número de imágenes posibles en el espacio digital, jugando con conceptos matemáticos y visuales de gran impacto.

El CEO de Runway, Cristóbal Valenzuela, expresó su asombro ante la evolución del festival: “parecía una locura hacer esto hace tres años. Hoy mucha gente produce miles de millones de vídeos usando herramientas que antes solo podíamos imaginar”.

Proyecciones, premios y nuevos escenarios

Además de la gala en Nueva York, el AIFF 2025 incluye proyecciones en Los Ángeles (12 de junio, en The Broad Stage Theater) y París. El certamen cuenta con el apoyo de Tribeca Festival, IMAX, CapCut, The Gotham, Monks, Nvidia, Viva, General Atlantic, Goldman Sachs, Runway y ACE, entre otros.

Los premios suman un valor total de más de 60.000 dólares, además de créditos de uso en la plataforma Runway. El palmarés incluye categorías como Gran Premio (15.000 $), Oro (10.000 $), Plata (5.000 $), además de reconocimientos honoríficos y menciones de mérito.

Los desafíos del cine con IA

A pesar de los avances, los organizadores subrayan la complejidad que implica crear películas con IA: “conseguir un cortometraje coherente requiere muchas instrucciones y un sinfín de indicaciones detalladas”, explican.

El profesor Joshua Glick, experto en cine y artes electrónicas del Bard College, señala que “la forma en que esta tecnología se ha integrado en el cine, la cultura mediática y la cultura pop, realmente se ha acelerado”.

Una ventana al futuro audiovisual

Entre los diez cortometrajes finalistas se encuentran las obras «Distance Between Two Points of Me» de Illya Dutsyk, Bodgan Nesvit y Anatolii Kasianov, “ONE” de Ricardo Villevivencio y Edward Saatchi, «Fragments of Nowhere» de Vallée Duhamel, «6000 Lies» de Simon Rieth, «More Tears Than Harm» de Herinarivo Rakotomanana, «Emergence» de Maddie Hong, “RÖHKI – A Million Trillion Pathways” de Hachi and IO y “Jailbird” de Andrew Salter. Todas comparten un denominador común: explorar los límites de la narrativa visual combinando inteligencia artificial y sensibilidad humana.

Con cada nueva edición, el AIFF confirma que el cine generado con IA ya no es solo un experimento, sino un lenguaje artístico en expansión. A medida que estas herramientas se democratizan, crecen también las posibilidades de transformar la industria audiovisual. Lo que ayer parecía ciencia ficción, hoy se proyecta en pantalla grande.

La proyección de cortometrajes se repetirá el próximo 11 de junio en Paris dentro del festival Viva Technology que se celebra del 11 al 14 de junio y, también, el 12 de junio en The Broad Stage Theater de Los Ángeles aunque, para esta última sesión, ya no quedan entradas disponibles.

La fotografía de representación de esta noticia pertenece a la presentación de la gala y ha sido publicada por el propio festival.

Regalar modelos de IA es la jugada maestra de las grandes empresas

El fenómeno no es nuevo. De hecho, el propio nombre de OpenAI refleja esa filosofía inicial de compartir avances. Desde los primeros desarrollos en el campo de la IA, la publicación abierta (regalar modelos de IA) ha sido común en entornos académicos y de investigación. Sin embargo, en los últimos tiempos, esta práctica ha sido adoptada por grandes compañías con fines claramente estratégicos. Empresas como Meta, Mistral o Cohere han liberado potentes modelos de lenguaje bajo licencias abiertas. Estos movimientos, lejos de ser gestos filantrópicos, responden a una estrategia clásica: utilizar el código abierto como arma competitiva.

Cómo funciona esta estrategia

La idea es muy simple: cuando una empresa importante publica un modelo de inteligencia artificial gratis y accesible para todos, está jugando una partida de ajedrez muy calculada.

Regalar modelos de IA consigue que muchos expertos empiecen a usar ese modelo, hablar de él, mejorarlo e incluso construir productos sobre su base. Eso le da a la empresa una gran visibilidad y prestigio.

Pero lo más importante es el golpe que da a la competencia. Otras empresas, especialmente las más pequeñas o las que iban por detrás, probablemente estaban invirtiendo tiempo y dinero en crear su propio modelo para destacar en el mercado. Pero si ahora tienen un modelo igual de bueno (o casi) al alcance de la mano y gratis, ya no tiene sentido seguir gastando en desarrollar el suyo propio.

  • Pierden la oportunidad de diferenciarse (porque todos pueden usar el mismo modelo).
  • Se frene su desarrollo, porque prefieren no competir directamente y, en cambio, adaptarse al modelo ya publicado.

Mientras tanto, la empresa que liberó el modelo sigue liderando el camino, porque fue la que lo creó, la que entiende mejor cómo usarlo, y la que puede ofrecer servicios, herramientas o productos relacionados que otras no pueden igualar tan fácilmente.

Es como si una marca regalara un motor potente para coches y, de paso, vendiera las ruedas, el combustible y el manual para montarlo. Al final, controla más de lo que parece.

Y conviene subrayar algo importante: desarrollar estos modelos no es nada barato. Requiere inversiones millonarias en computación, talento humano y datos. No todas las empresas pueden permitírselo. Por eso, cuando una gran compañía ofrece gratuitamente un modelo de alta calidad, está poniendo el listón tan alto que muchos potenciales competidores simplemente no pueden alcanzarlo.

¿Por qué ahora en la IA?

El contexto de la inteligencia artificial es especialmente propicio para esta táctica. Por un lado, la carrera por el talento y la atención de la comunidad investigadora es feroz. Publicar modelos abiertos atrae a desarrolladores, investigadores y empresas, generando un ecosistema vibrante alrededor de una tecnología concreta.

Por otro lado, la presión regulatoria y las críticas sociales han empujado a las tecnológicas a ofrecer gestos de transparencia. Liberar modelos con licencias abiertas les permite mostrarse como actores responsables, comprometidos con la colaboración y el progreso científico, aunque sus fines sean principalmente estratégicos.

Ejemplos históricos del open source como arma

Otro caso ilustrativo es el de Chromium, el navegador de código abierto desarrollado por Google, que sirve como base para Google Chrome y otros navegadores como Edge o Brave. Al liberar Chromium, Google no solo estableció las bases técnicas del navegador más usado del mundo, sino que creó un estándar que otros adoptaron, asegurándose de que su motor de navegación dominara la web. Al igual que ocurre con los modelos de IA, esta decisión convirtió a Google en el árbitro de facto de una tecnología compartida por todos.

Este tipo de maniobras no es exclusivo de la inteligencia artificial. La historia de la tecnología está repleta de ejemplos en los que el open source ha sido una herramienta para ganar cuota de mercado.

Otra estrategia con objetivos similares fue la tolerancia a la piratería. Microsoft y Adobe permitieron durante años la instalación ilegal de sus productos, lo que ayudó a convertirlos en estándares de facto. Adobe y Microsoft nunca cobraron por esas copias, pero lograron dominar el mercado a largo plazo.

Teorías económicas detrás de esta estrategia

Una de las primeras personas en describir esta lógica fue el programador y empresario Joel Spolsky, quien en 2002 escribió un célebre ensayo titulado Strategy Letter V. En él, explicaba que para dominar un mercado, una empresa debía «commoditizar» los productos que eran complementarios a los suyos, es decir, convertir en estándar y sin valor de mercado aquello que da valor a su propio producto.

Desde un punto de vista económico, esta práctica se enmarca en lo que se conoce como estrategia de commoditización: convertir en bien común aquello que antes era una ventaja competitiva. Así, el actor dominante puede mantener su posición mediante servicios, infraestructuras o productos complementarios mientras reduce el margen de maniobra de sus rivales.

Otra teoría relevante es la de externalidades de red. En tecnologías donde el valor aumenta cuanto más se usan (como los modelos de IA), abrir el acceso puede acelerar su adopción y reforzar el control de quien establece el estándar. Cuanta más gente use tu modelo, más probable es que se convierta en referencia y que tú seas quien lidere el desarrollo.

Consecuencias y riesgos

Además, liberar modelos de código abierto puede servir como un freno natural a posibles situaciones de monopolio. Al poner herramientas potentes al alcance de cualquier persona o empresa, se fomenta la competencia y se evita que un solo actor concentre demasiado poder. Esta democratización tecnológica puede equilibrar el mercado y abrir nuevas oportunidades para actores más pequeños o emergentes.

En el contexto actual, el código abierto también está cobrando un papel estratégico en la geopolítica. Países como Estados Unidos, China y miembros de la Unión Europea entienden que regalar modelos de IA no solo implica tener los mejores modelos, sino también influir en los estándares globales. Compartir código de manera abierta permite posicionarse como referencia internacional, atraer talento y aliados, y establecer un marco ético y técnico que otros adoptarán. Así, liberar modelos se convierte también en una forma de proyectar poder e influencia a escala global.

Liberar un modelo también tiene un efecto multiplicador: permite que la comunidad lo analice, lo audite, lo adapte y lo mejore. Esto puede acelerar su evolución y ampliar sus casos de uso mucho más allá de lo que una sola empresa podría lograr por sí sola. Es un modo de convertir el desarrollo colaborativo en una ventaja competitiva, haciendo que el modelo original se beneficie de cientos de aportaciones externas mientras consolida su posición como referencia en el sector.

Un ejemplo claro de este fenómeno es la detección y corrección de errores o bugs. Cuando el modelo está disponible públicamente, expertos independientes pueden examinar su código y funcionamiento, descubrir fallos que podrían pasar desapercibidos internamente y proponer mejoras de rendimiento, seguridad o eficiencia. Esta supervisión colectiva no solo mejora la calidad del producto, sino que también refuerza su legitimidad técnica y social dentro de la comunidad.

Aunque regalar modelos de IA tiene beneficios evidentes para las empresas, plantea también algunos riesgos. Al abrir modelos potentes, se reduce el control sobre su uso y se multiplican los posibles abusos. Además, si se generaliza, podría dificultar la sostenibilidad de startups que no tienen los recursos para competir en esta dinámica.

También preocupa el fenómeno conocido como open-washing, donde se presentan como abiertos modelos que en realidad están limitados por licencias restrictivas o dependencias opacas. Esto puede crear una falsa sensación de transparencia y apertura.

En definitiva, la publicación de modelos open source por parte de las grandes tecnológicas no es un gesto desinteresado, sino una estrategia sofisticada para influir en la dirección del desarrollo de la inteligencia artificial. Quien establece las reglas del juego, aunque sean abiertas, sigue teniendo el poder. En la carrera de la IA el código abierto no es sinónimo de generosidad, es una jugada maestra.

La fotografía que ilustra esta noticia pertenece a Marija Zaric y ha sido publicada en Unsplash

Los datos, el ingrediente secreto de la inteligencia artificial

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Vivimos rodeados de datos. Cada vez que desbloqueas tu móvil, usas una app, haces una compra online o incluso caminas por una calle con cámaras y sensores, estás generando información. Y esa información es oro puro para la inteligencia artificial (IA), que la utiliza para aprender y tomar decisiones. Pero… ¿de dónde vienen estos datos?, ¿cómo se usan?, ¿y qué problemas pueden traer si no los tratamos con cuidado?

Más datos que nunca

En 2025, el mundo produce más de 2,5 quintillones de bytes de datos cada día. Esa cifra incluye desde fotos y vídeos en redes sociales hasta registros médicos, búsquedas en Google, mensajes de WhatsApp o el historial de tus movimientos grabado por tu reloj inteligente.

Esto es lo que se conoce como big data, y no se trata solo de tener mucha información, sino de poder gestionarla y extraer valor de ella. Aquí es donde entra en juego la IA.

Este torrente de información no apareció de la noche a la mañana. Se ha desarrollado con el tiempo gracias a la proliferación de dispositivos inteligentes, sensores, móviles, satélites y, por supuesto, internet. Pero también gracias a avances tecnológicos que han permitido procesar, almacenar y analizar esa avalancha de datos. Uno de esos avances ha sido la famosa Ley de Moore.

La Ley de Moore: miniaturización y poder computacional

En 1965, Gordon Moore, cofundador de Intel, formuló una predicción revolucionaria: el número de transistores en un chip se duplicaría aproximadamente cada dos años. Esta evolución exponencial hizo que los ordenadores fuesen cada vez más potentes, más pequeños y más baratos. Aunque hoy se habla del posible fin de esta ley, sus efectos siguen siendo visibles.

Gracias a esa miniaturización, la tecnología se ha difundido por todos los rincones de la vida cotidiana: relojes que miden tus pulsaciones, cámaras que reconocen rostros, asistentes de voz que escuchan tus preguntas y te responden con precisión. Todos esos dispositivos no solo recogen datos, también los procesan y los transmiten. Y cuantos más dispositivos haya, más datos generamos.

¿Qué hace la IA con todos esos datos?

La inteligencia artificial no funciona sin datos. Los algoritmos necesitan información para aprender. Por ejemplo, si queremos que una IA reconozca un gato en una foto, hay que enseñarle miles de imágenes de gatos. Así aprende a identificar patrones: bigotes, orejas puntiagudas, esos ojos que miran con sospecha…

Con el desarrollo del deep learning, la IA dejó de usar reglas fijas para empezar a aprender directamente de los datos. Los datos ya no son solo el combustible, sino que también moldean el propio algoritmo. Cuantos más datos y más variados, mejor aprende la IA.

Pero no todo es tan simple. Los datos pueden estar desordenados, incompletos o ser incorrectos, y eso puede llevar a que la IA se equivoque. Por eso, antes de usarlos, los datos se “peinan”: se limpian, se organizan, se revisan.

¿Y de dónde salen estos datos?

Hay dos grandes fuentes:

  • Datos humanos: Lo que escribimos, fotografiamos, decimos o hacemos. Rellenar un formulario, dejar una reseña, subir una foto… todo cuenta.
  • Datos automáticos: Lo que captan sensores, cámaras, micrófonos y otros dispositivos conectados. Por ejemplo, un termómetro inteligente que registra la temperatura de tu casa cada minuto.

Ambos son útiles, pero también tienen trampas. Los humanos cometemos errores (un número mal escrito, una palabra ambigua), y los sensores también fallan o interpretan mal la información. Por eso, tener buenos datos es tan importante como tener muchos.

Los peligros de no cuidar los datos

La IA aprende de lo que le damos. Si los datos están sesgados o son incorrectos, los resultados serán igual de malos. Es lo que pasa con algunos algoritmos que, por ejemplo, discriminan a ciertos perfiles al conceder créditos o filtran currículums de forma injusta.

También hay riesgos relacionados con la privacidad. ¿Quién recoge tus datos? ¿Con qué permiso? ¿Para qué se usan? En Europa, leyes como el RGPD protegen al usuario, pero la realidad es que muchos datos se usan sin que sepamos muy bien cómo.

Y por último, está el riesgo de los datos falsos o manipulados. Un ejemplo: bots que inundan una encuesta con respuestas inventadas o sensores hackeados que dan lecturas erróneas. Otro peligro es la manipulación maliciosa: cuando alguien introduce errores en los datos de forma deliberada para cambiar el comportamiento del sistema.

¿Qué tipo de errores pueden tener los datos?

Los expertos identifican varias formas de lo que llaman “mistruths” o falsedades en los datos:

  • Por comisión: cuando se introduce una mentira directamente.
  • Por omisión: cuando se dice la verdad, pero se oculta un dato clave.
  • De perspectiva: distintas personas perciben un mismo hecho de forma diferente.
  • Por sesgo: cuando alguien no ve ciertos datos por sus propios prejuicios.
  • De marco de referencia: cuando alguien no entiende una situación por falta de contexto o experiencia.

Estas falsedades no siempre son malintencionadas. Muchas veces son simplemente humanas. Pero pueden tener consecuencias serias si una IA las toma como base para decisiones importantes.

Entonces… ¿cómo se hace bien?

Para que la IA funcione bien y sea justa, hacen falta datos:

  • Fiables: bien recogidos, sin errores ni manipulaciones.
  • Representativos: que reflejen la diversidad real de la sociedad.
  • Relevantes: no hace falta tenerlo todo, solo lo que importa.
  • Éticos: recopilados con consentimiento y usados con responsabilidad.

También es importante proteger los datos del sabotaje. Una técnica interesante es el sinkholing, que redirige a bots maliciosos hacia espacios digitales vacíos donde no pueden hacer daño.

Una responsabilidad compartida

La revolución de los datos no es cosa del futuro: ya está aquí. Y la IA no puede hacerlo sola. Hace falta que quienes diseñan los sistemas, quienes usan los datos y también quienes los generamos (sí, tú y yo) entendamos cómo funciona todo esto.

Cada dato cuenta, pero también cada decisión sobre qué hacer con él. Si lo hacemos bien, la IA puede ayudarnos a mejorar la salud, la educación, el transporte, el medioambiente… Si lo hacemos mal, podemos reforzar desigualdades, perder privacidad o tomar decisiones injustas.

Así que, este fin de semana, cuando subas una foto, mires el tiempo o pongas el GPS, piensa por un segundo que estás entrenando a una inteligencia artificial. Y que lo que aprenda dependerá, en parte, de ti.

La imagen de representación de esta noticia pertenece a Markus Spiske y ha sido publicada en Unsplash

Veo 3 llega a Europa a través de Fal y Freepik ¿Acceso oficial o vía alternativa?

Veo 3, el modelo de generación de vídeo con inteligencia artificial desarrollado por Google DeepMind, ha sido uno de los avances más esperados en el ámbito de la creación audiovisual. Sin embargo, su disponibilidad ha estado limitada a ciertos países, excluyendo a la Unión Europea debido a regulaciones y políticas de privacidad.

La plataforma Fal acaba de anunciar que ofrece acceso a Veo 3 en este enlace, lo que ha generado sorpresa y curiosidad entre los usuarios europeos. Esta noticia plantea la pregunta: ¿cómo es posible utilizar Veo 3 en Europa si Google aún no lo ha habilitado oficialmente en la región?

Además, hace apenas unas horas, Freepik ha publicado en Linkedin que también cuenta con Veo 3 en su plataforma.

Disponibilidad oficial de Veo 3

Google expandió el acceso a Veo 3 a 71 países a finales de mayo, pero la Unión Europea, incluyendo España, quedó fuera de este despliegue inicial. Esta exclusión se atribuye a las estrictas regulaciones de protección de datos y políticas de inteligencia artificial en la región.

Por lo tanto, los usuarios en Europa no pueden acceder oficialmente a Veo 3 a través de los canales proporcionados por Google, como la aplicación Gemini o la herramienta Flow, sin utilizar métodos alternativos como VPNs.

El acceso a través de Fal

La plataforma Fal ha anunciado que ofrece acceso a Veo 3 y esta plataforma no tiene restricciones territoriales. Es decir, se permitiría a los usuarios europeos experimentar con este modelo de generación de vídeo sin necesidad de VPNs o suscripciones específicas de Google. Sin embargo, hasta el momento, no hay confirmación oficial de cómo Fal ha logrado integrar Veo 3 en su plataforma para usuarios en regiones donde Google mantiene restricciones.

Esta situación sugiere que Fal podría estar utilizando métodos alternativos o acuerdos específicos para ofrecer este servicio, aunque los detalles exactos no han sido revelados públicamente.

Cabe destacar que los precios de Fal para Veo3 no son baratos. 5 segundos de vídeo cuestan 3’75 dólares, sumando 0’75 dólares por cada segundo adicional.

Consideraciones para los usuarios

Si bien la posibilidad de acceder a Veo 3 desde Europa a través de Fal es una noticia emocionante para los creadores de contenido y entusiastas de la inteligencia artificial, es importante tener en cuenta las siguientes consideraciones:

  • Legalidad y cumplimiento: Dado que Google no ha autorizado oficialmente el uso de Veo 3 en la Unión Europea, los usuarios deben ser conscientes de las posibles implicaciones legales o de cumplimiento al utilizar servicios que ofrecen acceso no oficial.
  • Calidad y soporte: Al no ser un canal oficial, es posible que la calidad del servicio, las actualizaciones y el soporte técnico no estén al nivel de las plataformas autorizadas por Google.
  • Privacidad y seguridad: Es fundamental revisar las políticas de privacidad y seguridad de Fal para asegurarse de que los datos y contenidos generados estén protegidos adecuadamente.

En conclusión, aunque la disponibilidad de Veo 3 en Europa a través de Fal ofrece una oportunidad interesante para explorar las capacidades de este modelo de generación de vídeo con inteligencia artificial, los usuarios deben proceder con cautela y estar informados sobre las posibles implicaciones de utilizar servicios no oficiales.

Así lo cuentan en la nota de prensa que acaban de publicar: blog.fal.ai/veo-3.

FAL

Fal es una plataforma de media generation que permite a desarrolladores y creadores de contenido acceder a modelos avanzados de inteligencia artificial para generar imágenes, vídeos, audios y más, todo desde una interfaz accesible basada en la nube. Su objetivo es facilitar el uso de modelos de frontera como Sora o Veo sin necesidad de contar con infraestructura propia, permitiendo integrar estas herramientas en flujos de trabajo creativos o productos mediante API. Además de ofrecer generación visual, Fal proporciona soporte para experimentación, despliegue rápido y escalado de modelos generativos, lo que la convierte en una opción atractiva tanto para uso individual como empresarial.

La IA se convierte en una aliada del arte contemporáneo: así lo demuestra 3Dinteractivo

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En el marco de la jornada The AI Revolution Badajoz 2025: Museos e Inteligencia Artificial, organizada por la Junta de Extremadura junto a La Mola Studio y Artyc Content, el colectivo artístico-tecnológico 3Dinteractivo, formado por Ana Marcos y Alfonso Villanueva, compartió una intensa ponencia bajo el título La IA como herramienta creativa: experiencias desde el arte. Allí, mostraron cómo la inteligencia artificial puede trascender su uso funcional para convertirse en un instrumento expresivo al servicio del arte contemporáneo.

Una trayectoria basada en la interacción y la tecnología

Desde hace más de 15 años, 3Dinteractivo investiga la convergencia entre arte, ciencia y tecnología mediante la creación de instalaciones interactivas. Su enfoque se basa en el uso de IA, big data y sistemas de control para desarrollar experiencias inmersivas en entornos museográficos. Su objetivo: involucrar emocionalmente al visitante y abrir nuevas formas de mediación cultural.

La tecnología de nuestro tiempo siempre ha sido un recurso para los artistas

Ana Marcos (3Dinteractivo)

Uno de sus primeros proyectos destacados fue DATA| ergo sum, una instalación desarrollada en 2018 para la Fundación Telefónica. En ella, una cámara grababa al espectador durante solo 20 segundos, y mediante varios algoritmos de inteligencia artificial y estudios como el de la clasificación de emociones del psicólogo Paul Ekman, se generaba un retrato emocional y biométrico del visitante. La obra buscaba cuestionar la cantidad de datos que cedemos sin saberlo y reflexionar sobre los sistemas de vigilancia contemporáneos.

Fotografía de la instalación DATA| ergo sum en Fundación Telefónica.

Dronia: drones que observan, IA que interpreta

Con DRON__IA, presentaron una instalación donde drones graban al público y la IA analiza las imágenes para generar retratos digitales que dialogan con pinturas de la historia del arte. El proyecto se expuso en el Etopia Centro de Arte y Tecnología de Zaragoza y planteaba cuestiones sobre la visión superficial de las máquinas, las posibilidades expresivas de la IA y la vigilancia tecnológica.

Fotografía de la instalación Dron__IA en Etopia.

Museo_IA: reimaginando un patrimonio desaparecido

En Museo_IA, 3Dinteractivo se enfrentó a un reto inédito: devolver simbólicamente a la ciudadanía las 57 pinturas desaparecidas de la colección original del Museo de Palencia. Sin imágenes ni documentación visual, recurrieron a descripciones y estilos artísticos para entrenar modelos de inteligencia artificial generativa capaces de «recrear» lo perdido. El resultado se expone en la web aivirtualmuseum.com y en una instalación física que utiliza marcos vacíos como metáfora de la pérdida. Las obras generadas fueron elegidas por el público en una votación popular y donadas al museo en formato NFT.

Bosque_IA: el lenguaje eléctrico de los árboles

Su proyecto más reciente, Bosque_IA. Inteligencias en diálogo, se adentra en un terreno inexplorado: el estudio del electroma, es decir, las señales eléctricas de las plantas, como medio de comunicación e inteligencia vegetal. Combinando sensores, IA y arte instalativo, buscan traducir esas señales en experiencias sensibles para el visitante. El proyecto ha despertado el interés de la comunidad científica internacional y será presentado en un simposio en Brasil en junio de 2025.

Bosque_IA. Inteligencias en diálogo

Queremos que los espectadores vean a las plantas con otra óptica, no como un objeto decorativo

Alfonso Villanueva (3Dinteractivo)

Un arte participativo y con propósito

Ana Marcos y Alfonso Villanueva defendieron un uso de la inteligencia artificial que no se limite al marketing o a la eficiencia, sino que potencie la capacidad del arte para contar lo invisible y proponer nuevas miradas sobre la tecnología. Sus obras no existen sin la participación del público, y todas ellas invitan a la reflexión sobre el mundo digital, el control de los datos, el patrimonio y la relación entre seres humanos y naturaleza.

El evento sirvió para reforzar el papel de los museos como espacios donde el arte, la ciencia y la tecnología pueden convivir para proponer experiencias innovadoras y más inclusivas. Proyectos como los de 3Dinteractivo muestran que la inteligencia artificial no sustituye la labor creativa, sino que la expande y ofrece nuevas posibilidades expresivas.

La IA diagnostica tu salud con sólo una gota de sangre

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La inteligencia artificial está revolucionando el diagnóstico médico y un equipo del Instituto Max-Planck de Óptica Cuántica en Alemania acaba de demostrar cómo. En colaboración con las universidades Ludwig-Maximilians y Técnica de Múnich, han creado un sistema que permite analizar una gota de sangre en cuestión de minutos para detectar de forma precoz enfermedades como diabetes, hipertensión, dislipidemia o incluso distintos tipos de cáncer.

Diagnóstico temprano a través del “dedo infrarrojo”

El método se basa en la espectroscopía infrarroja, que permite obtener un “fingerprint” o huella molecular única de cada muestra de sangre. Este espectro contiene información sobre las vibraciones de las moléculas y permite detectar alteraciones provocadas por enfermedades. La novedad está en cómo se interpretan esos datos: una red neuronal artificial analiza el espectro completo, sin centrarse en un único biomarcador, identificando patrones que indican riesgo o presencia de patologías.

Una sola gota, múltiples diagnósticos

El sistema solo necesita una pequeña muestra de plasma y es capaz de detectar con hasta 95% de precisión enfermedades crónicas. Además, puede predecir con años de antelación la aparición del síndrome metabólico. Esto supone un avance importante respecto a las pruebas actuales, que suelen ser más costosas, lentas y requieren mayor cantidad de sangre y preparación.

Inteligencia artificial: del diagnóstico a la prevención

El equipo liderado por Kosmas Kepesidis y Mihaela Zigman ha utilizado datos de estudios clínicos con más de 5000 pacientes para entrenar su red neuronal. Esta ha aprendido a identificar combinaciones de señales en el espectro que apuntan a distintas enfermedades. En estudios adicionales con más de 2500 muestras, han logrado detectar con un 88% de acierto casos de cáncer de pulmón en etapas tempranas.

El rol de los autoencoders en la mejora del análisis

Otra herramienta clave han sido los autoencoders, un tipo de red neuronal que permite reducir la complejidad de los datos. Actúan como un zip biológico, comprimiendo la información para centrarse solo en las señales más relevantes, eliminando el “ruido” del espectro. Esto ha permitido mejorar aún más la precisión en la detección de enfermedades.

Una herramienta para la salud poblacional

Gracias a su bajo coste y facilidad de uso, este sistema se plantea como una solución ideal para cribados poblacionales. “Nuestro objetivo es permitir una atención médica proactiva”, señala Kepesidis. La técnica permite detectar cambios moleculares incluso antes de que aparezcan los síntomas, lo que podría revolucionar el concepto de prevención en medicina.

Colaboraciones nobeles y multidisciplinares

La investigación también cuenta con el apoyo de Ferenc Krausz, ganador del Nobel de Física en 2023, que colabora en el desarrollo de láseres ultracortos para excitar las muestras. La combinación de diferentes tecnologías —infrarrojos, espectroscopía de masas, resonancia magnética— refuerza la fiabilidad del sistema y abre la puerta a una medicina personalizada más eficiente.

Riesgos éticos y desafíos del modelo

El uso de inteligencia artificial en medicina no está exento de retos. La doctora Eva Winkler, miembro del Consejo Ético Alemán, advierte sobre los peligros de la falta de anonimato total en los datos clínicos y el riesgo de que los resultados puedan ser malinterpretados o mal utilizados por aseguradoras o empleadores. Además, recuerda que la IA no debe tomar decisiones médicas en solitario: “Siempre debe haber un médico humano implicado”, concluye.

A pesar de estas advertencias, la tecnología desarrollada por el equipo del Instituto Max-Planck supone un avance crucial hacia una medicina más accesible, temprana y personalizada. Una sola gota de sangre podría ser suficiente para adelantarse a enfermedades que, diagnosticadas a tiempo, pueden tener mejor tratamiento o incluso prevención.

Puedes revisar la nota completa en la página web del Instituto Max-Planck.

La fotografía de representación de esta noticia pertenece a Thorsten Naeser / MPI para Óptica Cuántica y forma parte de la nota de prensa del Instituto Max-Planck. En la imagen, Christina Hofer, doctora en el Instituto Max Planck de Óptica Cuántica, utiliza un láser infrarrojo para analizar muestras de sangre.

Una ‘máquina del tiempo’ con IA reconstruirá paisajes perdidos de hace 12.000 años

Imagina descubrir que bajo tu jardín hubo una calzada romana o que el bosque cercano era, hace dos siglos, un viñedo. Este tipo de revelaciones ya no pertenecen a la ciencia ficción gracias a un ambicioso proyecto desarrollado por la Universidad de Graz, en Austria. Utilizando inteligencia artificial y antiguos mapas catastrales, un equipo interdisciplinar ha logrado recrear el pasado del paisaje de Werndorf bei Wildon, revelando desde estructuras romanas olvidadas hasta huellas del río Mur de hace más de 12.000 años.

Mapas antiguos y algoritmos modernos

Todo comenzó con los mapas del llamado Catastro de Francisco I, una colosal recopilación de datos elaborada entre 1817 y 1861, cuando el emperador Franz II/I impulsó una campaña para registrar tierras, edificios, caminos y cultivos en toda la monarquía Habsburgo. «Un gigantesco proyecto centralista de administración«, explica Wolfgang Göderle, historiador del Instituto de Historia de la Universidad de Graz.

Hoy, gracias a la digitalización y georreferenciación de los más de 600.000 documentos del catastro, es posible superponer esta información con imágenes aéreas actuales y descubrir coincidencias sorprendentes. En Werndorf bei Wildon, por ejemplo, muchas estructuras del siglo XIX todavía son visibles desde el aire.

La IA como arqueóloga digital

El proyecto, financiado por el Fondo Austriaco para la Ciencia (FWF) con 380.000 euros, aplica algoritmos de inteligencia artificial para identificar automáticamente elementos como casas, campos o ríos en los mapas antiguos. La combinación con fotografías aéreas revela detalles aún más antiguos: el perfil de una vía romana —reconocible por sus dos surcos paralelos— que ya no aparece en los registros catastrales, así como rastros geológicos del Pleistoceno que indican antiguos cauces fluviales del Mur.

«Gracias a la superposición de capas, podemos rastrear caminos y edificaciones desaparecidas y reconstruir cómo se utilizaban los paisajes en distintas épocas«, afirma Göderle. Según los primeros resultados, zonas elevadas de Estiria han cambiado drásticamente desde el siglo XIX.

Un mapa público del pasado

El modelo desarrollado se integrará en el Sistema de Información Geográfica (GIS) del estado de Estiria, lo que permitirá al público general acceder a estas reconstrucciones. Göderle cree que esta herramienta ayudará a fortalecer el vínculo con el entorno y a comprender mejor la evolución del territorio.

Colaboración multidisciplinar

El éxito del proyecto radica en la colaboración de especialistas de varias instituciones. Los modelos de IA fueron diseñados por Jörg Baumann (TU Graz) y David Fleischhacker (Universidad de Graz). También participan Nicole Kamp (GIS Estiria) y Stephan Karl (Instituto de Antigüedad, Universidad de Graz).

Con una duración prevista hasta septiembre de 2026, la iniciativa titulada “Bewegung in Raum und Zeit” (“Movimiento en espacio y tiempo”) aspira a convertirse en un modelo de referencia para otros países europeos interesados en aplicar tecnologías similares.

Esta ‘máquina del tiempo’ digital no solo ofrece valor científico y arqueológico, sino que también plantea una nueva forma de educar y concienciar sobre el patrimonio histórico y ambiental, apoyándose en el potencial de la inteligencia artificial para redescubrir lo que durante siglos permaneció oculto bajo nuestros pies.

Pueden ampliar información en la nota de prensa de la Universidad de Graz.

TurboScribe

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Transcripción automática de audio y vídeo

Modelo: Freemium

TurboScribe es una herramienta de transcripción automática basada en inteligencia artificial que convierte archivos de audio y vídeo en texto con un alto nivel de precisión. Utiliza la tecnología Whisper de OpenAI, reconocida por su precisión en el reconocimiento de voz y la compatibilidad con más de 98 idiomas. Es capaz de procesar archivos de hasta 10 horas de duración y 5 GB de tamaño por archivo, admitiendo formatos ampliamente utilizados como MP3, MP4, WAV, M4A, entre otros.

El plan gratuito permite hasta 3 transcripciones diarias de archivos de hasta 30 minutos.

Entre sus funcionalidades destacadas se encuentran el reconocimiento automático de hablantes, la posibilidad de exportar resultados en múltiples formatos (PDF, DOCX, TXT, SRT, VTT) y la traducción automática a más de 130 idiomas. También ofrece una herramienta de mejora de audio para archivos con ruido de fondo o baja calidad de sonido.

TurboScribe se presenta como una opción viable para usuarios que manejan grandes volúmenes de contenido audiovisual, como investigadores, docentes, periodistas o creadores de contenido. Su plan gratuito tiene limitaciones evidentes que lo hacen adecuado solo para usos esporádicos. La versión de pago, en cambio, destaca por su carácter realmente ilimitado, con una clara orientación hacia el uso intensivo.

Sin embargo, como toda herramienta automática, la precisión puede variar según la calidad del audio y el idioma. En pruebas y reseñas, los mejores resultados se observan en inglés y otros idiomas ampliamente soportados. La herramienta no está pensada para sustituciones humanas en contextos donde la exactitud contextual sea crucial, pero sí resulta altamente eficiente en entornos más generales o para pre-transcripción.

Dirección: turboscribe.ai

En Pamplona, el arte responde al impacto social y cultural de la IA generativa

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La Fábrica de Gomas se convierte este mes en escenario del I Certamen Arte y Ciencia, promovido por la Cátedra Laboral Kutxa de Divulgación del Conocimiento y Cultura Científica de la Universidad Pública de Navarra (UPNA). La muestra, compuesta por diez obras seleccionadas, abre una ventana al diálogo entre disciplinas tan aparentemente distantes como la inteligencia artificial y la creación artística, a través de la mirada crítica y creativa de artistas de todo el Estado.

Un certamen para superar el cisma de las «dos culturas»

Creada en 2020, la Cátedra Laboral Kutxa tiene como propósito acercar el conocimiento científico a la sociedad mediante actividades de divulgación cultural. En su edición de 2025, el certamen parte de una pregunta clave: ¿cómo puede el arte responder al impacto social y cultural de la inteligencia artificial generativa?

Durante la inauguración, celebrada el 4 de junio, participaron el rector de la UPNA, Ramón Gonzalo; el director territorial de Laboral Kutxa, Javier Cortajarena; y el director de la Cátedra, Joaquín Sevilla, acompañados por los artistas seleccionados.

El objetivo fundacional de esta iniciativa es contribuir a la divulgación del conocimiento a la sociedad. Proponemos a los artistas que reflexionen sobre problemas de relevancia social. A partir de ahí, les acompañamos desde la universidad con el conocimiento científico necesario para materializar sus obras.

Joaquín Sevilla, director de la Cátedra Laboral Kutxa

Javier Cortajarena destacó la capacidad de estos proyectos para generar preguntas fundamentales sobre el mundo que estamos construyendo, mientras que el rector Gonzalo defendió que «la universidad no puede estar al margen de estos debates contemporáneos».

Diez obras, diez formas de pensar la tecnología

El jurado ha premiado a Jorge Isla (primer premio) por Le Reflet, un montaje de pantallas móviles recuperadas que actúan como un black mirror de la sociedad contemporánea, y a María José Sánchez (segundo premio), por Gráfica Sentimental, una serie de visualizaciones sin utilidad numérica que reconfiguran datos en emoción estética.

El resto de obras seleccionadas despliega una paleta de lenguajes híbridos donde la inteligencia artificial, el dibujo tradicional, la instalación interactiva o el vídeo-poesía conviven en igualdad de condiciones. Entre ellas destacan:

  • Redundancia V, de Pedro Marco, un ejercicio de recombinación digital y pictórica;
  • 42, de David Benito Pertusa, que propone una reflexión sobre el pensamiento algorítmico a través de poesía generada por IA con su propio bot de poesía algorítmica;
  • Galatea Revolution, de Abalia, Cilleruelo y Maeso, un corto en VR sobre feminismo de datos;
  • Reflejos Generativos, de Ernesto Neftaly, una instalación sobre vigilancia y extracción de datos biométricos;
  • Int(er)/(ra), de Joan Fierro, que explora la identidad queer desde la física cuántica;
  • Este es tu botón, de Karlos G. Liberal, una sátira sobre los procesos de diseño generativo;
  • Liquid Urban Landscape, de Sarai Docampo, donde IA y fotografía médica animan una urbe líquida;
  • Resonancias sumergidas, de Neisa Escobar Canedo, que contrapone el calor del dibujo al collage digital.

Una exposición para pensar el presente

La muestra no se limita a exhibir obras: es una invitación al pensamiento crítico sobre la tecnología, a través de preguntas que interpelan al visitante: ¿cómo define la inteligencia artificial lo humano? ¿Puede el arte proponer otras formas de comprender lo técnico? ¿Es posible habitar un mundo cada vez más automatizado sin perder la imaginación?

La exposición podrá visitarse de forma gratuita hasta el 30 de junio en La Fábrica de Gomas, Calle Fuente de la Teja 12, Soto de Lezkairu (Pamplona). Una oportunidad única para explorar el potencial del arte como espacio de encuentro entre disciplinas, y para dejarse sorprender por una generación de artistas que no temen dialogar con la máquina.

Podéis ampliar información en la página web del certamen así como en el site oficial de La Fábrica de Gomas.

La francesa H Company presenta nuevos agentes IA y muestra músculo técnico con Runner H

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La empresa emergente francesa H Company, fundada por exempleados de Google DeepMind, ha revelado tres nuevos agentes de inteligencia artificial generativa dirigidos tanto a usuarios particulares como a empresas. Pero junto al lanzamiento de Runner, Surfer y Tester, H Company ha hecho público también un análisis técnico detallado que subraya el rendimiento sobresaliente de su tecnología frente a la competencia.

El agente Runner H, estrella de la casa

Runner H es el agente insignia de la compañía. Diseñado para ejecutar flujos de trabajo en la web mediante instrucciones en lenguaje natural, permite automatizar tareas como pruebas end-to-end de comercio electrónico o procesos de incorporación de clientes en servicios financieros.

Gracias a su arquitectura, Runner H es capaz de adaptarse automáticamente a los cambios en las interfaces y “autocurarse” cuando las automatizaciones fallan. Esto reduce la dependencia de selectores frágiles y libera a los desarrolladores para centrarse en tareas de mayor valor añadido.

Según H Company, su agente obtuvo un 67% de acierto en el benchmark WebVoyager, frente al 61% de Emergence AgentE y el 52% de Anthropic Computer Use. Este resultado se midió usando el método de autoevaluación del artículo original de WebVoyager, ejecutado desde EE. UU. en noviembre de 2024.

Tecnología propia y más eficiente

Los buenos resultados de Runner H se deben en parte a dos modelos fundamentales desarrollados por la empresa: H-VLM y H-LLM.

H-VLM, con 3.000 millones de parámetros, está especializado en interpretar interfaces gráficas, imágenes y diagramas. En el benchmark Screenspot, destacó como el modelo más preciso en tareas de localización de elementos dentro de interfaces, superando incluso a modelos generalistas mucho más grandes.

H-LLM, por su parte, es el modelo de lenguaje que actúa como el «cerebro» de Runner H. En pruebas como HumanEval y MBPP —referencias en evaluación de código y llamadas a funciones— superó en precisión a modelos mucho más grandes, gracias a una depuración rigurosa de sus datos de entrenamiento.

Surfer y Tester: autonomía para navegar y probar

El agente Surfer permite navegar de forma autónoma por internet. Mientras, Tester está orientado a empresas que necesitan automatizar pruebas de calidad en sitios web. Charles Kantor, líder de la compañía, explicó que el agente Tester “recorrerá la aplicación como lo haría un usuario y creará pruebas adaptadas”, lo que permite verificar automáticamente menús, idiomas o divisas.

Visión y futuro

La empresa H Company es una start-up francesa especializada en inteligencia artificial generativa, fundada en 2024 por un grupo de antiguos empleados de Google DeepMind, la división de IA del gigante estadounidense. Con sede en París y una oficina en Londres, la compañía cuenta con el respaldo financiero de inversores de renombre como Bernard Arnault, Xavier Niel, Amazon y el exdirector ejecutivo de Google, Eric Schmidt. También ha recibido apoyo de la banca pública Bpifrance. Actualmente emplea a unas 70 personas, aunque ha vivido tensiones internas que llevaron a la salida de tres de sus cinco fundadores originales en verano de 2024. Tras haber levantado 220 millones de dólares de inversores, H Company apuesta por democratizar el uso de agentes de IA autónomos.

Su plataforma Studio permitirá a desarrolladores —y próximamente a cualquier usuario— diseñar automatizaciones escalables y listas para producción. En palabras de la compañía: “cuando ponemos la IA a trabajar para nosotros, podemos dedicar más tiempo a lo que realmente importa”.

A diferencia de los asistentes tradicionales, los agentes desarrollados por H —como Runner, Surfer o Tester— representan una nueva generación de inteligencia artificial: no solo entienden el lenguaje natural, sino que actúan en nombre del usuario para ejecutar tareas concretas. Son capaces de interactuar con interfaces web, navegar por internet de forma autónoma, o realizar pruebas en sitios web imitando el comportamiento humano. Esta capacidad de operar de manera independiente los convierte en herramientas clave para automatizar flujos de trabajo complejos y aumentar la productividad, especialmente en entornos profesionales donde cada vez se demanda más eficiencia. Además, su rendimiento en benchmarks como WebVoyager o Screenspot demuestra que pueden competir —y superar— a modelos mucho más grandes y costosos.

En paralelo, H Company trabaja en mejoras como el uso de técnicas de reinforcement learning, nuevos métodos de depuración y un sistema de formación personalizado que permitirá a los desarrolladores enseñar tareas específicas a los agentes.

El objetivo de H Company es claro: hacer que los agentes sean tan naturales de usar como trabajar con un compañero de equipo.

NVIDIA GPU Blackwell con 4:2:2 nativo para edición de vídeo e IA

La edición de vídeo profesional está a punto de dar un salto cualitativo con la llegada de las nuevas GPU GeForce RTX 50 Series y NVIDIA RTX PRO Blackwell. Presentadas por NVIDIA este 4 de junio, estas gráficas están diseñadas para acelerar tanto el trabajo con vídeo de alta fidelidad como las aplicaciones que integran inteligencia artificial generativa.

El códec 4:2:2 se vuelve accesible

Tradicionalmente reservado a entornos profesionales por su elevado coste, el vídeo 4:2:2 de 10 bits se está popularizando gracias a nuevas cámaras por debajo de los 600 dólares. Este formato captura el doble de información cromática que el estándar 4:2:0, con solo un 30% más de peso en los archivos. Pero su uso requiere más potencia de procesamiento, lo que obligaba a muchos editores a crear proxies, un paso intermedio que consume tiempo y recursos.

Las nuevas GPU RTX 50 Series incorporan soporte por hardware para codificación y decodificación de vídeo 4:2:2, ofreciendo una aceleración 10 veces superior y capacidad para reproducir hasta 8K a 75 fps, equivalente a 10 flujos de 4K 30 fps por decodificador. Esto elimina la necesidad de proxies y permite trabajar directamente con el material original en alta resolución.

Aplicaciones populares como DaVinci Resolve, CapCut, Wondershare Filmora e Adobe Premiere Pro ya aprovechan esta aceleración, facilitando un flujo de trabajo más fluido y preciso, especialmente en tareas de corrección de color y extracción de elementos con keying avanzado.

IA generativa y funciones de edición potentes

El verdadero diferencial de las GPU Blackwell reside en su capacidad para ejecutar modelos de IA generativa complejos de forma local. Estas gráficas incorporan núcleos Tensor de quinta generación optimizados para PyTorch y capaces de usar cuantización FP4, lo que duplica el rendimiento y reduce a la mitad el uso de memoria VRAM.

Esto habilita funciones como la generación de vídeo de relleno, la extensión de clips o la aplicación de efectos visuales avanzados con herramientas como WAN o LTX Video, reduciendo significativamente los tiempos de producción.

DaVinci Resolve Studio 20, por ejemplo, ha integrado funciones como UltraNR Noise Reduction, que mejora la nitidez del vídeo reduciendo el ruido digital con un 75% más de rapidez en una RTX 5090. También destaca Magic Mask v2, que facilita la creación de máscaras precisas con pinceles ajustables. Topaz Video AI Pro, por su parte, emplea modelos como Gaia y Artemis para escalar resolución hasta 16K con gran fidelidad, y su modelo Starlight mini permite restaurar cintas de 8 y 16 mm con resultados sorprendentes, aunque con un alto coste computacional solo viable con RTX.

Adobe también se suma con herramientas como Media Intelligence, que etiqueta semánticamente clips de vídeo, y Enhance Speech, que limpia grabaciones de voz con una mejora de rendimiento 7 veces superior respecto al MacBook Pro M4 Max.

Exportaciones más rápidas y calidad superior

Los nuevos codificadores NVENC de novena generación mejoran en un 5% la calidad de exportación en códecs HEVC y AV1, cifra que se eleva otro 5% adicional en modo Ultra High Quality, compatible incluso con las RTX 40 Series. La posibilidad de dividir los vídeos en escenas o marcos para codificación en paralelo permite exportaciones hasta 2,5 veces más rápidas en aplicaciones como DaVinci Resolve, CapCut y Filmora.

Los modelos RTX 5080 y 5090 admiten hasta 20 flujos simultáneos de 4K a 30 fps, o 10 a 4K60 para edición multicámara sin ralentizaciones, capacidades que se duplican en la RTX PRO 6000.

Estas gráficas integran también núcleos CUDA que aceleran efectos como el motion tracking, la nitidez, los transitions o la eliminación automática de objetos, además de permitir vistas previas en tiempo real y reducir significativamente los tiempos de renderizado.

Un salto cualitativo para creadores

Las nuevas gráficas NVIDIA representan un salto significativo en la edición de vídeo profesional. Gracias al soporte nativo de códecs avanzados, la ejecución local de IA generativa y la mejora en tiempos de exportación, las GPU RTX 50 y RTX PRO Blackwell marcan una nueva era en la producción audiovisual.

Para ampliar información puedes acudir a la nota de prensa oficial.

Microsoft refuerza la ciberseguridad de Europa con IA y cooperación policial

Microsoft ha presentado en Berlín su nuevo Programa de Seguridad Europeo, una ambiciosa iniciativa que busca fortalecer la ciberseguridad en todo el continente. Con inteligencia artificial como herramienta clave, la compañía ofrecerá a los gobiernos europeos inteligencia de amenazas, apoyo operativo y nuevas alianzas para frenar ataques de actores estatales y criminales.

El gigante tecnológico ha anunciado este 4 de junio en Berlín el lanzamiento de su Programa de Seguridad Europeo, una medida que expande su actual programa global para gobiernos y responde a un entorno digital cada vez más amenazante. La iniciativa se enmarca dentro de los cinco Compromisos Digitales Europeos que Microsoft presentó hace cinco semanas en Bruselas.

Este nuevo programa busca mejorar la protección frente a amenazas como los ciberataques de actores estatales procedentes de Rusia, China, Irán y Corea del Norte, así como el auge de grupos de ransomware. La IA será protagonista en la estrategia, no sólo como herramienta de defensa sino también como objeto de protección. Según Microsoft, se observaron usos maliciosos de la IA en tareas de reconocimiento, evasión de detección y manipulación mediante deepfakes.

¿Qué incluye el nuevo programa de seguridad?

Microsoft pone en marcha tres líneas de actuación:

  1. Aumento del intercambio de inteligencia basada en IA: Los gobiernos europeos recibirán acceso a datos en tiempo real sobre amenazas, vulnerabilidades y campañas de desinformación. Este flujo estará personalizado según el perfil de amenazas de cada país e incluirá análisis del Microsoft Threat Analysis Center y datos del Digital Crimes Unit.
  2. Nuevas inversiones en capacidad y resiliencia: Desde la colaboración con Europol hasta el apoyo a ONGs a través del CyberPeace Institute, Microsoft refuerza su presencia institucional. También invertirá en investigación en seguridad de IA, colaborando con el laboratorio británico LASR, y financiará proyectos de código abierto críticos como Log4J y Scancode.
  3. Expansión de alianzas contra el crimen cibernético: La compañía está trabajando con proveedores de internet y fuerzas de seguridad para desmantelar redes delictivas como Lumma, un malware que infectó casi 400.000 dispositivos en dos meses, muchos de ellos en Europa. Microsoft ha lanzado también el programa SAD para automatizar denuncias legales contra dominios maliciosos.

¿A quién beneficia y cómo se aplicará?

El programa estará disponible de forma gratuita para todos los gobiernos de los 27 países miembros de la Unión Europea, así como para países en proceso de adhesión, miembros de la EFTA, el Reino Unido, Mónaco y el Vaticano. Cada gobierno contará con un interlocutor directo en Microsoft para coordinar respuestas ante incidentes.

Entre los beneficios destaca el acceso preferente a boletines de vulnerabilidades, mejoras en la coordinación de crisis, y un mayor soporte frente a campañas de influencia extranjera, especialmente relevantes en contextos electorales.

Una respuesta a un panorama de amenazas en expansión

Microsoft alerta de que los ataques a infraestructuras públicas, instituciones académicas y empresas están en aumento, especialmente aquellos motivados por el espionaje. Rusia continúa centrando sus esfuerzos en países que apoyan a Ucrania, mientras que China ha intensificado ataques a universidades y think tanks.

Además, el auge del Ransomware-as-a-Service y la difusión de técnicas maliciosas a través de foros criminales han incrementado los riesgos para todos los países europeos. Ante esto, Microsoft refuerza su compromiso con una ciberseguridad colaborativa, donde la defensa digital sea un esfuerzo conjunto entre el sector privado y las autoridades públicas.

Europa como epicentro de la defensa digital

Este movimiento sitúa a Europa como una región prioritaria en las estrategias de ciberseguridad globales. La colaboración con centros regionales como el Western Balkans Cyber Capacity Centre busca proteger también zonas fronterizas más vulnerables.

En palabras del propio comunicado, Microsoft afirma que “la resiliencia digital de Europa debe construirse desde la base”, apuntando a que las amenazas no sólo requieren tecnología, sino también inversión en personas, instituciones y valores democráticos.

Brad Smith, presidente de Microsoft, compartió en su cuenta oficial de X: “Estamos lanzando un Programa de Seguridad Europeo para defender la infraestructura digital de Europa. Se trata de compartir inteligencia, reforzar la resiliencia y desmantelar las redes de ciberdelincuencia”.

Con esta apuesta, la empresa espera consolidarse como aliado estratégico de los gobiernos europeos y reforzar la confianza en un momento donde las amenazas digitales se entrelazan cada vez más con intereses geopolíticos y desinformación.

Puedes ampliar información en la nota de prensa oficial.

YouWare

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Plataforma social de programación

Modelo: Freemium

YouWare es una plataforma nacida en 2025 con una propuesta singular: convertirse en un espacio comunitario donde cualquier persona pueda crear, compartir y colaborar en proyectos web generados con ayuda de inteligencia artificial. No se trata de una herramienta de desarrollo tradicional ni de un asistente de programación como Copilot o ChatGPT, sino de un entorno social que combina código, creatividad y comunidad.

El funcionamiento es directo: los usuarios pueden escribir una idea en lenguaje natural, y el agente de IA de YouWare la transforma en una página web funcional. También permite pegar código generado externamente (como por GPT-4 o Claude), convertirlo en un sitio web en vivo y compartirlo mediante un enlace. Todo se aloja en su infraestructura, eliminando barreras técnicas como el hosting o el despliegue.

Una característica destacada es la posibilidad de “remixar” proyectos: cualquier creación puede ser reutilizada y modificada por otros, fomentando una cultura de co-creación parecida al remix musical. La plataforma incluye un sistema de reputación con puntos llamados “Knots”, que pueden convertirse en dinero, generando así una forma de monetización directa basada en visitas, reacciones y bifurcaciones del código.

YouWare también permite mantener proyectos privados o compartirlos de forma selectiva. Aunque todavía está en una fase inicial, su enfoque de “Youtube para codificadores creativos” lo diferencia del resto del ecosistema. Si bien no reemplaza a los entornos de desarrollo completos, puede resultar útil para prototipos rápidos, educación y exploración creativa.

Con sede en China y liderada por Leon Ming, YouWare se posiciona como una apuesta por democratizar el desarrollo web, con una curva de entrada accesible y funciones sociales que podrían atraer a una nueva generación de creadores de software.

Dirección: youware.com

Microsoft libera Sora: crea vídeos con IA gratis desde Bing

Microsoft ha dado un nuevo paso en la democratización de la inteligencia artificial con el lanzamiento de Bing Video Creator (así lo cuenta en su blog), una función integrada en su app móvil que permite crear vídeos breves y realistas a partir de descripciones escritas. La tecnología que impulsa esta herramienta es nada menos que Sora, el generador de vídeo de OpenAI que causó sensación tras su presentación en 2024 por su realismo y capacidad para crear clips de hasta 60 segundos. A diferencia de la versión disponible solo para suscriptores de pago en ChatGPT, esta implementación es completamente gratuita.

La creación de vídeos con IA, al alcance de todos

Bing Video Creator ya está disponible para todos los usuarios de la app móvil de Bing (iOS y Android), y pronto llegará también al escritorio y a la función Copilot Search en Bing.com/create. Para comenzar a usarlo, basta con abrir el menú de la app y seleccionar “Video Creator”, o simplemente escribir en el buscador “Crea un vídeo de…” y añadir una descripción.

Una vez dentro, el proceso es tan simple como introducir una descripción detallada del vídeo deseado, pulsar en “Crear” y esperar unos segundos hasta recibir la notificación de que el vídeo está listo. Cada clip generado tiene una duración de 5 segundos, y se puede descargar, compartir en redes sociales o copiar un enlace directo.

Características principales y funcionamiento

Bing Video Creator ofrece dos formatos: inicialmente 9:16 (vertical), aunque se está implementando el 16:9 (horizontal). Los vídeos pueden generarse en dos modos: Rápido (hasta 10 creaciones gratuitas por usuario) y Estándar. Para seguir accediendo a la generación rápida, los usuarios pueden canjear 100 puntos de Microsoft Rewards por cada vídeo.

Se permite tener hasta tres vídeos en cola simultáneamente. Si los tres espacios están en uso, habrá que esperar a que alguno se libere antes de generar otro.

Una de las claves para obtener buenos resultados es la precisión en el prompt: cuanto más detallada y descriptiva sea la petición, mejores serán los resultados. Microsoft sugiere incluir no solo personajes y escenarios, sino también acciones, estilos visuales y referencias cinematográficas o artísticas.

Ejemplos y usos prácticos

Microsoft sugiere diversos casos de uso para esta herramienta:

  • Momentos especiales: como crear un pequeño clip para un cumpleaños o un recuerdo significativo.
  • Comunicación visual: dar vida a una idea, explicar algo de forma más atractiva o incluso hacer una broma visual.
  • Creatividad sin límites: probar estilos, construir moodboards o explorar conceptos visuales para proyectos personales o profesionales.

Un ejemplo de prompt que ofrece la compañía: “En un restaurante italiano lleno de gente, una pequeña nutria trabaja como chef y lleva un gorro de cocinero y un delantal. Amasa la masa con sus patas y está rodeada de ingredientes para pizza.”

Seguridad y uso responsable

Microsoft afirma haber implementado filtros y controles para evitar usos indebidos. Utiliza los sistemas de seguridad ya presentes en Sora y añade mecanismos propios como filtros de prompts y credenciales de contenido siguiendo el estándar C2PA, que permite identificar que un vídeo ha sido generado con IA.

Si se detecta un intento de generar un contenido inapropiado o dañino, el sistema bloquea el prompt y alerta al usuario.

Un paso más en la carrera de los vídeos generados por IA

Este lanzamiento llega en un contexto de creciente competencia en el sector. Empresas como Runway, Luma, Kling o LTX Studio también han presentado herramientas de generación de vídeo con IA. Incluso Google ha entrado con fuerza en la carrera al lanzar su propia IA generativa, Veo 3, que ahora incluye también efectos sonoros.

Sin embargo, con Bing Video Creator, Microsoft ofrece algo diferencial: acceso gratuito a tecnología puntera, en una interfaz sencilla y al alcance de cualquiera con un smartphone y una cuenta de Microsoft.

Con esta apuesta, Microsoft busca consolidarse no solo como referente en motores de búsqueda potenciados con IA, sino también como líder en herramientas creativas impulsadas por inteligencia artificial.