Un programa de vigilancia sin precedentes
La denuncia fue presentada en un comunicado publicado la noche del 20 de agosto de 2025, donde Amnistía Internacional advirtió que el gobierno estadounidense recurre a tecnologías intrusivas asistidas por IA como parte de una estrategia de expulsiones masivas y represión de la libertad de expresión.
Es muy preocupante que el gobierno estadounidense despliegue tecnologías intrusivas asistidas por IA en el marco de un programa de expulsiones masivas y de represión de la expresión en favor de Palestina.
Erika Guevara-Rosas, directora de investigación de la ONG
La organización señaló que estas herramientas conllevan una “multitud de violaciones de derechos humanos” al utilizar algoritmos que pueden etiquetar como peligrosos a migrantes y estudiantes únicamente por sus opiniones en redes sociales.
Las empresas detrás de la tecnología: Palantir y Babel Street
Los sistemas señalados son Babel X, desarrollado por la compañía Babel Street, y Immigration OS, de Palantir. Ambas firmas mantienen contratos con agencias federales estadounidenses, en especial con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
Babel X permite analizar publicaciones en redes sociales, datos de localización y antecedentes personales, asignando automáticamente intenciones a los usuarios a partir de su comportamiento digital. Amnistía advierte que estas tecnologías probabilísticas presentan márgenes de error elevados y tienden a ser discriminatorias, pudiendo calificar injustamente publicaciones pro-palestinas como antisemitas.
Por su parte, Palantir obtuvo en abril de 2025 un contrato de 30 millones de dólares para el desarrollo de Immigration OS, un sistema que automatiza la selección y detención de personas consideradas “prioridad de deportación”. Este software reemplaza al antiguo sistema de gestión de casos de ICE, ampliando sus funciones hacia una supervisión en tiempo real y un rastreo masivo de migrantes y solicitantes de asilo.
“Catch and Revoke”: la ofensiva contra estudiantes internacionales
La ONG reveló que estas tecnologías se enmarcan en el programa estatal denominado “Catch and Revoke” (“Capturar y revocar”), que combina monitoreo de redes sociales, seguimiento de visados y evaluaciones automatizadas de riesgo para estudiantes extranjeros y migrantes.
Este procedimiento, altamente automatizado, ha derivado en detenciones ilegales, cancelación de visados y deportaciones exprés, sin garantías procesales adecuadas. Según Amnistía, las medidas han creado un clima de miedo entre los estudiantes internacionales, especialmente en universidades como Harvard, Columbia y Tufts, donde ya se han producido detenciones y revocaciones de permisos.
Un caso emblemático fue el del estudiante egipcio Mahmoud Khalil, portavoz de protestas universitarias en Nueva York, detenido en marzo y liberado solo tras más de tres meses bajo custodia de ICE. También se documentó el arresto de la investigadora turca Rumeysa Ozturk, interceptada por agentes de inmigración tras firmar un artículo crítico con la gestión universitaria del conflicto en Gaza.
La estrategia migratoria de Trump
Desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca en enero de 2025, su administración ha endurecido drásticamente las políticas migratorias y universitarias. Ha acusado a centros como Harvard de tolerar manifestaciones pro-palestinas, que según él representan expresiones de antisemitismo, y ha ordenado recortes en sus fondos de investigación. Además, ha impulsado la suspensión de visados a estudiantes extranjeros mientras se revisan sus perfiles en redes sociales.
Los datos de ICE reflejan esta escalada: en junio de 2025 más de 60.000 personas estaban detenidas en centros de inmigración, la cifra más alta en la última década.
Riesgos y consecuencias
Para Amnistía Internacional, el uso de estos sistemas pone en riesgo derechos fundamentales como la libertad de expresión, la privacidad y el acceso a la educación. El sesgo algorítmico y la falta de transparencia hacen que los estudiantes y migrantes puedan ser criminalizados únicamente por sus opiniones políticas o su origen étnico.
La ONG ha solicitado al Congreso estadounidense que aumente los mecanismos de control sobre las empresas tecnológicas implicadas y que se ponga fin a estas prácticas, advirtiendo que la precariedad de los visados deja a los estudiantes extranjeros en una situación de vulnerabilidad extrema.
Conclusión
La denuncia de Amnistía Internacional expone cómo la inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta de represión política y social en Estados Unidos bajo la administración Trump. Con sistemas como Babel X y Immigration OS, el país no solo refuerza su capacidad de vigilancia masiva, sino que también limita el derecho a la disidencia, especialmente entre las comunidades migrantes y los estudiantes internacionales.
Lo que para el gobierno es una estrategia de seguridad, para la ONG representa un “ciber-veto” que erosiona derechos fundamentales y pone en cuestión el papel de la inteligencia artificial en la sociedad democrática.
La fotografía de representación de esta noticia pertenece al comunicado oficial de Amnistía Internacional.



